Sepelios municipales: una idea que permanece en el olvido
El proyecto de ordenanza para la implementación de un servicio municipal de sepelios que permitiría a cientos de familias bahienses de escasos recursos o que no cuentan con obra social permanece en el olvido desde hace poco más de tres años.
La iniciativa fue presentada a fines de junio de 2011 por los estudiantes universitarios Franco Di Santi (Derecho) y María Emilia Rey Saravia (Economía) con la intención de aliviar las complicaciones financieras para un segmento de la población al momento de afrontar los gastos de un funeral.
Lo cierto es que, pese a que en aquel entonces se recolectaron más de 3000 firmas y que el tema se debatió en reiteradas oportunidades en el Concejo Deliberante, el proyecto quedó en el olvido.
En estos momentos el expediente lleva el número 899/2011 y se encuentra “cajoneada” en la comisión de Asuntos Legales del Concejo desde el 18 de diciembre de 2013, tras haber recorrido todo el circuito administrativo entre el municipio y el CD.
“Creo que faltó voluntad política por parte del municipio para avanzar. Implementar un servicio de este tipo requiere de mucho menos esfuerzo y recursos que, por ejemplo, la creación de las Sapem Ambiental y de Transporte”, explicó Di Santi.
En 2011 un servicio de sepelio promedio costaba unos 8.000 pesos, tres veces menos que en la actualidad, cuyo valor alcanza los 25.000.
“El aumento del servicio no hubiese sido un problema, ya que la tarifa se podría haber ido readecuando cada año para que el proyecto se pueda desarrollar sin inconvenientes, ya que estas iniciativas tienen una alta tasa de cobrabilidad”, sostuvo Di Santi.
El proyecto original pretendía que cada familia bahiense pague 5 pesos extra en la tasa de Alumbrado Barrido y Limpieza (ABL) de manera voluntaria para estar incluida en la iniciativa.
Los estudiantes calculaban que en 2011 con $ 8,33 pesos mensuales se cubriría el sepelio del 100% de las 2.900 personas que fallecen cada año en el partido de Bahía Blanca. Hoy, la tarifa podría ser de entre 20 y 40 pesos mensuales por familia.
“La Municipalidad podrá contratar con terceras personas la prestación total o parcial del servicio hasta que cuente con la estructura necesaria para hacerlo por sí misma. El municipio deberá establecer un tipo se servicio funerario predeterminado, tipificado, único y universal”, establece el proyecto.
También propone licitar precios entre los actores locales dedicados al rubro funerario, y competencia de precios entre fabricantes de insumos como ataúdes y otros elementos que puedan incidir en el costo final.
El sepelio incluiría un ataúd, una corona, un aviso familiar en este diario, los trámites necesarios ante los distintos organismos (tasas y derechos), sala de velatorio, traslado en coche fúnebre, porta coronas, hasta dos coches para acompañamiento y la sepultura en el cementerio.
Además pretendía promocionar las cremaciones, por su menor costo respecto de las sepulturas y por la recuperación del ataúd, además de los problemas que genera la falta de espacio en el cementerio.