EE.UU: 50 muertos en otro duro ataque del EI
Agencia Télam
Medio centenar de personas fueron asesinadas ayer en un boliche gay de Orlando por un joven estadounidense con un arma de asalto y una pistola, un ataque que la milicia extremista Estado Islámico (EI) reivindicó como propio y que la Casa Blanca calificó "como un acto de terror y odio".
El peor tiroteo en décadas, que con el correr de las horas se convirtió en el mayor atentado desde las Torres Gemelas en 2001, desató una ola de condena y conmoción en todo el país, y llevó al gobernador de Florida, Rick Scott, a declarar el estado de emergencia (similar al estado de sitio) y concluir: "Esto es claramente un acto terrorista".
La masacre además provocó que varias agencias de seguridad reforzaran el despliegue de oficiales alrededor de los desfiles del Orgullo Gay, un evento que se replica en todo el territorio a lo largo de este mes.
En tanto, el repudio y la condena unificó a la comunidad LGTB y musulmana de Estados Unidos, a los dos principales candidatos presidenciales, Hillary Clinton y Donald Trump, y a gobiernos de los cinco continentes, la ONU y el Vaticano.
El propio EI reivindicó la autoría de la matanza e identificó a Omar Saddiqui Mateen como uno de los suyos en un comunicado difundido por la agencia de noticias Amaq, vinculada a la milicia extremista y reproducido por el sitio web especializado SITE.
El agente especial del FBI, Ron Hopper, terminó de definir el perfil de Mateen al informar que había sido objeto de dos investigaciones por parte de esa agencia de seguridad federal entre 2013 y 2014.
Según Hopper, el atacante fue investigado en 2013 por comentarios que hizo a favor del EI en las redes sociales, y en 2014 por la presunción de que quería cometer un ataque suicida, una sospecha que el FBI concluyó que se basaba en información "no concluyente".
Pese a ello y por no tener antecedentes, Mateen pudo comprar el arma de asalto -una versión civil de un arma de guerra- con la que se tiroteó primero bien temprano a la madrugada con la policía y luego irrumpió en el boliche Pulse, y acribilló a decenas de jóvenes.
Acto seguido tomó varios rehenes y se atrincheró en el baño del boliche.
El jefe de la policía local, John Mina, explicó ante la prensa que alrededor de las 5 de la madrugada la policía consiguió liberar a los rehenes, mató al atacante y realizó una explosión controlada sobre un "artefacto" que llevaba encima el atacante.
Aún no está claro si se trataba de una bomba.
En total, 50 personas fallecieron, además de Mateen, y otras 53 resultaron heridas, muchas de ellas siguen internadas con cuadros graves.
Hopper destacó que están investigando "todos los ángulos" y dijo que el atacante, quien fue descrito por sus familiares como un hombre homofóbico y violento, "actuó con mucha organización y estaba bien preparado".
Según los medios, el fusil de asalto utilizado por Mateen es una AR-15, la misma arma semiautomática que fue utilizada en el tiroteo dentro de la escuela primaria Sandy Hook en diciembre de 2012 y en el ataque de San Bernardino, en California, tres años después.
Por eso, en su breve pero emotivo mensaje televisado a la nación desde la Casa Blanca, el presidente Barack Obama, además de calificar al ataque como "un acto de terror y odio", lo vinculó con su frustrado intento de regular la venta de armas en Estados Unidos.
"Es otra prueba que nos recuerda lo fácil que es para una persona conseguir un arma y atacar en un cine, una escuela o un boliche. Tenemos que decidir qué tipo de país queremos ser", sentenció el mandatario.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó lo ocurrido en Orlando de "horrible ataque" y extendió su "más profundo pésame" a los familiares de las víctimas.
El titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, dijo que "la violencia debe ser erradicada en las Américas" y el trabajo "tiene que ver con la dimensión de buscar soluciones sociales a este tipo de problemas".
La demócrata Clinton y el republicano Trump, candidatos presidenciales, también reaccionaron ante la masacre.
"Mis oraciones están con los afectados por este terrible acto", escribió Hillary.
"Un tiroteo realmente horrible en Orlando. La policía investiga posible terrorismo. Muchas personas muertas y heridas", señaló Donald.
La masacre del boliche gay de Orlando conmovió a todo el mundo y provocó la reacción y el estupor de líderes y personalidades, además de la condena de la comunidad LGBT y de la minoría musulmana en Estados Unidos.
Desde el Vaticano, en tanto, el papa Francisco mostró "sus sentimientos más profundos de condena, dolor y perturbación de frente a esta nueva manifestación de locura homicida y de odio insensato", según aseguró en un comunicado del vocero papal Federico Lombardi.
"Todos auguramos que se puedan individualizar y contrarrestar lo más rápido las causas de esta violencia horrible y absurda, que turba profundamente el deseo de paz del pueblo americano y de toda la humanidad", concluyó el escrito.