Famoso por la operación Langostino
Tras más de una década en el fuero penal económico, el juez Bernardo Vidal Durand es reconocido por su bajo perfil, el escaso roce con los superiores y por haber investigado uno de los más resonantes casos de narcotráfico: la operación Langostino.
Nacido en San Pedro (Buenos Aires), este magistrado, de 63 años, llegó hace once años a los tribunales de la avenida de los Inmigrantes y, desde entonces, mantuvo una línea de trabajo identificada, según sus colegas, con la seriedad y el aplomo.
Apasionado por la náutica, Vidal Durand ingresó en 1974 a la justicia y trabajó como relator de la Cámara del Crimen y secretario del fuero contencioso administrativo hasta que desembarcó en el juzgado en lo penal económico 1, donde se topó con la operación Langostino.
Ese célebre dispositivo policial permitió desbaratar, en 1988, un contrabando de 588 kilos de cocaína escondidos dentro de langostinos congelados, embalados en cajas a punto de ser embarcadas hacia Europa y los Estados Unidos. La banda estaba estrechamente ligada al cartel colombiano de Medellín, por entonces el más poderoso del planeta.
A pedido de la defensa, en 1994, Vidal Durand excarceló a los narcotraficantes detenidos, pero la Corte Suprema fijó un per saltum y dispuso retornarlos a prisión hasta que, dos años más tarde, recibieron condenas de hasta veinte años de cárcel.
Quienes los condenaron son los camaristas Marcos Grabivker, Carlos Pizzatelli y Roberto Hornos, los mismos que, actualmente, intervienen en la causa Southern Winds (SW) y que separaron a Carlos Liporace del expediente por su falta de imparcialidad. (DyN y Télam)