La Corte confirmó la destitución de Boggiano
BUENOS AIRES (NA, Télam y DyN) -- La Corte Suprema de Justicia, integrada por conjueces, confirmó ayer, tras varios meses de discusión, la destitución del ministro Antonio Boggiano, quien había apelado su remoción aprobada por el Congreso nacional.
Voceros judiciales informaron que el fallo emitido por conjueces de todas las provincias se resolvió por mayoría de 7 votos contra 2 y de esta manera se confirmó que el máximo tribunal tiene dos lugares vacantes.
El fallo fue emitido por los jueces Javier María Leal de Ibarra, Alejandro Tazza, Luis César Otero, Antonio Pacilio, Angel Argañaraz, Graciela Fernández Vecino y Guillermo Enderle, mientras que los magistrados Horacio Prack y Carlos Muller votaron en disidencia.
Boggiano fue destituido el 26 de septiembre pasado tras un juicio político que se siguió en su contra, y desde aquel momento lanzó una dura batalla judicial con el objetivo de recuperar su cargo.
En ese contexto, Boggiano interpuso un recurso de queja ante la Corte tras el rechazo del Senado a un planteo extraordinario contra su destitución por mal desempeño.
Para tomar su decisión, los conjueces contaron con un dictamen del procurador general de la Nación, Esteban Righi, quien consideró que la decisión del Senado debe ser avalada porque se trata de una "cuestión política" que la Justicia "no puede revisar".
"Determinar si el juez es responsable por los cargos que le formuló la Cámara de Diputados, o evaluar su comportamiento como magistrado, constituye una decisión exclusiva del órgano encargado de juzgar su conducta y la Constitución nacional otorga esa atribución al Senado", puntualizaron los conjueces.
Además, el dictamen remarcó que cuando los senadores sometieron a Boggiano a juicio político "apreciaron la conducta del sometido a enjuiciamiento y concluyeron que era impropia de un juez de la Nación".
Boggiano había llegado a la Corte Suprema en 1991 y cuando fue destituido, hace menos de un año, había prometido que si fracasaba ante los conjueces iba a llevar su caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Los actuales ministros de la Corte se excusaron de intervenir en el expediente por "razones de decoro", ya que todos trabajaron con el ex magistrado, por lo que se convocó a conjueces de todo el país que estuvieron varios meses sin ponerse de acuerdo sobre una resolución.