Según cómo te vistas, los demás te perciben
La irrupción de las mujeres en el mercado laboral es, desde siempre e inevitablemente, semillero de sensualidad. Desde que pisaron las fábricas, la libido tomó cartas en todos los asuntos laborales y de organización.
Por lo menos, el fenómeno parece interesar a científicos del mundo, como Peter Glick, que le pidió a una mujer vestirse de manera sexy, con una blusa medio escotada y una pollera ajustada y después de manera más conservadora.
Luego hizo con ella una serie de videos donde actuaba como secretaria y como ejecutiva vestida de uno u otro modo.
El resultado en la Universidad de Wisconsin, reporta el diario australiano "The Age", fue que cuanto más sexy se viste una mujer y más alta es su jerarquía en la compañía, más negativamente la perciben.
"Si usás tu costado sexy estás en una posición más poderosa, y van a cerrarte puertas en la cara por uso, siendo mujer", aseguró Glick.
El estudio se realizó a 66 estudiantes de la Universidad Lawrence de Appleton, a quienes se le pidió ver los videos de la mujer. En uno, estaba vestida con ropa sensual y en el otro, conservadora. Los estudiantes registraron sus opiniones de la mujer en ambos, las percepciones y sentimientos que les generaba.
Glisk reunió los datos: la ropa sexy en la recepcionista no mostraba modificaciones en la opinión que suscitaba su imagen, mientras que la ropa sexy de la ejecutiva la mostró "menos competente y menos inteligente".
"El estereotipo de la mujer sexy es un estereotipo de tonta", añadió el científico. "Le hace pensar a la gente 'no es inteligente, sólo es lindísima'".
Además dijo que sí hay beneficios a corto plazo en el vestirse sexy para ir a trabajar en un tipo de labor más de atención al cliente. Pero en el largo plazo, mostrar demasiado sex appeal puede lastimar la carrera de una mujer siempre.
"Parte de la imagen de una mujer cuando se viste sexy es que está ahí también para ser admirada, y eso es como incongruente lo que se requiere en un trabajo de alto mando", agregó.
Greene dice que un líder es un modelo a seguir para otros miembros de la organización, de modo que, aconsejó, "cuando se vistan inapropiadamente, su autoridad será cuestionada y su credibilidad también".
A las mujeres les dejó la regla: cuanto más cerca estén del CEO (Chef Executive Officer, en relación a la cercanía de la jefatura), más conservadoras deberán vestirse.
Para los hombres también
Para los varones, como es de esperar, las cosas son bien distintas. "Lo que hace a un hombre atractivo para una mujer es que sea trabajador, ambicioso, tenga un buen trabajo y alto status, y sea un líder poderoso --son casi los mismos requisitos que lo hacen exitoso en el trabajo", explicó.
La entrenadora de imagen de Gerentes Barbara Greene, citada por "The Age", opinó que los hombres que se visten sexies para el trabajo progresan, y recomendó cada tanto remeras con muchos botones abiertos.