Fallo de la Cámara Penal

Lo excarcelaron, cometió un crimen y ahora pide salidas transitorias

12/10/2019 | 07:00 |

A Sandro Bruncini le negaron el beneficio. Había sido condenado por un intento de homicidio y a las 48 horas de salir de prisión mató a una persona. “No está preparado para la reinserción”, advirtieron.

Foto: Archivo LN.

   Sandro Héctor Bruncini no es un detenido más. Tiene 54 años y gran parte de ellos los pasó entre rejas.

   Estuvo vinculado a graves episodios y no aprovechó las oportunidades que le dio el sistema, ya que en 2014, apenas 48 horas después de haber sido beneficiado con la libertad condicional, asesinó a un conocido tras una discusión que se produjo luego que observaran un partido de la selección argentina en el Mundial de Brasil.

   A partir de lo ocurrido se le impuso una pena única de 13 años de cárcel (9 años y medio por el crimen y una anterior de 4 años y 6 meses), y en los últimos meses solicitó a la justicia la posibilidad de tener salidas transitorias.

   Su historial, la presencia de rasgos violentos y los problemas para controlar sus impulsos, aquellos que lo enviaron una vez más a la cárcel, resultaron decisivos para que esta vez la respuesta sea negativa.

   En las últimas horas, la Sala II de la Cámara Penal de nuestra ciudad no hizo lugar a una apelación presentada por la defensora oficial Luciana Juricich y confirmó la resolución del Juez de Ejecución Penal Nº 1, Claudio Brun, quien rechazó el pedido efectuado por Bruncini.

El caso

   El hecho por el que fue sentenciado se produjo el 10 de julio de 2014, en Plunkett al 1600, donde Walter Daniel Fernández (34) fue encontrado sin vida tras un llamado al 911.

   El hombre recibió una puñalada en la zona torácica que le provocó el deceso.

   “Llegamos hasta el lugar tras una llamada al teléfono de emergencias, alertando sobre la presencia de una persona fallecida. El hombre se encontraba acostado sobre una cama, en posición fetal y sin vida”, dijo por entonces el subcomisario José Castro, quien estaba al frente de la seccional Tercera.

   Relató que a partir de una serie de averiguaciones y testimonios se logró individualizar y arrestar al sospechoso en su vivienda de Avenente al 1600, a pocos metros de la casa de la víctima.

   “Vieron el partido de la Selección Argentina (que enfrentó a Holanda por el Mundial) y en ese contexto ingirieron bebidas alcohólicas. Después de esto se produjo el desenlace”, afirmó el subcomisario.

Personalidad violenta

   Los camaristas Alfredo Hernán Mones Ruiz y Guillermo Emir Rodríguez, consideraron que no se dan las circunstancias para otorgar el beneficio y señalaron que el juez Brun valoró acertadamente los informes del Departamento Técnico Criminológico del penal bahiense.

   Los profesionales que lo evaluaron detallaron que Bruncini no incorporó experiencias anteriores dentro del Servicio Penitenciario, además de señalar elementos de tenor cautelar de su evaluación psicológica.

   Describieron el hallazgo de “marcados componentes de impulsividad” y “escasa tolerancia a la frustración”, “erigiendo la agresividad en una respuesta naturalizada e incorporada a su carácter”.

   Señalaron que “un insulto es vivenciado como un ataque a su virilidad y hombría, sin poder apaciguar esa ira”.

   “Es un sujeto que lleva más de 30 años detenido entre distintas causas, denotando su nula capacidad para capitalizar anteriores experiencias de encierro, desaprovechando la oportunidad que se le ha brindado en la anterior condena, al pasar a la acción al momento de sentirse confrontado e invitado a pelear”, siguieron diciendo.

   Sostuvieron que, más allá de que en los últimos 5 años “pareciera estar logrando atemperar sus impulsos, no se observa una rectificación subjetiva que haya resquebrajado aquel modo de funcionamiento agresivo”.

   Por ello, los camaristas sostuvieron que el detenido no está “preparado para su reinserción social actual”.

Una sentencia por otro grave incidente

   El 22 de junio de 2011, el Tribunal en lo Criminal Nº 1 condenó a Bruncini a 4 años y medio de prisión, por portación ilegal de arma de fuego, amenazas agravadas, coacción agravada y tentativa de homicidio reiterado.

   Los hechos por los cuales fue encarcelado se dieron en los barrios Thompson y Rivadavia, el lunes 7 de junio de 2010, cuando salió a buscar a un hombre que habría golpeado a su expareja.

   En esas circunstancias, le gatilló a una persona sin que saliera el proyectil y la golpeó con la culata del arma. Hirió de bala a otras dos y realizó amenazas.

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