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Científicos bahienses realizaron un avance clave para entender el impacto del cannabis en el cerebro

El descubrimiento ofrece una base sólida para el diseño de fármacos para enfermedades neurodegenerativas, trastornos neurológicos y procesos inflamatorios.

La investigación estuvo a cargo de Juan Facundo Chrestia y Cecilia Bouzat. Foto: UNS

En los últimos años, el cannabidiol —una sustancia derivada del cannabis pero sin efectos psicoactivos— despertó un creciente interés por sus posibles aplicaciones terapéuticas. Sin embargo, aún queda mucho por conocer acerca de sus acciones en el sistema nervioso.

En este contexto, un equipo de investigadores de Bahía Blanca aportó nueva evidencia que ayuda a completar ese panorama y abre perspectivas para avanzar en el desarrollo de tratamientos más eficaces contra enfermedades neurológicas e inflamatorias.

La investigación permitió identificar por primera vez cómo el cannabidiol, un compuesto derivado de la planta de Cannabis sativa y de creciente interés médico por su uso potencial en epilepsia, dolor, ansiedad y enfermedades inflamatorias, modula al receptor neuronal nicotínico alfa-7.

El cannabidiol, conocido por sus siglas CBD, es uno de los principales compuestos químicos presentes en la planta Cannabis sativa. A diferencia del THC, la sustancia responsable de los efectos psicoactivos asociados al consumo recreativo de cannabis, el CBD no produce alteraciones de la percepción ni estados de intoxicación.

"Nosotros estudiamos el funcionamiento del receptor nicotínico alfa-7 —una molécula que interviene en comunicación entre neuronas— que todavía no está usado en la clínica como blanco terapéutico, pero que está siendo de mucho interés científico, y también estudiamos fármacos o compuestos que lo puedan regular, modular, cambiar la funcionalidad", explicó la doctora Cecilia Bouzat, del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca, dependiente de la UNS y el CONICET. En este contexto, se demostró a nivel molecular el efecto que tiene el CBD sobre este receptor neuronal.

Según contó Bouzat, entrevistada en Radio Universidad, este receptor alfa-7 interviene en procesos muy importantes como la cognición, la memoria y el aprendizaje, y se está viendo que durante enfermedades como el Alzheimer y algunas patologías neurológicas está disminuido su funcionamiento.

"Todavía no hay fármacos específicos para este receptor. Por eso lo estamos estudiando: hay evidencias claras de que activarlo o potenciarlo enlentece y disminuye los síntomas de una patología tan compleja. Por ejemplo, todo lo relacionado con procesos de memoria y cognición se ve favorecido cuando el receptor se activa —remarcó—. Esto es ciencia básica, pero es conocimiento fundamental para que, más adelante, pueda traducirse en el desarrollo de fármacos utilizables".

Los autores y su método

La investigación estuvo a cargo del doctor Juan Facundo Chrestia y la doctora Cecilia Bouzat del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB), dependiente de la Universidad Nacional del Sur (UNS) y el CONICET, y colaboradores internacionales de la Universidad de Oxford y Oxford Brookes en Inglaterra.

Fue publicado en PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences), una de las revistas científicas de mayor prestigio internacional. Editada por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, suele incluir investigaciones de alto impacto y ubicadas en la frontera de los avances científicos.

Para ellos, el trabajo no sólo permite comprender mejor la acción del cannabidiol sobre el sistema nervioso, sino que también aporta conocimientos fundamentales sobre el funcionamiento de los receptores que intervienen en la comunicación entre neuronas, un aspecto esencial para el desarrollo de futuras estrategias terapéuticas.

La tarea del grupo involucró técnicas muy sofisticadas de electrofisiología, combinadas con mutagénesis y modelado computacional para identificar una región del receptor especialmente sensible al CBD, desde la cual el compuesto puede regular su función.

La importancia de la ciencia básica

"Me parece importante también enfocarnos en que esto es investigación básica, porque tal vez ahora los mensajes son que la ciencia tiene que ser rápida, dar soluciones rápidas y tener un producto. Si bien es muy importante hacer ciencia y vincularse con las empresas, hacer desarrollos, también hay que entender que lo que sostiene todo eso es la investigación básica, la investigación fundamental, la que genera conocimiento, la que abre puertas para todas estas aplicaciones, para la medicina, para nuevas tecnologías", destacó. "Entonces, me da un poco de orgullo poder sostener con hallazgos importantes la investigación básica en nuestra ciudad", concluyó la reconocida científica.

Un ejemplo muy claro de la importancia de la ciencia básica provino de otro bahiense, César Milstein, quien recibió el Premio Nobel de Medicina en 1984. Estudiando procesos moleculares de inmunología, descubrió los anticuerpos monoclonales, una herramienta nacida de la ciencia básica que hoy resulta fundamental para el diagnóstico y tratamiento de numerosas enfermedades. (UNS)