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Sucio y con mucha barba Saddam fue capturado derca de su ciudad natal

Las tropas de Estados Unidos capturaron a Saddam Hussein mientras permanecía oculto en una fosa de dos a tres metros de profundidad excavada en una finca cerca de su ciudad natal de Tikrit, en un golpe maestro de las fuerzas de ocupación en Irak. "Señoras y señores, lo tenemos", dijo el domingo el administrador civil de Irak, Paul Bremer, en su primera declaración en una rueda de prensa en Bagdad. El anuncio fue recibido con aplausos.
Sucio y con mucha barba Saddam fue capturado derca de su ciudad natal . El mundo. La Nueva. Bahía Blanca


 AD-DAWR, Irak (Reuters) -- Las tropas de Estados Unidos capturaron a Saddam Hussein mientras permanecía oculto en una fosa de dos a tres metros de profundidad excavada en una finca cerca de su ciudad natal de Tikrit, en un golpe maestro de las fuerzas de ocupación en Irak.


 "Señoras y señores, lo tenemos", dijo el domingo el administrador civil de Irak, Paul Bremer, en su primera declaración en una rueda de prensa en Bagdad. El anuncio fue recibido con aplausos.


 "El tirano es un prisionero", afirmó, y añadió que la captura se realizó en una población cercana a Tikrit el sábado en la noche.


 En medio de júbilo no disimulado en los cuarteles generales estadounidenses en Bagdad, el teniente general Ricardo Sánchez mostró un video del derrocado líder de 66 años, despeinado y con una espesa barba poblada de canas, durante un examen médico que incluyó la toma de muestras de saliva para una prueba de ADN.


 Sánchez también mostró una foto, aparentemente tomada después, de Hussein afeitado.


 Sucio y con mucha barba, el dictador de 66 años fue sacado de un escondite durante una incursión en una granja en la localidad de Ad-Dawr el sábado por la noche, declaró el jubiloso comandante militar estadounidense.


 Sánchez dijo que la granja donde fue capturado Hussein cerca de Ad Dawr, al sur de Tikrit, había sido rodeada por las tropas tras haberse recibido información sobre el posible paradero del ex presidente iraquí.


 No está claro todavía si la recompensa de 25 millones de dólares por la cabeza de Hussein se entregará a algún supuesto informante.


 En cuanto se extendió la noticia por el país, se pudieron escuchar tiros de celebración y manifestaciones de júbilo por haber visto la grabación de un vídeo mostrado en la conferencia de prensa militar para informar de la captura y en el que aparece Hussein mientras es examinado por un médico.


 "No hubo heridos. No se disparó ni un solo tiro", dijo Sánchez sobre la operación, y agregó que Hussein parecía "cansado y resignado".


 En contraste, sus hijos, Uday y Qusay, cayeron abatidos tras un intenso enfrentamiento con las fuerzas estadounidenses en julio en una casa en Mosul.


 El ascenso al poder de Hussein se produjo a través de contactos tribales y su afición a la violencia, que lo llevó a dominar el partido nacionalista Baath. Esa organización llegó al poder en 1968 mediante un golpe de estado.


 El sábado en la noche, los soldados estadounidenses finalmente encontraron al fugitivo en el fondo de una fosa de entre dos y tres metros de profundidad, dijo Sánchez.


 Tras siete meses de ataques sangrientos cada vez más frecuentes contra las fuerzas de Estados Unidos y sus aliados, el arresto es una importante victoria para el presidente George W. Bush.


 Su campaña para la reelección el próximo año estaba siendo eclipsada por el número creciente de víctimas estadounidenses y las disputas sobre Irak con aliados clave.


 La detención puede desalentar a algunos de los partidarios radicales de Hussein, y aliviar la ansiedad de muchos iraquíes que vivieron bajo el temor de décadas de gobierno de un hombre que les llevó a tres guerras desastrosas.


 Funcionarios estadounidenses también esperan obtener información clave de inteligencia sobre los supuestos programas de armas que sirvieron de argumento a Bush para iniciar la guerra, pese a la oposición de muchos aliados en la ONU.


 Hasta el momento, se han hallado pocas pruebas de la existencia de armas prohibidas.


  Hussein, mediante mensajes difundidos por medios árabes, había mantenido una retórica beligerante desde su escondite, incluso tras la muerte de sus hijos.


 El ex gobernante sería sometido a juicio, dijo a Reuters el líder del Congreso Nacional Iraquí, Ahmad Chalabi. La semana pasada se creó un sistema judicial que juzgaría a Hussein y a otros líderes de su partido Baath.


 "Esto es bueno para Irak. Será juzgado. Dejemos que afronte la justicia", dijo en Bagdad Chalabi, quien regresó al país tras la invasión, después de años de exilio en Estados Unidos.


 "Su arresto pondrá fin a los ataques militares y terroristas y la nación iraquí obtendrá la estabilidad", dijo por su parte Amar al Hakin, un alto funcionario del partido político chiíta Consejo Supremo para la Revolución Islámica en Irak.


 La Casa Blanca, sin embargo, advirtió que la captura de Hussein quizás no ponga fin a la violencia, que continuó horas después de la captura, cuando un suicida hizo explotar un cochebomba y mató a por lo menos a 17 personas en una estación de policía en Khalidaiyah, al oeste de Bagdad.


 Poco más tarde se conoció la muerte de un soldado estadounidense al estallar un explosivo que trataba de desarmar.


 Líderes mundiales saludaron el domingo la captura de Hussein y el primero en confirmar el arresto fue el primer ministro británico, Tony Blair.


 "Esto ha despejado una sombra sobre el pueblo de Irak, Saddam no regresará" dijo Blair en declaraciones a la televisión Sky News.


 "El renacimiento de Irak es la muerte del intento de ellos (las facciones opuestas a la coalición encabezada por Estados Unidos) de vender la mentira de que estamos combatiendo a los musulmanes", declaró posteriormente a periodistas.


 "Los musulmanes fueron las víctimas de Hussein, los musulmanes hoy en Irak son los beneficiarios de su caída".
En Berlín, el canciller alemán Gerhard Schroeder, quien se opuso a la invasión a Irak, envió un telegrama de felicitación a Bush.



 Desde París, otro de los firmes opositores a la guerra en Irak, el presidente francés Jacques Chirac se mostró encantado con la detención del ex mandatario iraquí.


 En Madrid, el presidente del gobierno español, José María Aznar, dijo en una breve intervención desde el palacio presidencial La Moncloa que Hussein es responsable del sufrimiento del pueblo iraquí.