Alberto Lovell (h)
Hace 40 años, en julio de 1965, se presentó en la Salón de los Deportes el boxeador peso pesado Alberto Lovell (h).
Con el estigma que siempre significa ser "el hijo de", Lovell llegó a Bahía Blanca 25 años después de que actuara, en combate exhibición, su padre, campeón olímpico de los pesados en Los Angeles 1932.
Lovell (h) participó también en los Juegos Olímpicos de Tokio, donde muy cerca estuvo de llegar a la final. Luego, inició su carrera profesional precisamente en aquel año 1965. Su pelea en el Salón fue la segunda de su trayectoria, y tendría frente a él al campeón bahiense de todos los pesos, Carlos Vázquez, oriundo de General Cerri. Para éste era una buena oportunidad de recuperar imagen ante su público, tras haber sido noqueado en tres asaltos, en abril, por Oscar "Ringo" Bonavena, también en el Salón.
La pelea fue calificada como discreta y no satisfizo a los muchos espectadores. Lovell comenzó con un interesante bailoteo en torno a Vázquez, quien recibía las izquierdas de su rival "un tanto desorientado". A partir del tercer round, el local hizo sentir sus poderosas manos a Lovell "y lo llamó a la reflexión". A partir de la sexta vuelta, el olímpico fue dominador y, en el noveno, luego de aplicar un duro castigo a Vázquez, la toalla voló en señal de abandono.
La carrera de Lovell (h) fue dilatada, pero sin llegar a trascender. Abandonó la práctica activa en 1978 y falleció en España, en septiembre de 2002.