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Le alcanza con ser "Modesto"

Basta con escuchar el "hola amigo", para darse cuenta de qué se trata. A Modesto Turrén Rocha, preparador físico de Olimpo, el gesto lo pinta de cuerpo entero, porque siempre está dispuesto al diálogo, al saludo cordial. "Es la enseñanza que uno trae de los padres, valores contraídos. Ahora la juventud ya casi no los tiene, aunque son otros tiempos y lo entiendo", dijo Turrén Rocha.
Le alcanza con ser "Modesto" . La ciudad. La Nueva. Bahía Blanca


 Basta con escuchar el "hola amigo", para darse cuenta de qué se trata.


 A Modesto Turrén Rocha, preparador físico de Olimpo, el gesto lo pinta de cuerpo entero, porque siempre está dispuesto al diálogo, al saludo cordial.


 "Es la enseñanza que uno trae de los padres, valores contraídos. Ahora la juventud ya casi no los tiene, aunque son otros tiempos y lo entiendo", dijo Turrén Rocha.


 "No soy de justificar, aunque es cierto que antes nos pasábamos para el otro lado. Habría que buscar el punto medio", explicó, afirmando que el término "amigo" lo emplea con mucho respeto y cariño hacia la persona que se dirige.


 Modesto inició su carrera como futbolista en el club Huracán, de Vergara --localidad de 6.000 habitantes situada en el departamento treinta y tres de Uruguay-- donde transcurrió su infancia.


 Luego pasó por San Lorenzo, el seleccionado departamental hasta recalar en la segunda división vistiendo los colores de Rampla Juniors Fútbol Club, de Montevideo, entre 1974 y 1978.


 Pero los avatares de la vida y el provenir de una familia humilde, hicieron que se dedicara al estudio y fue allí donde se inclinó por el profesorado de Educación Física, aunque también se recibió de Entrenador Nacional de Fútbol.


 --¿Por qué pasó de futbolista a preparador físico, siendo lo más habitual ser técnico?


 --En alguna ocasión probé sentarme en el banco. Sin embargo siempre tuve pasión por preparar en el aspecto físico, situación que me fue bastante sencilla por mi condición de ex futbolista.
--Seguramente todo nace a partir de algún deseo frustrado.



 --Como jugador deseaba jugar en Nacional o en Peñarol, una posibilidad algo lejana. Cuando abandoné el fútbol me dediqué de lleno al estudio, a tal punto que en forma paralela cursé la carrera de entrenador y de árbitro.


 "Lo logré con mucho esfuerzo porque provenía de un hogar de clase media baja; mi hermano (médico) y mi hermana también se dedicaron al estudio".


 --¿El fútbol de esa época representaba una salida en lo económico?


  --Por entonces se podía vivir, mientras que ahora un futbolista de segunda división no cobra, tiene que trabajar. No se trataba de un dinero importante, no obstante me permitía estudiar y colaborar con la familia.


 --Nunca imaginó que el futuro le depararía tantas alegrías.


 --No. Como hombre de pueblo pensaba recibirme y volver a mi lugar de origen; proyectaba el futuro dando clase en algún colegio de Vergara. La vida quiso que tomara otro rumbo.


 --¿Cómo y cuándo se produce el contacto con Gregorio (Pérez)?


 --Amigos que teníamos en común provocaron el acercamiento. Por una u otra razón siempre se vio postergada la posibilidad de trabajar juntos; recién en 2002 empezamos en Peñarol y desde entonces andamos juntos.


 "Gregorio pertenecía a una camada de futbolistas que hizo historia en el fútbol uruguayo en 1976, cuando Defensor se convirtió en el primer equipo chico en dar la vuelta".


 --El sueño que tenía como futbolista lo cumplió como preparador físico.


 --Había trabajado en Nacional (1980/81 y 84) y luego me di el gusto de llegar a Peñarol. Pude palpar todo lo que rodea a los equipos grandes.


 --¿Qué diferencias notó entre uno y otro equipo?


 --No hay grandes diferencias. Lo común es la rivalidad, que llega a tal extremo que los campeonatos tienen valor cuando se le gana al clásico rival.


 --¿Ganó un campeonato con esos equipos?


 --Sí, pero como ayudante de campo (1980) de Juan Mujica. Fue el año en el que Nacional ganó el título local, la Libertadores y la Intercontinental.

Doce años en Europa




 Los conocimientos, a pesar de su extensa experiencia en el campo profesional, no bastan para que Modesto se quede sólo con lo aprendido.


 "Ir a un curso, capacitarme, son cosas que hago con gusto. Aprendo viendo fútbol, charlando con la gente, un colega. Mi vida cobra sentido cada vez que pica la pelota...", expresó Modesto, a quien se le atribuye un pergamino notable a partir de los 12 años que estuvo trabajando en España.


 --¿Qué diferencias nota entre el jugador europeo y el sudamericano?


 --Son marcadas. El europeo, en líneas generales, es más profesional. Uno puede marcar una tarea e irse del estadio y seguro que la va a cumplir. En Sudamérica, en cambio, de 30 jugadores seguro que alguno se escapa, se esconde detrás de un cartel.


 --¿En qué aspectos tendríamos que imitarlos?


 --La organización, el juego. Dentro de la cancha no se especula, todo es más leal. No se piensa en sacar ventajas mirando si el rival está lesionado y lo podemos golpear o hacer tiempo simulando problemas físicos.


 --¿Cómo definiría al jugador sudamericano?


 --El brasilero es magia, el argentino velocidad y técnica, además de fantasía, y el uruguayo temple.


 --¿Quién lo llevó a España?


 --Víctor Espárrago, en 1987, para trabajar en Cádiz, por entonces en Primera. Estaba en Bella Vista, de Uruguay, y no lo podía creer. No había tanta TV y pensaba en la famosa Madre Patria, el fútbol europeo, la furia...


 "Iba por un año y resulta que me quedé 12. Hasta la tonada de voz me quedó gravada: Me cuesta adaptarme otra vez a este lenguaje... Acá a un niño le dicen "pibe" y en España "chaval", por ahí me equivoco seguido ya que también en Paraguay y Colombia los llaman así".


 --¿Por qué se volvió?


  --En España me ofrecieron trabajar en instituciones, liceos. Pero estando en el fútbol profesional es difícil salir. Tengo la doble nacionalidad y mis hijos (María Estefanía e Ignacio Modesto) nacieron allá.


 --¿Cómo fue la experiencia europea?


 --Maravillosa, desde la llegada hasta la partida. El único año que los resultados no ayudaron fue cuando estuvimos en Zaragoza (1996/97), pero quedó un recuerdo imborrable, muchos amigos.

"Todos los físicos eran enormes"




 --Lo de Olimpo fue un gran desafío.


 --Estamos preparados para estos avatares. Sabíamos que Newell's no nos iba a llamar, pero sí alguno de los cinco que estaban abajo. Mirando la tabla, realmente asustaba.


 --¿Con qué plantel se encontró?


 --Había que arreglar las cosas del "pescuezo" para arriba, el tema mental es determinante en todos los trabajos.


  --¿Cómo se encontraban los jugadores de Olimpo desde el aspecto físico?


 --Me llamó la atención que todos los físicos eran enormes, algo raro para el común de los equipos. Gente potente, por ahí faltaba una pizca de velocidad. Trabajamos con mucho cuidado. No sirve llegar y querer solucionar todo de un día para otro; si bien los profesores leemos todos los mismos libros, hay diferentes caminos para lograr el objetivo.


 --¿Notó predisposición desde el primer momento?


 --Había deseos de salir del pozo. No era un equipo hundido. En lo físico y lo táctico nos respondieron en forma espectacular. Ellos son los hacedores de este buen momento, yo todavía no tiré ningún centro...

Respeto y dedicación
--¿Gregorio (Pérez) le pide opinión?





 --Tenemos los campos de acción bien delimitados, lo que no quita que se trabaje en equipo. Tanto Gregorio como Guillermo (Sanguinetti) son excelentes personas, muy abiertas, pero el que decide es el técnico.


 --¿Usted mantiene distancias con el futbolista o es uno más de ellos?


 --El jugador conoce su rol, y separa las cosas. Hay diferentes posturas y la mejor relación es el respeto mutuo. Si lo hago un trabajo muy vertical el futbolista no se abrirá, y si lo hago muy llano tampoco podré sacar provecho. A la hora de trabajar quiero gente responsable, pero hay momentos en que acepto el chiste, la broma. Trato de ser democrático.


 "Les pregunto como están, cómo se sienten. Me baso en sus comentarios".


 --En cuanto ayuda a la preparación física el cuidado del jugador.


 --Es determinante. El entrenamiento es una alternancia entre esfuerzo y descanso. Si uno entrena dos horas y luego no hace una vida acorde, el rendimiento será plano. El cuidado personal, o entrenamiento invisible, es básico y tiene que ser diez puntos, con alimentación sana, vida de relación sana, entrenamiento al máximo.


 --¿Le molesta que se diga que hoy se corre más de lo que se juega o que lo físico superó a lo técnico?


 --Puede que así sea, pero la gente sigue consumiendo fútbol. Es el deporte más visto en el mundo, lo que gusta y apasiona. Al hincha de Olimpo no se le va a borrar lo que hizo su equipo ante Quilmes.


 "La técnica va a sobresalir siempre, y las jugadas preciosas seguirán existiendo. Puede ser que hoy haya mucha dedicación en lo físico, pero esto mejora las virtudes del jugador, lo embellece".
--Todavía se ven jugadas para admirar.



 --El gol que nos hizo (Ariel) Ortega fue maravilloso, es una muestra que el buen jugador marca la diferencia.


 --¿El caso Ortega es el del típico jugador del que se dice tiene un físico privilegiado por el tiempo que estuvo parado?


 --Son esos futbolistas que supieron elegir los padres (risas). Tienen una carrocería bárbara, una habilidad especial, gastan poca energía, están siempre bien ubicados y tienen "viveza". Son determinantes.


 --O sea que, con esos jugadores, se puede hacer concesiones.


 --No. Hay que darles lo que corresponde; sin embargo resulta complicado darle pollo al que quiere pollo, carne de vaca al que lo necesita y sopa a otro. Igual, con algunas falencias, quiero que me traigan a todos esos fenómenos.

"Se juega como se vive"




 --¿Por qué, en general, el futbolista que retorna de Europa contrae tantas lesiones?


 --Porque viene de un fútbol muy violento; no en lo físico, ya que no hay nada más violento que el fútbol uruguayo, donde en dos años te quedás sin meniscos, tobillo....


  "Se juega como se vive. En ocasiones a una seguidilla de lesiones no sabés a qué atribuírselas; puede pasar por lo mental o el aspecto de su vida privada".


 --¿Y lo económico?


 --No creo. Puede ser que sea el caso de algunos, pero hay jugadores que tienen mucho dinero, llegan en un Mercedes Benz y se matan. El tema está en la cabeza, si se es un profesional ciento por ciento da lo mismo que venga en un auto último modelo o en bicicleta.


 --Lo de (Luis) Rueda, ¿por dónde pasa?


 --Cuando agarramos nosotros, Rueda estaba lesionado. No participamos de la primera lesión, pero sí podríamos responder en caso de que ocurriera algo después de su segunda lesión. Sería un motivo para analizar profundamente, porque es una persona que se cuida y busca todos los recursos para recuperarse.

El club




 "Tiene todo para estar en Primera. En infraestructura cumple con todos los requisitos, aunque hay que mejorar algunas cosas, porque siempre se debe mejorar. El club tiene respaldo, aprovecha que la ciudad, por una cuestión logística, es una buena plaza para estar en Primera".

Bahía Blanca




 "Me sorprendió la tranquilidad; la recorrí y es hermosa. Anduve por el Puerto de Ingeniero White, el Parque.... Es como si estuviese en mi pueblo, muy diferente a lo que es Buenos Aires. La calidez de la gente es notable. Tiene todo, tanto que ni el viento le falta."

Pretemporada




 "Da lo mismo el mar o las sierras. La pretemporada requiere de los elementos necesarios para trabajar y descansar. Hay que ser cuidadoso, exigir al futbolista en su justa medida, no estar diez días concentrados y agotar al futbolista, cansarlo y sufrir y lamentarse por lesiones. No sirve el triple horario si el jugador se fastidia".

Los jóvenes




 "Generalmente a los jóvenes los bautizan en la pretemporada. Los hacen hablar o les cortan el pelo. Son `cachadas' para divertirse y ellos no se dan cuenta porque ven al futbolista de Primera como algo especial; en ocasiones hay que pararlos".

Progresos




 "En mi época corríamos 15 kilómetros por día, nos hacían subir médanos sesenta veces con un compañero encima. Eso no va más, la gente que estudia lo sabe. Ojo, todavía hay algunos ejemplares que hacen barbaridades. Recuerdo que en 12 días me hicieron correr 500 kilómetros, mucho más que alguien que entrena para un maratón. ¡Qué locura...!".

Maratonista




 "Ahora corro muy poco. Sin embargo me gusta participar del maratón y cuando me decido a hacerlo entreno todos los días. Corrí los 42 kilómetros de Madrid, Gijón, Asturias y Uruguay".

La ficha de Modesto

Nombre y apellido. Modesto Emir Turrén Rocha.
Fecha y lugar de nacimiento. Vergara, Departamento treinta y tres de la República Oriental del Uruguay.
Estado civil. Casado con María Amalia y padre de María Estefania (16 años) e Ignacio Modesto (13).
Estudios. Profesor de Educación Física (egresado del ISEF de Montevideo) y Entrenador Nacional de Fútbol (Escuela de Entrenadores de Montevideo).
Actividad como futbolista. Jugó en Huracán de Vergara, San Lorenzo, selección Departamental de Treinta y Tres y Rampla Juniors (1974/78).
Actividad profesional. Central Español (1979), Nacional (1980/81 y 84), Deportes Tolima (Ibagué, Colombia, 1982), Millonarios (Bogotá, 1983), Olimpia (Asunción, Paraguay, 1985), Nacional (Medellín, 1986), Bella Vista (Montevideo, 1987), Cádiz (España, 1987/88), Valencia (1988, 89, 90 y 91), Sevilla (1991/92 y 1996), Albacete Balompié (1993/94 y 95), Real Zaragoza (1996/97), Peñarol (2002) y Danubio (2003).

Javier Schwab/"La Nueva Provincia"