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Los gaviones, la solución para las crecidas en Sierra

Pocos podían creer lo que veían. La crecida del río Sauce Grande, como consecuencia del intenso temporal, había arrasado con una vasta porción de la barranca en el predio que el Sindicato de Trabajadores Municipales de Bahía Blanca posee en Sierra de la Ventana. Las instalaciones del camping habían quedado al borde del abismo, a escasos metros del precipicio.
Los gaviones, la solución para las crecidas en Sierra. La región. La Nueva. Bahía Blanca


 Pocos podían creer lo que veían.


 La crecida del río Sauce Grande, como consecuencia del intenso temporal, había arrasado con una vasta porción de la barranca en el predio que el Sindicato de Trabajadores Municipales de Bahía Blanca posee en Sierra de la Ventana. Las instalaciones del camping habían quedado al borde del abismo, a escasos metros del precipicio.


 La situación se vivió durante los primeros días de noviembre último, cuando las aguas del río llegaron a niveles inusitados y arrasaron con todo elemento que interrumpiera su camino.


 El episodio finalizó con la colocación de gaviones en la pared del barranco, una estructura de alambre que, en su interior, se rellena con piedras y que forma una especie de pared homogénea.


 La obra es inusual y escasamente conocida en nuestra región.


 "Llovieron más de 200 milímetros en un día y eso provocó una gran crecida, que hizo que se desplazara la línea del barranco, por lo menos, unos 10 metros, y pusiera en peligro las instalaciones", comentó Francisco Rech, secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Bahía Blanca.


 "Quedaron casi hasta los cimientos y se comenzaron a resquebrajar. Y por eso debimos cerrar el lugar durante algún tiempo, hasta evaluar las soluciones que teníamos", contó.


 Si bien aseguró que el río crece entre dos y tres veces por año, nunca se imaginó que podía ser de esta magnitud.


 "Esta vez, lo que colaboró para llevarse las tierras fueron las napas subterráneas", dijo.


 "Debajo del barranco se formaron canales de unos 50 centímetros de circunferencia", agregó.


 Entre las variadas alternativas que fueron planteando algunos profesionales, se barajó la posibilidad de correr las construcciones de lugar, o hacer un cemento similar al que se construyó en el canal Maldonado.


 Esas dos opciones fueron automáticamente descartadas por las autoridades del sindicato, ya que se consideraron muy onerosas y de una envergadura demasiado grande para las posibilidades económicas.


 Así fue como se llegó a la posibilidad de colocar gaviones, que son mucho más baratos y con el tiempo se integran a la fisonomía del medio ambiente en donde fueron construidos.


 "Esto nos permitía comenzar inmediatamente", afirmó Francisco Rech.


 "Además, nos interesaba porque se termina integrando al paisaje y no rompe con la naturaleza. El día de mañana ni te das cuenta que existe", confió.


 "Dentro de las desgracias, descubrimos que el representante de la empresa que realiza los gaviones, que es única en el país, está afiliado al sindicato", amplió.


 "Lo principal para preservar las instalaciones lo hemos logrado. Ahora, de acuerdo con nuestras posibilidades, trataremos de culminar con toda la obra, que incluye la recuperación del terreno y otros aspectos. Calculo que estamos en un 80 por ciento", agregó.


 El máximo responsable del sindicato bahiense aseguró que por no poseer una gran estructura se les hizo muy difícil afrontar los gastos que demandó la obra.


 "Todo es costoso para nosotros", señaló.


 "Llevamos invertidos más de 26 mil pesos. Nos duele, pero no quedaba otra. Por eso nos tomamos un tiempo evaluando qué íbamos a hacer", confió Rech.


 "Estábamos sobre la temporada y, si no nos movíamos, le teníamos que negar la posibilidad de utilizar las instalaciones a los compañeros. Y acertamos, porque vino mucha gente. En los dos meses de verano pasaron más de dos mil personas por el lugar", rescató.

Piedra a piedra, una por una




 Alcides Vera, empleado del sindicato, fue el encargado de la peor parte de la obra: colocar y armar los gaviones en el lugar indicado. Aunque a priori parece sencilla, la tarea es muy dura y difícil de completar.


 Cada gavión llega desarmado y se debe ir rellenando con piedras --que se colocan una por una--, que en este caso fueron transportadas desde el dique Paso de las Piedras.


 "Fue un trabajo duro y cansador, ya que las piedras se colocan a mano, una por una, y en la parte de la orilla llevan una posición especial", relató Vera.


 "Estimamos que todavía nos faltan unos 400 metros y tenemos que rellenar una gran parte del terreno", dijo.


 "El principal problema es que este sector es arenoso y no posee piedras. Entonces, el agua fue cavando hasta derribar todo", afirmó Vera.

Una larga historia




 El Sindicato de Trabajadores Municipales de Bahía Blanca posee el predio en Sierra de la Ventana desde 1985 y lo ha ido mejorando a través de los años.


 "Esto nos dolió porque pensábamos invertir, aunque no tanto dinero, para mejorar las instalaciones. El quincho es un poco precario y queríamos buscar más comodidad. Como camping es muy completo, porque todos los fogones tienen agua potable y luz. También tenemos baños con agua caliente y el afiliado no paga nada por el uso", explicó Francisco Rech.

¿De qué se trata?

* El término gavión proviene de la palabra latina gabbia, que traducida al español significa jaula.
* En la ingeniería civil es una técnica milenaria que, antes de Cristo, era utilizada por los egipcios y chinos, en defensas fluviales en los ríos Nilo y Amarillo.
* La técnica consiste en reemplazar grandes bloques de piedras por varios elementos unidos entre sí y rellenados con piedras de pequeñas dimensiones, para formar una estructura homogénea.
* Actualmente, se fabrican con mallas metálicas especialmente desarrolladas para este propósito, denominadas mallas hexagonales de doble torsión.
* Se utiliza en las áreas de geotécnica, hidráulica y de defensa del medio ambiente.
* En las instalaciones que el Sindicato de Municipales de Bahía Blanca posee en Sierra de la Ventana, se colocaron delante de la barranca que fue arrastrada por la corriente de agua.
* Para la tarea se utilizaron, hasta el momento, 378 metros cúbicos de piedra y 416 de tierra.
* Cada gavión posee dos o tres metros cúbicos, divididos cada un metro cúbico.

Textual
"El gavión preserva el deslizamiento de la tierra y que no se vayan las bases, que era el problema. Además, si viene una nueva crecida no le hace nada. En la parte de abajo tiene un espesor de 2,50 metros y cada metro cúbico pesa alrededor de 1.800 kilogramos". Francisco Rech

Diego Alejandro Gandini/"La Nueva Provincia"