Cuatro escuelas festejan sus bodas de plata
El año del 180 aniversario de la fundación de nuestra ciudad encuentra a cuatro establecimientos escolares también con festejos propios, por cumplir las bodas de plata.
Se trata de los jardines de infantes Nº 922, Nº 923 y Nº 924 y la escuela Nº 72, de distintos barrios, que se están preparando para celebrarlo.
Las comunidades de dichas instituciones, cuyas historias se detallan sintéticamente a continuación, convocan a sus ex docentes, ex alumnos y ex cooperadores a ser parte de los actos que, con sencillez, intentan concretar en el mes de sus respectivos aniversarios.
Escuela Nº 72 "Ezequiel Martínez Estrada"
25 años de sueños y esperanzas en Villa Cerrito
"Yo la fundé", dice, con emoción, Aaron Berstein, cuando se le pregunta cómo lograron él, José Napal y otros esforzados vecinos que el edificio inconcluso que se levantaba en Huaura y Baigorria se transformara en la escuela primaria Nº 72.
"¿Cómo lo hicimos? Muy simple: yo hacía poco me había mudado al barrio y un día me fui con una pala y empecé a sacar los yuyos; de a poco, se me fueron uniendo otras personas y así logramos que el entonces intendente Víctor Puente se interesara y gestionara la culminación de los trabajos. Su habilitación costó mucho, pero se consiguió porque el barrio se movilizó. Por entonces, también obtuvimos el padrinazgo por parte de la Fundación Ezequiel Martínez Estrada", rememora Berstein.
"La escuela tuvo momentos de auge: llegamos a tener más de quinientos alumnos", recuerda Ana María Castro, auxiliar de portería que trabaja en la institución desde hace 24 años y hoy preside también su Asociación Cooperadora.
Su amor por la escuela se advierte en el cariño con que ha encarpetado recortes periodísticos amarillentos que jalonan la historia del establecimiento, así como viejas y nuevas fotografías de los principales acontecimientos, de los cuales fue testigo privilegiado, ya que festejó allí el primer aniversario.
"Estas son de cuando festejamos los 15 años: hicimos una fiesta muy linda, vino la banda de música del Batallón. En ese momento, la directora era María Eugenia Domenech", rememora.
"Su primera directora fue Mabel Díaz; después, estuvieron Nora Mandolesi, Alba Perugorría, Rosita Alfonso, Analía Miliani, Marina Bengoechea, Mirzha Nacud... Hubo muchas, temo olvidar a alguna", se excusa Ana.
Las maestras, como Mary Obreque y Mabel Scabuzzi, también llevan muchos años en la escuela, que parece atraparlas, a pesar de las dificultades.
Actualmente, concurren al establecimiento 120 alumnos de primero a sexto, es su directora Graciela Martínez y también funciona en el edificio un anexo de la escuela secundaria básica Nº 319, que tiene su sede en la escuela Nº 60.
Su personal asciende a 22 personas, entre docentes y no docentes; 70 alumnos van al comedor escolar y todos reciben servicio de merienda.
Los proyectos a que se abocan los distintos años giran en torno de la solidaridad, la buena convivencia, los valores morales, la salud y, específicamente, el área de lengua.
La escuela fue inaugurada el 9 de julio de 1983. Para este aniversario, tienen pensado presentar una muestra con trabajos de alumnos, donde se destacan libros confeccionados por ellos mismos con la guía de sus docentes y de la maestra bibliotecaria.
Viendo el trabajo esforzado del personal y la cooperadora, es imposible no preguntarse el porqué de la pérdida de matrícula.
La respuesta nos la da quien cariñosamente se define como su fundador: "Se generó un proceso de retroceso que tiene su base en el deterioro económico de un sector importante de la población que fue gestando barrios periféricos, muy pobres, muy carenciados. Eso, más el abaratamiento del boleto escolar, hizo que los chicos del barrio original se trasladaran a otras escuelas", explica Berstein.
Cabe señalar que, en la actualidad, concurren niños de los barrios Stella Maris, 9 de Noviembre y Villa Hipódromo, entre otros.
Historia del jardín de infantes Nº 923
A raíz de una inquietud comunitaria de los integrantes de la Sociedad de Fomento del Barrio Kilómetro 5, fue creado el jardín de infantes Nº 923, por resolución ministerial Nº 1.148/83.
Las gestiones para la construcción del edificio se iniciaron en 1982, año en que también comenzaron las obras. Los costos fueron absorbidos por la Sociedad de Fomento y la comuna local, a través de algunos subsidios.
El acto de habilitación se llevó a cabo el 31 de agosto de 1983, y a el concurrieron el intendente Víctor Puente y autoridades educativas. Comenzaron las actividades el 1 de septiembre de 1983, en las instalaciones de la Sociedad de Fomento del Barrio Km 5, Maldonado 661, en calidad de préstamo por 5 años, con una matrícula de 123 alumnos distribuidos en dos turnos con seis secciones.
El equipo directivo lo conformaban Susana Erdozia, directora, e Hilda Dalmau, vice. Las primeras docentes fueron Raponi, Zalba, Nori, Zanetto, Martín y Trapé, con funciones de maestras de sala, Piasser, preceptora y Alessio y San Román, maestras de música.
El 21 de junio de 1984, el Banco del Sud dona la primera bandera de ceremonia y ese mismo año se le impone el nombre de Luis C. Caronti.
En 1985, se realizan gestiones para lograr un terreno para construir el edificio propio. La DGCYE dona parte del terreno de la escuela Nº 55 y el viejo edificio de la escuela Nº 510.
En 1986, el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA) asume el padrinazgo del jardín.
En 1988, se aprueban los planos del nuevo edificio, luego de sortear infinitos inconvenientes. En el mes de noviembre, se coloca la piedra fundamental.
En 1989, se comienza a construir el soñado edificio, con aportes de todos y el sacrificio de los padres y cooperadores.
Desde 1991 hasta 1994, se continúa con la construcción del edificio, gracias a aportes y subsidios recibidos.
El 25 de abril de 1994, se inaugura el nuevo jardín, con la presencia de autoridades municipales, provinciales, educativas, eclesiásticas, docentes, padres y alumnos. La nueva dirección es Malvinas 1.712.
En 1995. se construyen el arenero y un tinglado para un futuro SUM.
En 1997, se comienza a construir el SUM, el que fue concluido al año siguiente, gracias a aportes de la DGCYE. Cuadrillas bonaerenses y el Rotary Club Almafuerte ayudan con pintura y cortinas.
De allí en adelante, se continúa trabajando y se van realizando diferentes obras: ampliación del patio, instalación de una trepadora múltiple, construcción de paredones divisorios. Se adquieren diversos muebles y material didáctico, arreglo de techos, se adquiere un piano, se forma la biblioteca del jardín, con gran cantidad de libros de colección, etc.; todo con el único fin de ofrecer lo mejor a los niños.
En la actualidad, cuenta con 8 secciones que funcionan en dos turnos, con una matrícula de 194 alumnos. El equipo de conducción lo forman Mónica Biragnet, directora, y Mónica Furfaro, secretaria.
Desde 1998, se comienza a trabajar con los valores a través del proyecto "Un niño autónomo, de buenas costumbres y respetuoso de los valores", que aún hoy prosigue, con participación de padres, alumnos y docentes.
Durante 2008, se han planificado diferentes proyectos de trabajo: "En los actos todos aprendemos", "Mirarte" (plástica visual), "La biblioteca infantil" y "El cuaderno de nivel inicial".
Es un jardín con un edificio amplio, cómodo y con instalaciones que favorecen la participación de los niños en los juegos y actividades. Este año, se cumple el 25 aniversario de su creación y todavía tiene muchas necesidades por resolver:
* Vereda sobre ambas calles de su emplazamiento.
* Sala de música.
* Pintura exterior e interior del edificio.
* Arreglo de techos.
* 2 calefactores.
* Parquización del patio de juegos y jardín delantero
* Sillas y mesas nuevas para las salas.
* Muebles de biblioteca para todas las salas.
* Libros de cuentos para enriquecer la biblioteca infantil.
* DVD, materiales didácticos y muchos otros.
"Con todas las debilidades y fortalezas, seguiremos apostando a la enseñanza de los más pequeños con el mismo compromiso y amor por la docencia de los que comenzaron hace 25 años", indicó la dirección.
La institución recibe la colaboración de ex alumnos, ex docentes y ex cooperadores para enriquecer el aniversario, quienes pueden comunicarse por el teléfono 4510230 o concurrir a Malvinas 1.712.
Breve reseña histórica del jardín de infantes Nº 924
El jardín de infantes Nº 924 fue creado en octubre de 1983 por resolución ministerial Nº 1.818/83. Esta institución, perteneciente a la Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, está ubicada en un sector del edificio que alquila al Patronato de la Infancia.
Posteriormente, por resolución Nº 704 del 17 de septiembre de 1984, el Consejo General de Educación presta su conformidad y resuelve imponerle el nombre de "María Rosa García Hugony".
Dicho bautizo constituye un merecido homenaje a una docente bahiense que hizo de su profesión un verdadero apostolado y fue la primera maestra del Patronato de la Infancia.
El 6 de diciembre de 1984, se realiza el acto de imposición del nombre.
25 años de historia.
La aventura y desafío de este nuevo inicio de ciclo lectivo encuentra a la comunidad educacional del jardín abocada a la conmemoración del 25 aniversario de la creación del mismo, convocada a un proyecto institucional en torno de dicha celebración.
Las acciones a desarrollarse con este fin serán propicias para favorecer la promoción de la institución en la comunidad. Coincidentemente y en acuerdo con las líneas directrices trazadas por la gestión provincial, que propone el trabajo con la comunidad, se propenderá a la inclusión y la mayor incorporación de los niños al sistema escolar.
La celebración, a lo largo del año, será un disparador para afianzar y mejorar los vínculos con la comunidad cercana. El jardín es el primer núcleo socializador del espacio público, y, como tal, deja una huella significativa en los niños y niñas que han transitado por él.
Características de la institución.
El jardín fue creado a iniciativa de la comisión directiva del Patronato de la Infancia en el año 1983, para vincular a los niños institucionalizados con pequeños del barrio, pertenecientes a familias nucleares.
Posee un abanico de asistencia pedagógica de 3, 4 y 5 años en seis secciones, en dos turnos de 153 niños y niñas.
En la actualidad, el Patronato atraviesa una compleja situación, a raíz de la implementación de la nueva ley de Minoridad, que reduce sensiblemente el número de niños internos, repercutiendo en la matrícula del jardín. Por otro lado, el movimiento de personal docente y auxiliar imprime nuevas características acordes al nuevo mapa vincular que está en gestión.
En la actualidad, cuenta con la siguiente planta orgánica funcional:
Mónica Carranza, directora; Laura Sbardellati, secretaria. Docentes: Marcela Pagnanelli, Andrea Hernández, Silvia Heredia, Marisa Bottai, Silvina Parodi, Milagros Castro.
E.O.E.: Silvia Disántolo, Raquel Coronel y Silvia Masson; maestras de música: Nilda Zamataro y Marcela Zanetti.
Ocupan otras funciones: Mara Chiacchiarini, Diana Minicucchi, Jannete Lara, Viviana Cardillo, Elizabet Aguirre y Sandra de Abajo.
Las prioridades.
Uno de los más ansiados anhelos de la comunidad sería la concreción de un nuevo padrinazgo, que la acompañe en su labor pedagógica.
Otra de las mayores necesidades es ampliar el espacio físico, requiriéndose:
* Un ambiente para dirección.
* Una sala para el equipo de orientación educacional.
* Una biblioteca.
* Una sala de computación.
"Cuando soñamos solos, es, simplemente, un sueño; pero cuando soñamos juntos es el comienzo de una nueva realidad, dijo Helder Cámara. Nosotros pensamos lo mismo", aseveró la directora Mónica Carranza.
El establecimiento recibe colaboraciones de ex integrantes de su comunidad educativa en Santiago del Estero 449 o por el teléfono 4558813.
Jardín de infantes Nº 922
A raíz de la inquietud de un grupo de vecinos de Villa Delfina, a finales de los 70, se recogieron firmas solicitando la creación de un jardín de infantes. Pasado el tiempo, se entrevistaron con autoridades de Educación Inicial, siguiéndose el trámite respectivo.
La sociedad de fomento del barrio recogió firmas y entrevistó a quienes creyó necesario. Se acudió a la escuela primaria vecina y a la Casa de la Legión de María para instalarlo, pero ambas no contaban con las condiciones necesarias indispensables. Entonces, la sociedad de fomento cedió parte de sus instalaciones.
El jardín ocuparía una habitación, una cocina, el baño y el patio. Se inauguró el 6 de junio de 1983, con los escasos elementos disponibles. Funcionaba con la atención de una matrícula de 63 niños, a cargo de tres profesionales y estaba inscripto como de tercera categoría. Su primera directoria fue Graciela Pérez de Ferreyra.
Luego de un tiempo la asociación cooperadora adquirió una casita prefabricada, que fue instalada en el patio, para albergar mayor cantidad de niños. La sociedad de fomento cedió sus instalaciones por 5 años, cuyos plazos fueron vencidos en dos oportunidades, lo que obligó a la comunidad a realizar todos los esfuerzos necesarios para concretar la construcción del edificio propio.
Fue así que los miembros de la asociación cooperadora aceptaron una propuesta del entonces diputado nacional Dámaso Larraburu y, luego, del diputado provincial José Sabatini, para la construcción del mismo, en el terreno adquirido años atrás en la calle Río Negro 2.251.
La sede fue concretada a través de un convenio entre la gobernación de la provincia de Buenos Aires y la asociación cooperadora por el sistema de subsidios, con certificaciones de obra (fines de 1990).
El 6 de diciembre de 1991, se firmó, en el Consejo Escolar, el acta de habilitación provisoria, con la presencia de consejeros escolares y la inspectora de área, Marta P. de Bianco.
Así, el jardín se trasladó a Río Negro 2.251, donde se construyó un salón de usos múltiples (SUM) y 4 salas para iniciar el ciclo lectivo 1992. La asociación cooperadora se hizo cargo de terminar con las subdivisiones de las salas.
El 10 de agosto de 1992, pasó a ser un jardín de primera categoría, con una nómina de 11 profesionales y manteniendo una matrícula de 150 niños, con Susana Vivas de Giourgas como directora.
El 16 de septiembre de 1994, se le asignó la clasificación de desfavorable 2, por entender que se había cumplimentado lo establecido por el decreto 2.485/92.
En 1995, se otorgó la habilitación edilicia definitiva. A partir de ese año, se comenzaron a realizar trámites a fin de adquirir un terreno lindero al jardín, que pertenecía a la Legión de María. El destino sería dotar al establecimiento de un lugar para actividades educativas (educación física, música, etc.) y teniendo en cuenta el crecimiento de la matrícula.
En 1997, la asociación cooperadora adquirió el terreno mencionado, sobre el cual existía una construcción muy precaria, con un subsidio de la Dirección General de Cultura y Educación.
Desde entonces a la fecha, se han ido realizando muchas obras de mantenimiento y mejoras edilicias, contando con el apoyo de la comunidad, la asociación cooperadora y el Consejo Escolar: ampliación del patio de juegos, unificación de los frentes de ambos terrenos, construcción de rejas, recambio de puertas, pintura, recambio de mochilas de los baños, colocación de luces en los patios, se dividió la cocina de la preceptoría, etc.
En la actualidad, la construcción precaria mencionada más arriba, a pesar del mantenimiento, está en creciente deterioro. Por ello moviliza a la comunidad del jardín, especialmente, la construcción de un salón para actos y actividades escolares y comunitarias. Se cuenta con el espacio físico pero no los medios económicos para realizarlo.
El jardín cuenta, a la fecha, con 160 alumnos, aproximadamente, distribuidos en 8 secciones que funcionan en los turnos mañana y tarde y el personal asciende a unas 20 personas (maestras de sección, de música, preceptoras, secretaria, auxiliares, directivos).
La dirección del jardín es ejercida por la profesora Susana de Uribe Echevarría, quien agradece la colaboración para los preparativos del aniversario en Río Negro 2.251 o por el teléfono 4558172.