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COVID-19: El rol clave desde Región Sanitaria 1

“Uno de los principales aciertos fue potenciar la itinerancia; es decir, seguir la modalidad del dispositivo provincial en relación al coronavirus”, dijo el Lic. Laureano Alimenti, director de RS1.

Desarrollo de vacunación contra el COVID-19 en nuestra ciudad, en una imagen de este enero. / Fotos: Pablo Presti y Emannuel Briane-La Nueva.

   “Estamos muy satisfechos con las estadísticas de la vacunación en nuestra ciudad y en la región”, dijo el Lic. Laureano Alimenti, director asociado de Región Sanitaria 1, al ingresarse en una etapa más benevolente respecto de la pandemia por el COVID-19.

   “Más allá de las cifras totales, no es un dato menor que tenemos más del 60 % de los menores de 12 años con su primera vacuna y esquema completo”, añadió.

   De acuerdo con el plan en marcha lanzando oportunamente, en Bahía Blanca 293.142 personas ya se han aplicado vacunas, de las cuales casi el 90 % tiene su esquema completo y el 63 % posee el refuerzo.

   “Los que no la tienen es porque, aún, no cumplieron el tiempo necesario para la aplicación interdosis”, aclaró.

   “Eso es muy importante porque los casos que vemos en Hong Kong, o en países de Europa, es que las internaciones o la letalidad de la ómicron, que es leve para quienes estamos vacunados, pero no para el resto, provoca una ocupación de camas relevante”, dijo.

Lic. Laureano Alimenti, director de Región Sanitaria 1.

   El Lic. Alimenti sostuvo que una de las claves del programa de vacunación fue salir de los vacunatorios fijos.

   “Fuimos a la búsqueda de las personas. La modalidad del dispositivo provincial en relación al COVID fue potenciar la itinerancia”, manifestó.

   También destacó que, desde hace dos meses, desde Región Sanitaria están concurriendo a los colegios.

“Ya superamos las 75 escuelas atendidas y, en algunas, volveremos porque había poca matrícula de alumnos y docentes. Tenemos este mes aún para cumplir con el cronograma”, dijo.

   “Esto se concreta en conjunto con el ministerio de Educación (bonaerense), pero también con familiares y con representantes de secretarías de Salud regionales”, comentó.

   “En Bahía Blanca coincidimos con el área local y ellos también hacen el recupero del calendario nacional obligatorio de vacunación, que se había interrumpido por la pandemia”, argumentó.

   “También estamos participando en los eventos culturales y sociales de la ciudad, con la idea de que siempre haya un Vacunáte presente”, amplió.

Stock de vacunas

   El Lic. Alimenti recordó que está habilitado el vacunatorio fijo de Unión Ferroviaria, en Almafuerte 643, desde las 9 y hasta las 18, y que la intención es ampliar el horario.

   El plan también se desarrolla en Plunkett al 3400 de Ingeniero White.

   “El resto del equipo de Región Sanitaria 1 trabaja como itinerante, que es casi el 80 %”, señaló.

   En cuanto a la disponibilidad de vacunas, indicó que hay stock para todos los grupos etarios.

   Respecto de la extensión de la pandemia, el Lic. Alimenti comentó que existe una baja de casos, y una muy buena adhesión a la campaña de vacunación.

   “Si bien no nos permite animarnos a hacer una profecía, aunque tenemos algún recurso científico, sí podemos pensar y decir que las próximas olas serán más contagiosas”, explicó.

   “Ahora, con la pared inmunitaria que hemos logrado, en la provincia de Buenos Aires especialmente, acaso no se tenga la gravedad que ya hemos vivido en esta pandemia”, sostuvo.

“Estamos participando en los eventos culturales y sociales. La idea es que siempre haya un Vacunáte presente”, dijo el Lic. Alimenti.

   “En este contexto, quitar la obligatoriedad del uso del barbijo es razonable por la actual baja de circulación viral, siempre y cuando se garanticen otros cuidados, como la ventilación cruzada y adecuada”, aclaró.

   “Pero si tenemos algún brote importante debemos recuperar los protocolos. Por eso, la decisión de sacar los cuidados para volver a una normalidad debe tener una planificación a largo plazo”, advirtió.

Otoño e invierno

   El funcionario también tuvo en cuenta el período estacional.

   “Lo que tenemos por delante es la entrada al otoño y al invierno. Son momentos en los que empezamos a trabajar adentro y debemos tener más cuidado”, afirmó.

   “Un escenario optimista es que tengamos una gran cantidad de casos y casi nula repercusión en las camas de los hospitales y, también, en el primer nivel de atención, donde ya no se necesitaría el brazo asistencial de la provincia y podría pasarse todo a los vacunatorios”, explicó.

   “Un escenario un poco menos optimista, donde haya una gran cantidad de casos de COVID, acompañada de otras afecciones respiratorias y que tengamos presión sobre las camas de UTI, nos obligaría a encarar una transición”, dijo.

   También señaló que el peor escenario es que aparezca una subvariante que las vacunas no puedan responder y que se necesite de la asistencia provincial para vacunar en forma masiva, como ya se ha hecho y en un corto lapso.

   “Es algo que ya sucedió con la delta”, aclaró, al tiempo que sostuvo: “Las vacunas tienen eficacia, pero la pandemia aún no terminó. El plan que tenemos por delante es aprender a convivir con el virus”.