Adiós a la "Lucía" de "Los Campanelli"
BUENOS AIRES (DyN) -- Los restos mortales de la actriz de teatro y televisión Menchu Quesada, quien falleció el pasado sábado a los 91 años, fueron inhumados ayer en el cementerio de La Chacarita.
Tras el velatorio realizado en Velazco 1070, a las 11 partió el cortejo fúnebre que le dio la despedida en la capilla ubicada en el cementerio capitalino, donde está previsto cremar sus restos una vez que se cumplan los trámites correspondientes.
Sus inicios fueron en radio y se consagró en televisión en El teleteatro para la hora del té, pero logró popularidad al protagonizar el ciclo televisivo Los Campanelli, interpretando a la querida "Lucía", rol que también realizaron en dos películas y una temporada teatral, basadas en ese ciclo.
En teatro reemplazó a Aída Luz en la segunda temporada de la obra Mamá.
En el rubro cinematográfico no tuvo papeles protagónicos pero alcanzó cierta notoriedad en Mi novia el travesti" (1975).
Hermana de la desaparecida Nya Quesada, Carmen (Menchu), Quesada estuvo casada con Francisco de Paula.
En cine realizó La parda Flora (1952), Los problemas de Papá (1954), Reencuentro con la gloria (1957) Mujer de Bobby y Demasiado jóvenes (1958) Profesora de piano y Los de la mesa 10 (1960), La muchachada de a bordo (1966), Vamos a soñar con el amor (1971), El caradura y la millonaria (1971), El veraneo de los Campanelli (1971) Lucía y El picnic de los Campanelli (1972) Mi novia el travesti (1975), La mamá de la novia(1978), Departamento compartido (1980), Los fierecillos se divierten (1983) y Camarero nocturno en Mar del Plata (1986).
Una secundaria indispensable
Con la muerte de Menchu Quesada el espectáculo argentino perdió a una de esas actrices secundarias indispensables, que por las insidias del destino jamás llegan a conquistar el estrellato pero logran una identificación con el público que desearía más de una consagrada.
Llamada en realidad Carmen Quesada, había nacido en nuestra ciudad, al igual que su hermana Nya (Armonía) Quesada y numerosísimos hermanos --de sangre y adoptados-- en una familia donde, a pesar de las penurias económicas, la cultura tenía su lugar.
Menchu recordaba siempre las sobremesas nocturnas, cuando su padre reunía a la numerosa prole para leerle las obras de Víctor Hugo y Emile Zola, dos prohombres de la inteligencia francesa más avanzada de su tiempo, lo que da una pauta de hacia dónde iba esa educación.
La pasión que la futura actriz sentía por el teatro la llevaba a devorarse cuanta obra cayera en sus manos, en una época en que las piezas escénicas se editaban para venderse a precios muy populares.
Ella, sus hermanas Nya y Juanita y su hermano Pedro ingresaron a un elenco teatral bahiense, pero la fatalidad se llevó al varón, que no comía por adquirir literatura escénica y terminó sucumbiendo a la tuberculosis.
Ya en Buenos Aires, Menchu y Nya comenzaron su trabajosa trayectoria artística, en la que finalmente la primera compartió escenarios con Luisa Vehil, Francisco Petrone, Enrique Muiño, Amelia Bence, Tita Merello y otros nombres de ese calibre.
Estuvo casada con el galán Francisco De Paula, pero el matrimonio terminó en duro fracaso, tras el que emigró a España en 1954, junto a Pedro Escudero y Ernesto Bianco, ocasión en que encandiló al público peninsular y a los críticos.
De regreso, seis años después, recorrió escenarios con las obras Locos de verano, El otro yo de Marcela", Hombre y Superhombre, Una libra de carne y Maribel y la extraña familia e integró la compañía del insigne Orestes Caviglia.
Su popularidad televisiva provino de ciclos como Historias de jóvenes, Yo soy porteño y de las telecomedias de Darío Vittori, pero sobre todo de aquel batacazo llamado Los Campanelli (1969), donde compuso una madre que conquistó a muchos.
Sus últimas apariciones en la pantalla chica datan de 1996, cuando intervino en Gino y Como pan caliente, en los que desplegó a pesar de los años una energía que muchos de sus colegas jóvenes pudieron envidiar (Télam).