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Una turista fue víctima de carteristas

Un total de 600 dólares, cosméticos y otros efectos carentes de valor comercial que estaban guardados en una cartera, le sustrajeron a una turista israelí en un hotel del microcentro de nuestra ciudad, según informaron ayer fuentes judiciales. El hecho se habría registrado el último domingo a la mañana, en el bar del establecimiento ubicado en la avenida Colón 159, según denunció en la comisaría Segunda la damnificada, Jana Merkin, de 77 años, quien se encuentra de vacaciones en nuestro país.


 Un total de 600 dólares, cosméticos y otros efectos carentes de valor comercial que estaban guardados en una cartera, le sustrajeron a una turista israelí en un hotel del microcentro de nuestra ciudad, según informaron ayer fuentes judiciales.


 El hecho se habría registrado el último domingo a la mañana, en el bar del establecimiento ubicado en la avenida Colón 159, según denunció en la comisaría Segunda la damnificada, Jana Merkin, de 77 años, quien se encuentra de vacaciones en nuestro país.


 Dijo la mujer que en momentos que se aprestaba a ingerir alimentos, constató que una mujer de contextura robusta, que vestía un pilotín negro, le quitó la cartera y huyó del lugar.


 Merkin le informó a la policía que en el lugar no habría testigos y, por otro lado, aclaró que posee seguro del viajero.


 La denunciante se retiró de nuestro medio, con rumbo ignorado, el lunes pasado, según confirmaron ayer a este diario voceros del citado hotel.


 En la seccional de la calle Roca 557 se inició un sumario caratulado como hurto, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 3, a cargo de los fiscales Oscar Bautista Duizeide y Gustavo Zorzano.


 En la misma comisaría se recepcionó la denuncia de otra persona que, encontrándose de paso por nuestra ciudad, sufrió el ataque de delincuentes.


 Se trata de Cristian Ariel Cuchetti (25), oriundo de la localidad bonaerense de Cañuelas, quien se encontraba de vacaciones en la casa de un primo.


 El domingo a la madrugada, de su vehículo, un Chevrolet Corsa verde, dominio CDK 967, que dejó estacionado en Zapiola 120, cuando concurrió con su familiar a un centro de esparcimiento, le quitaron el autoestéreo con CD, luego de forzar una de las puertas delanteras.

Era más dinero. Poco más de 1.000 pesos, y no 80, como indicaron fuentes policiales, sustrajeron el domingo a la noche de la estación de servicio YPF, de Montevideo e Italia, de acuerdo con la información suministrada en la víspera a "La Nueva Provincia" por voceros de la fiscalía local.




 El empleado Pablo Fernando Barroso (33) fue quien denunció el hecho, indicando que efectivamente actuaron tres jóvenes armados, uno de los cuales --de entre 17 y 20 años, vestido con buzo gris, pantalón de gimnasia y camperón de nylon--, ejecutó la maniobra.


 Dijo que a él lo despojaron de 500 pesos y a un compañero suyo le quitaron 550 pesos, mientras que no hizo mención al saqueo en perjuicio de un cliente, tal como indicó el informante de la fuerza.


 El sumario está cargo de la comisaría Primera.

No cesan los robos.




 Entretanto, al menos cuatro denuncias por saqueos de viviendas locales ingresaron ayer en la mesa de entradas de la fiscalía local.


 El agricultor ganadero Felipe Luis Testa (60), quien vive en Castelli 230, fue despojado de dinero, alhajas y un taladro.


 Para consumar el hecho, los ladrones ingresaron con violencia en su domicilio.


 Susana María de las Mercedes Ferraz (58), por su lado, fue víctima de un robo en su casa de Rodríguez 567, el último sábado, entre las 18 y las 20.


 Los malvivientes entraron por la parte postrera del terreno y se alzaron con plata, joyas y otros efectos no detallados.


 Un ilícito similar se produjo en perjuicio de Cecil Luján Valcarcel (39), afincado en Güemes 939. De allí, en horas de la madrugada, ladrones se llevaron prendas de vestir varias, alhajas, una videograbadora y un televisor con control remoto.


 Finalmente, a Noemí Albertella (55) le robaron una videograbadora con control remoto, ropas y 200 pesos en efectivo.


 El delito se perpetró en Tucumán 1699, según la presentación realizada en la comisaría Segunda.