Un profetizado terremoto en Tierra Santa
JERUSALEN -- Un sismo azotó en la víspera Tierra Santa y atemorizó tanto a israelíes cuanto a palestinos, quienes recordaron los destructivos terremotos previstos por sismólogos y profetas bíblicos en el Antiguo Testamento.
Israel dijo que el epicentro fue localizado al norte del Mar Muerto y que registró casi el temible 5,0 grados en la escala oficial de Richter.
"Yo dije: Dios ayúdanos, ponle fin a esto, pero sigo temblando de miedo", declaró una mujer que manifestó llamarse Raquel.
"Sentí la muerte muy cerca y dije que en unos segundos más el edificio se iba a derrumbar", agregó la finalmente afortunada testigo.
El inmueble donde opera la Knésset, el parlamento israelí, tenía rajaduras después del sismo y una sesión de parlamentarios tuvo que ser suspendida.
En la ciudad cisjordana de Naplusa se reportaron daños a edificios y una iglesia protestante (luterana), en Belén, también sufrió rajaduras.
"No habíamos sentido un temblor tan fuerte aquí en años recientes", marcó el ministro de Infraestructura israelí, Yossi Paritsky.
Los servicios de emergencia Magen David Adom dijeron que habían atendido a varias personas por trauma psicológico después del movimiento telúrico, que se sintió en los países árabes vecinos Jordania, Líbano, Egipto y Siria.
El superhistórico Mar Muerto está a unos 20 kilómetros de Jerusalén.
Temiendo réplicas del temblor la gente salió de sus oficinas, hogares y escuelas en ciudades palestinas, jordanas e israelíes. En Damasco (la capital siria), los edificios altos que representaban riesgo fueron evacuados.
En la Franja de Gaza, la vecina Samira Muhammad relató: "Al principio pensé que mi marido me estaba haciendo una broma y que él estaba moviendo la cama, pero abrí los ojos y vi que la edificación entera estaba temblando".
Medio Oriente luce un largo historial de sismos destructivos y más de 40.000 personas sucumbieron en la antigua ciudad iraní de Bam, tras ser azotada por un poderoso terremoto en el pasado 26 de diciembre.
En 1927, un temblor de 6,2 grados en la escala de Richter mató a más de 300 personas y dañó más de 1.000 edificios en Jericó, Naplusa, Jerusalén, Nazaret, Tiberíades, Lod y Ramalá.
La sacudida más poderosa sentida en Israel, también de 6,2 grados en la escala de Richter, se registró en 1995. Su epicentro fue localizado en el Mar Rojo, unos 100 kilómetros al sur del balneario de Eilat, y causó daños severos.
Los sismólogos particularizon que la región llamada Tierra Santa puede sufrir el impacto, en el futuro previsible, de poderosos y graves terremotos.
"Un enorme sismo puede sentirse en cualquier momento", dijo el ejército de Israel en su sitio de la Internet.
"Según estadísticas, se piensa que hay una probabilidad muy alta de que en los próximos 50 años ocurra un terremoto de grandes proporciones en la llamada Falla de Africa, lo que podría repercutir seriamente en la zona este de Israel", agregó la información.
Los profetas bíblicos del Antiguo Testamento también predijeron serios temblores para la zona que, según ellos, serían el anuncio del regreso a la patria por el Mesías o Salvador del Mundo.
El profeta hebreo Zacarías anticipó que el Monte de los Olivos de Jerusalén sería partido en dos por un terremoto. Jeremías previó el fin de la urbe.
El Apocalipsis, libro final del Nuevo Testamento, anticipó "un poderoso sismo como jamás pudo ser visto en la Tierra".
El Corán, teología oficial reverenciada por los musulmanes en sus diversas acepciones escolásticas, también predijo grandes terremotos en la región.
Mientras se iban calmando los ánimos y el pánico cedía, las estaciones de radio en Jerusalén tocaban la canción de Carole King "Siento que la Tierra se mueve bajo mis pies". Podría añadirse un gesto de gratitud a Dios.
Matthew Tostevin/Agencia Reuters