Asaltaron una fábrica de pastas en calle Zapiola al 1100
"Fue un robo que no duró ni dos minutos. Los delincuentes sabían que en el comercio hay cámaras de seguridad, por eso estaban encapuchados. Me pidieron la plata, les di lo que había en la caja y se fueron corriendo”.
De este modo describió ayer Javier Valdiviezo, uno de los empleados de la fábrica Nino Pastas, ubicada en Zapiola 1160, propiedad de Alfredo Mastrovalerio, que el sábado a la noche resultó blanco de dos sujetos, uno de ellos armado.
Los asaltantes, luego de reducir al trabajador, se alzaron con el dinero de la caja, cuyo monto no fue especificado.
"Fue a las 21.05 y yo estaba en la cocina. Uno de los ladrones, el más flaquito, me apuntó con el arma desde el sector donde están los clientes, mientras que el otro, que era bastante gordito, se pasó para el otro lado, me amenazó verbalmente y me pidió con insistencia la plata”, explicó la víctima.
Dijo que “cuando nos quisimos acordar teníamos a dos (desconocidos) adentro, estaban encapuchados. Se nota que la tenían muy clara; lo importante es que no ejercieron violencia".
Y agregó que "abrí la caja registradora, agarraron el dinero y me pidieron que les diera mi celular, pero les dije que lo había olvidado en casa. Guardaron los billetes y se fueron”.
Valdiviezo reconoció que "nosotros estábamos tranquilos, pero me puse mal cuando entró un cliente y se encontró con el panorama. También lo redujeron; pobre quedó perplejo de lo que estaba sucediendo”.
No sirvieron de ayuda
Las cámaras del local filmaron el accionar de los delincuentes, pero en el video no se pueden apreciar demasiados detalles porque están encapuchados.
Las llaves. Antes de darse a la fuga, los ladrones se apoderaron de un juego de llaves.