Tras años de gestiones, la Biblioteca Rivadavia podrá avanzar con una obra clave
El acuerdo alcanzado en el marco de la recuperación del edificio de la ex Aduana permitirá instalar un ascensor, una necesidad cada vez más urgente para garantizar el acceso de todos los usuarios.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
El anuncio de parte de la Agencia de Recaudación y control aduanero (ARCA, ex AFIP) de la recuperación y puesta en valor del edificio que hasta 2018 ocupó la filial local de la Aduana --en la esquina de avenida Colón y Estomba-- permitirá a la biblioteca Rivadavia concretar una obra clave para su funcionamiento.
Desde hace años se ha vuelto imperiosa para la histórica entidad el disponer de un ascensor que permita acceder a los pisos superiores del inmueble de avenida Colón 31, en particular para quienes concurren a actos y espectáculos en el auditorio ubicado en el primer piso.
La necesidad de generar un acceso universal se hizo más evidente en los últimos años, atento a que la sala comenzó a tener un uso más intensivo, sobre todo en los últimos meses del año, lugar por excelencia de los actos de varias escuelas de la ciudad. La respuesta a esa necesidad es la colocación de un ascensor.
Sin embargo, para un edificio diseñado en 1930, en el cual no hubo un pensamiento para ubicar una instalación de este tipo, no resulta simple encontrar una solución, teniendo en cuenta además la voluntad por no generar un impacto perjudicial en la espacialidad del hall de ingreso.
Una alternativa que se considera desde hace tiempo es la de colocar ese ascensor en el hueco de la escalera recostada sobre la medianera que da al patio de la Aduana. Para eso era necesario tener el visto bueno de ese organismo, que permitiera el acceso un libre acceso al lugar.
Esa posibilidad se vio siempre frustrada por cuestiones burocráticas, frente a administraciones nacionales que no daban una respuesta al pedido. Ahora finalmente se ha obtenido el visto bueno para ese uso.
La puesta en valor
A ocho años del cierre del edificio y de la colocación de un cerco preventivo a su alrededor, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) anunció que antes de terminar el año se iniciarán las tareas de Restauración y puesta en valor del inmueble de Colón y Estomba.
La intervención incluye la cesión de una franja del patio para que la biblioteca pueda tener acceso a ese futuro ascensor desde el exterior.
La puesta en valor de la Aduana tiene como objetivo “recuperar la integridad física y funcional” del edificio, “respetando su materialidad y sin afectar su autenticidad histórica”, con un respeto por la condición patrimonial del edificio construido en 1904 como sede del banco de la Nación Argentina, según un proyecto del arquitecto Alejandro Christophersen.
Sin embargo hay situaciones y usos del lugar que se modificarán. Por un lado, se demolerán las construcciones que no son parte del proyecto original, obras posteriores como la casa habitación ubicada sobre la avenida Colón, parte de los paredones sobre esa calle y algunas intervenciones interiores.
En ese sector que se libera se generará una playa de estacionamiento y, condición puesta desde la comuna, la posibilidad de uso del pasillo que puede advertirse desde la calle por parte de la biblioteca. Ese espacio servirá además para ubicar una escalera de incendios hacia un patio de luz.
Jaime Linares, presidente del Consejo Directivo de la biblioteca Rivadavia, comentó a La Nueva. que ya se está trabajando en el proyecto para ubicar el ascensor, una intervención que si bien ofrece algunas dificultades “las mismas se van resolviendo”.
“Tenemos que definir el presupuesto de obra y comenzar las gestiones para conseguir los fondos. Pero tenemos mucha confianza en conseguir el apoyo de vecinos y empresas”, señaló.
La aduana
Por su parte, el edificio principal de la Aduana será destinado a futuro a usos culturales y sociales, un lugar para charlas, actos y demás actividades que involucren a la sociedad.
En el inmueble de esquina se repararán sectores afectados, se recuperará la imagen del inmueble restableciendo su solidez estructural, se atenderán las patologías provenientes de ataques exógenos y de la obsolescencia de los materiales.
Es un edificio de estilo neoclásico, con lineamientos del academicismo francés. Su fachada sobre Colón es de un único nivel con grandes ventanales, donde estaba el salón de atención al público. Sobre Estomba hay dos pisos donde se ubicaban oficinas.
Los balcones serán acondicionados en su totalidad y la fachada recuperará su terminación símil piedra, para lo cual se quitarán las distintas intervenciones que ha tenido en el tiempo.
Se preservaran los revoques que estén en buen estado y se desarrollara uno nuevo de igual textura, espesor y dureza que el existente.
El frente tendrá sistemas protectores contra las palomas y dispondrá de iluminación ornamental.
La recuperación del edificio pondrá punto final a la presencia del cerco preventivo y a una serie de especulaciones sobre su futuro y comenzará a mejorar un aspecto del centro de la ciudad que aparecía realmente muy afectado.