Sensini carioca
Hace 65 años, en mayo de 1947, el atleta Armando Sensini obtuvo uno de sus más resonantes triunfos, al ganar la maratón de Río de Janeiro.
"Haré lo posible para dejar contentos a los muchachos bahienses y a los buenos amigos que siempre me han alentado". Así, con la misma simpleza que caracterizaba su vida, Sensini dejó nuestra ciudad rumbo al Brasil, para participar de una de las carreras más destacadas del atletismo sudamericano, como era la maratón carioca. A sus 37 años de edad, empleado del Ferrocarril del Sud y responsable de su propio entrenamiento, Sensini había expuesto en el país su talento natural para carreras de largo aliento y ahora tenía oportunidad de medirse con corredores de otros países.
El bahiense llegó a la competencia para ser parte de un equipo con dos connacionales: Néstor Fernández y el mendocino Eusebio Guíñez, a fin de trabajar, en principio, a favor del triunfo del primero, ganador de las dos ediciones anteriores. Pero, con la carrera en marcha, y a 15 kilómetros de la meta, Fernández declinó en su rendimiento y fue Guíñez quien tomó la punta, mientras Sensini "frenaba" con su marcha a brasileños y chilenos. Pero, a poco de llegar a la meta, también el mendocino mermó su rendimiento, lo cual decidió a Sensini a jugarse. "Como con alas en los pies, se lanzó decididamente en busca de la meta", resumió este diario. Fue una de sus últimas victorias. Al año siguiente, 1948, participó en la maratón olímpica de Londres, esta vez sosteniendo el andar de Delfo Cabrera (ganador) y del propio Guíñez, hasta obtener un meritorio noveno puesto.
Sensini, gloria del atletismo local, recorrió su última recta el 1 de noviembre de 1979.