Creció la cantidad de accidentes durante 2016
Sergio Prieta / sprieta@lanueva.com
La cantidad de accidentes de tránsito aumentó de manera considerable en el segundo semestre de 2016 y por primera vez en al menos tres años se registró una suba en la cantidad de siniestros viales en las calles bahienses.
Así lo determinó el informe elaborado por el Grupo Interdisciplinario para el Estudio de las Colisiones Viales (GIECOV), a cargo del decano del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional del Sur, Pedro Silberman.
Si bien el análisis está centrado y ofrece detalles pormenorizados de lo ocurrido en materia vial durante el segundo semestre de 2016, también muestra datos generales de lo ocurrido durante todo el año.
“En total, las colisiones viales aumentaron un 3,5% respecto de 2015. De 2.949 ocurridas aquel año (8 cada 24 horas) se llegó a las 3.053 (8,3 por día)”, se explica en los datos a los que accedió “La Nueva.”.
En 2012 se habían producido 3.302 colisiones, en 2013 se contabilizaron 3.643 y en 2014 se logró bajar a 2.938, cifra que se mantuvo estable en 2015.
“Si bien no es un aumento significativo enciende una señal de alerta porque se revierte la tendencia a la baja que se venía concretando en los últimos años”, explicó Silberman, quien viene recopilando información sobre el tema desde 2009.
En el nuevo estudio, que ofrece datos precisos de lo ocurrido entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2016 se afirma que en ese lapso se registraron 1.608 accidentes (8,7 por día) mientras que en el mismo período de 2015 se habían contabilizado 1.483 (8,1 diarios).
En esos 6 meses el aumento alcanzó un 8,4%, cifra que duplica lo ocurrido en los primeros meses. El año pasado, “La Nueva.” había advertido sobre la suba de siniestros a través de varias notas hechas con datos del mapa de accidentología que publica el Municipio en la web Gobierno Abierto, aunque el informe del GIECOV revela una mayor cantidad de detalles.
Consultado sobre los motivos del incremento, Silberman opinó que las políticas de tránsito deben estar basadas en tres ejes fundamentales: “Generar una disminución en la cantidad de autos que llegan al microcentro, la fluidez con la que se circula por las calles y la educación, control y sanciones para los infractores”, explicó.
“Cuando se registra una suba es porque hay problemas en alguno o en esos tres ejes. En este caso habría que preguntarse si se redujo la cantidad de vehículos que llegan al centro, si hay mayor fluidez de tránsito y si se realizan controles”, dijo.
Agregó que percibe menos operativos de la Guardia Urbana en las calles, si se compara la actividad del cuerpo de inspectores respecto de otros años.
En relación a los dos puntos restantes se puede afirmar que si bien el gobierno de Héctor Gay viene tomando decisiones para desalentar el uso del auto en el centro todavía no se observan cambios concretos.
En cuanto a la fluidez del tránsito, vale recordar que Bahía cuenta con un vehículo cada 1,6 habitantes y duplica el promedio de otras ciudades del país. Por las calles bahienses se calcula que circulan unos 180.000 vehículos, entre autos camionetas y camiones, y unas 70.000 motos.
Respecto de los móviles involucrados se determinó que los autos protagonizan casi la mitad de los siniestros, con un 45,4% de participación, seguidos por las motos, con un 31,7%.
Luego se encuentran los vehículos de carga, con el 9,3% de los incidentes y los colectivos, con el 3,3%. Una forma segura de transitar es la de ciclistas y peatones, que apenas protagonizaron el 3,4% de los accidentes.
En otro tramo del estudio se detectó un aumento del 9% en la cantidad de personas que fueron hospitalizadas. Entre julio y diciembre de 2015 fueron derivadas hacia algún centro asistencial 466 personas, mientras que en el segundo semestre de 2016, esa cifra llegó a 508.
De ese total, 325 (64%) circulaba en moto y al menos 309 (61%) tenían entre 15 y 35 años. También se concluyó que 8 de cada 10 accidentados fueron hombres.
El informe determinó que el horario en que hay más siniestros se producen es a la tarde, entre las 17 y 18, y en segundo lugar entre las 12 y las 13 del mediodía. En ambos casos, las denominadas horas pico.
“En este punto hay una tremenda incidencia con lo que ocurre a la salida de los colegios y jardines de infantes, ya que se genera un caos de tránsito por los padres que van a buscar a los chicos y se estacionan en doble fila”, explicó Silberman.
El problema, según el profesional, es que no solo se generan más accidentes, sino que los chicos construyen la idea de que cometer una infracción de tránsito, como estacionar en doble fila, es normal.
“Una vez al año hacemos charlas de prevención y buenas conductas para educar a los chicos pero el ejemplo que ven todos los días es que sus padres no cumplen con las normativas”, sostuvo.
Uno va a las escuelas a dar charlas una vez por año pero el chico ve al padre todos los días estacionando en doble fila, entonces lo normal es cometer la infracción.
Uno de los detalles más significativos del informe es que se pudo determinar el domicilio de cada una de las 508 personas que fueron atendidas en el Hospital Municipal durante el segundo semestre de 2016.
Lo notable es que cuando esa información se trasladó al mapa de la ciudad se observó que la mayor cantidad de accidentados vivían en las delegaciones Noroeste y Norte, al sur-oeste de la ciudad.
“En el área de mayor incidencia se pueden resaltar los barrios Santa Margarita, Avellaneda, San Cayetano, Estomba, Kilómetro 5, Mariano Moreno, Vista al Mar, Villa Nocito, Vista Alegre, San Roque, Los Álamos, Mara, Pampa Central y Noroeste”, determinó el estudio.
Silberman dijo que la explicación se puede encontrar en diferentes variables. “Hay una cuestión socio-económica y de infraestructura y calidad de servicios que tiene un alto impacto en la accidentología”, mencionó.
“Generalmente la gente del sur debe viajar más, en vehículos menores o en peores condiciones, y al mismo tiempo tiene calles con menor infraestructura”, sostuvo.
Para dar ejemplos concretos comparó las vías de acceso a la ciudad desde el norte, como Cabrera, Carrindanga o Indiada, contra las del sur, como Pacífico, Don Bosco y el eje Brasil-Aguado, entre otras.
“Las del sur son mucho más peligrosas y registran una mayor cantidad de accidentes, a pesar de que todas reciben un gran caudal de tránsito”, manifestó.
Por último dijo que existen fallas en la diagramación del flujo vehicular desde los barrios Noroeste y aledaños hacia el centro.
“Es decir, se percibe que no están dadas las condiciones viales para dar respuesta a la demanda de quienes viven en esa zona”, opinó.
En cuanto a la delegación Villa Rosas se determinó que hubo un mayor número de accidentados de los barrios Villa Serra, Villa Parodi, Thompson, Villa Ressia, San Martín, Loma Paraguaya y Villa Delfina.
En Las Villas se observó una distribución barrial dispersa pero homogénea, mientras que las delegaciones con menos hospitalizados fueron Ingeniero White, Harding Green y General Cerri.
Entre las esquinas más conflictivas se concluyó que la más peligrosa fue Colón y Vieytes, donde ocurrieron 17 choques, seguida por 17 de Mayo y Vieytes, con 8 siniestros, y Arias y Pedro Pico con 8 hechos.
Además del informe semestral, en esta oportunidad se dieron datos sobre la cantidad de víctimas fatales desde 2006 a 2016.
En el último año hubo un incremento en la cantidad de víctimas fatales. Mientras que en 2015 se habían registrado 16 fallecimientos, en 2016 hubo 17.
De todas formas se registró una menor cantidad de víctimas que en años anteriores: en 2014 hubo 26 muertes y en 2013 se llegó a 28.
El año con más fallecidos de la última década fue el 2008, con 34, mientras que los de menor cantidad de muertes fueron 2007 y 2015, con 16 víctimas.
En el periodo 2012-2016 los vehículos motorizados presentaron una proporción similar. El 38,74% circulaba en auto, mientras que el 32,43 lo hacía en moto. Asimismo, los medios de transporte no motorizados también presentaron una distribución idéntica en el número de fallecidos: bicicleta y peatón, fue un 12,41%.
Pedro Silberman se mostró satisfecho con lo realizado y contó que en las últimas horas lo contactaron desde Capital Federal para realizar una iniciativa similar a la que hace junto con alumnos de la Universidad Nacional del Sur.
“La idea es elaborar los mismos informes que tenemos en Bahía, pero allá. Es un motivo de orgullo para nosotros, ya que somos la primera ciudad de la Argentina donde funciona un grupo destinado al análisis de los accidentes”, explicó.
Sábado, el día más peligroso
El estudio destaca que los días sábados son los más accidentados, algo que viene ocurriendo hace varios años.
De acuerdo con las estadísticas, durante los sábados del segundo semestre de 2016 ocurrieron 265 accidentes contra 241 de los jueves, 239 de los viernes, 226 de los miércoles y domingos, 212 de los lunes y 199 de los martes, que son los días más tranquilos.
“No tengo dudas de que la liberación del estacionamiento en el centro los sábados, los pocos controles que se realizan y que es un día con intensa actividad comercial es fundamental para que se produzca una mayor cantidad de siniestro”, opinó Silberman.
“De día se registran accidentes menores, aunque a la madrugada ocurren los más graves”, agregó.
Además dio a conocer que en 2014, cuando el entonces intendente Gustavo Bevilacqua prohibió el estacionamiento en varias calles del centro, la cantidad de accidentes se redujo de manera inmediata en un 20%.
En ambos años, el mes que registró mayor número de siniestros fue diciembre con 271 accidentes en 2015 y 308 en 2016. En cuanto a los meses con menos problemas se encuentran febrero de 2015, con 212; y enero de 2016, con 223.
En detalle
Las calles más peligrosas por delegación son:
Norte: Presentaron mayor cantidad de siniestros las arterias Zelarrayán, Mallea, Florida, Presbítero Biggio, Cuyo, Alem, Castelli, Estomba, Nicolas Pires, Enrique Julio, Terrada, Vieytes en cercanías del canal Maldonado.
Centro: Charlone, Vieytes, Estomba, Brasil, Gorriti, Mendoza, Almafuerte, Tucumán, Cabrera, Fortaleza Protectora Argentina, Kennedy, D’Orbigny (entre Pellegrini y Garay), Chiclana, Rincón, Soler, Donado, Ramón y Cajal, Urquiza, 12 de Octubre, Alem, Parque de Mayo.
Noroeste: Don Bosco, Colón, Pacífico (desde 17 de Mayo hasta Circunvalación), Pampa Central, Chaco, Charlone, Jujuy, Avellaneda, Juan Molina y Líbano.
Las Villas: Misioneros, Necochea, Washington, Indiada, Castelar, Huaura, Parera, Maipú, Brown, Humboldt, Rincón, Láinez y Saavedra.
Villa Rosas: Esmeralda, Falcón, Río Negro, Santiago Dasso, Thompson, General Arias, Pedro Pico, Undiano y Tierra del Fuego.
Ingeniero White: Pedro Pico y Facundo Zubiria, Guayaquil y Dasso, San Martín, Lautaro y Juan Bautista Cabral.
Cerri: Leve predominio de Chiclana, Húsares y 25 de Mayo. Además, Juan José Passo y Buenos Aires.
Plaide: “Los operativos se hacen como siempre”
El titular de la Guardia Urbana Municipal, Mauro Plaide, aseguró que los operativos de tránsito “se hacen con la misma regularidad de siempre”.
“Todas las noches hacemos controles en dos o tres puntos de la ciudad para tratar de evitar el aumento de la cantidad de accidentes” mencionó.
Además dijo que apenas en los primeros 20 días de marzo se hicieron 1.300 controles de alcoholemia, que se detectaron 111 resultados positivos y se demoraron 116 vehículos.
“Se mantiene una regularidad en los controles”, concluyó.
El director de Tránsito de la comuna, Ramiro Frapiccini, agregó que percibe que en los últimos tiempos hay más transgresiones a las normas, sobre todo entre los más jóvenes.
“Estamos al tanto de la situación y puedo asegurar que los controles se mantienen y tratamos de profundizarlos. De hecho a partir de agosto del año pasado extendimos los cursos para los jóvenes que pretenden sacar la licencia de conducir por primera vez para ahondar en la concientización y prevención”, dijo.
Por último mencionó que en las próximas semanas llegará un programa provincial llamado “Mi Primera Licencia”, que estará destinado a alumnos que cursan los últimos años del secundario.
“Tenemos que insistir en las campañas de concientización porque sabemos que los jóvenes de entre 15 y 34 años son los más que más accidentes de tránsito sufren”, explicó.