Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

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Christian Maggio negó vínculos con el contrabando de drogas

Christian Maggio, el gerente general de Southern Winds (SW) que pasó de testigo encubierto a sospechoso, justificó ayer la forma en que denunció el escándalo de las "narcovalijas" y rechazó cualquier vinculación con el contrabando de cocaína a España mediante su línea aérea.


 BUENOS AIRES (DyN) -- Christian Maggio, el gerente general de Southern Winds (SW) que pasó de testigo encubierto a sospechoso, justificó ayer la forma en que denunció el escándalo de las "narcovalijas" y rechazó cualquier vinculación con el contrabando de cocaína a España mediante su línea aérea.


 El número tres de la empresa aclaró que tuvo, y tiene, miedo porque la revelación complicó los planes del narcotráfico al tiempo de indignarse por haberse hecho pública su identidad.


 "En este país nadie denuncia un hecho de narcotráfico, como lo hicimos; ahora, estamos pagando las consecuencias", dijo Maggio, según testigos de la audiencia.


 La demora en efectivizar la denuncia judicial respondió, de acuerdo a sus palabras, a los propios tiempos que necesitó SW para hacer un sumario interno y hallar a los responsables de haber infringido las normas que permitieron que las valijas se embarcaran sin dueño: los ya detenidos Fernando Arriete, Walter Beltrame y Claudio Baudino.


 El juez Carlos Liporace, ahora, deberá decidir si las explicaciones dadas por Maggio alcanzan para dictar su falta de mérito o si corresponde procesarlo por su presunta vinculación con el contrabando.


 Al finalizar la audiencia, el magistrado admitió que existe un importante grado de sospecha sobre los hermanos Maggio, según determinó la Cámara Penal en lo Económico.


 La fiscal María Gabriela Ruiz Morales volvió a apuntar sobre ellos: "La fiscalía ya pidió la detención de Christian Maggio; disponerla o no es resorte del juez".


 La funcionaria judicial también tiene la mira sobre el vicepresidente de SW, Enrique Montero, quien hoy tendrá que explicar cómo viajó el 16 de septiembre a España en el mismo avión que transportaba las cuatro valijas con casi 60 kilogramos de cocaína.


 Pasadas las 13, Maggio llegó enfundado en un prolijo ambo azul y camisa celeste para esquivar micrófonos, cámaras y grabadores. Acompañado por su abogado defensor, José Barbaccia, subió raudamente las escalinatas de los tribunales de Retiro.


 Durante casi seis horas, el joven se enfrentó a las preguntas de Liporace y de Ruiz Morales para esclarecer los puntos oscuros de la historia, tras la explícita directiva dada por Cámara Penal en lo Económico para citarlo como imputado.


 Christian se presentó el 5 de octubre en la fiscalía federal, a cargo de Guillermo Marijuan, para denunciar, bajo reserva de identidad, que empleados de SW habían enviado cuatro valijas a Madrid con cocaína, destinadas supuestamente a la embajada argentina. El equipaje apareció dando vueltas en la cinta transportadora de la terminal aérea.


 El tribunal se quejó porque SW sabía del episodio desde el 22 o 23 de septiembre. "La denuncia con reserva de identidad no fue la más adecuada para agilizar los trámites investigativos sino que provocó nuevas demoras en lo que debió ser un rápido inicio de la pesquisa", aseguró.


 Las explicaciones de Christian giraron en la sintonía de la defensa planteada, un día antes, por el presidente de SW, Juan Maggio, quien insistió en desligar a la compañía de la maniobra y en responsabilizar por el envío de drogas a los tres arrestados.


 La defensa de Beltrame, precisamente, apeló el procesamiento por contrabando agravado y pedirá a Liporace que ordene un careo entre su cliente y Juan Maggio por las contradicciones entre ambos.


 Supuestamente, Beltrame afirmó haber ido para entrevistarse con inversores, pero Juan Maggio dijo desconocer esa situación y descargó la responsabilidad en Arriete.