Cae el monumento a la alpargata

6/9/2020 | 10:13 |

Construido "para toda la eternidad", el arco-publicitario duró seis años.

Mario Minervino / mminervino@lanueva.com

 

   Hace 60 años, en septiembre de 1960, el concejal democristiano Luis María Esandi presentó su proyecto de ordenanza para la demolición del monumento construido seis años antes en una de las diagonales de la plaza Rivadavia, en la esquina de Alsina y Chiclana.

   La obra en cuestión conformaba una suerte de portal de acceso a ese extremo de la plaza, que sostenía una cabina en una de cuyas paredes funcionaba una pantalla. Se trataba, en su conjunto, de un aparato publicitario, con un sistema de proyección completamente novedoso para la época.

    La arcada, impulsada por el intendente Norberto Arecco, tenía 16 metros de alto y fue bautizada Telereclam por la concesionara de su explotación.

   Si bien tuvo un uso intensivo en principio, pronto cayó en el olvido y a partir de la caída del peronismo, por el golpe militar de septiembre de 1955, su existencia comenzó a ser duramente cuestionada. Se la mencionaba de todas las maneras imaginables, desde Monumento a la estupidez, pasando por monumento a la nada y, la designación más popular, Monumento a la Alpargata.

   “Finalmente se le animaron al “monumento  la alpargata”, señaló este diario cuando en septiembre de 1960 Esandi presentó su ordenanza, que concedía plazo hasta el 1º de marzo de 1961 al titular de la concesión para que proceda al retiro de las instalaciones y construcciones. “Esa mole no justifica su presencia, no cumple ninguna finalidad útil y atenta contra la estética del paseo”, se dijo.

    Una muy fría mañana de junio de 1961, con 6,6º bajo cero, un grupo de trabajadores municipales comenzó la demolición, estrenando incluso dos martillos neumáticos. "Nos va a dar mucho trabajo", apuntó uno de los obreros, al mencionar que la estructura parecía hecha "para toda la eternidad".

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