Los orgullos de un proyecto del STMBB que sigue creciendo
Braian Godoy y Roberto Zapata fueron citados al seleccionado juvenil argentino de sóftbol. Desde Gremio destacan que la convocatoria es el resultado de una apuesta sostenida a la formación deportiva y humana de los jóvenes.
La convocatoria de Braian Godoy y Roberto Zapata a la Preselección Argentina U18 de sóftbol representa mucho más que una distinción individual.
Para Gremio Sóftbol Club y para el sindicato de Trabajadores Municipales de Bahía Blanca (STMBB), se trata de la confirmación de que un proyecto deportivo basado en la formación, la inclusión y el acompañamiento de niños y jóvenes está dando sus frutos.
Los dos jugadores forman parte de los once bahienses convocados a esta instancia nacional y tendrán su primera concentración entre el viernes 19 y el lunes 21 de este mes en Paraná, donde comenzará el proceso de preparación rumbo al Mundial de la categoría que se disputará el próximo año en República Checa.
Detrás de esta noticia hay una historia de trabajo que comenzó en 2017, cuando surgió la iniciativa de crear un club de sóftbol vinculado al gremio municipal. Desde entonces, Gremio fue creciendo hasta convertirse en una de las instituciones más activas de la ciudad, con participación en todas las categorías de la Asociación Bahiense de Sóftbol.
Actualmente, el club reúne a más de cien jugadores de entre 5 y 80 años y compite en Preinfantiles, Infantiles, Cadetes, Juveniles, Femenino, Primera División masculina y Slow Pitch para veteranos.
Natalia Catribil, coordinadora de la actividad, jugadora, afiliada al STMBB y madre de Roberto Zapata, destacó que la convocatoria de los jóvenes es la consecuencia lógica de un trabajo sostenido durante años.
"Este logro es el resultado de años de esfuerzo, compromiso, dedicación y amor por este deporte. Nos llena de orgullo ver cómo representan los valores de nuestro club y continúan creciendo dentro del sóftbol nacional", señaló.
Y agregó: "Sabemos que este es solo un paso más en un camino que han construido con mucho trabajo y estamos convencidos de que seguirán dejando todo para cumplir sus sueños. Toda la familia de Gremio los acompaña y celebra este gran momento".
Una apuesta a la formación
La historia de ambos convocados está íntimamente ligada al crecimiento del club. Según explicó Catribil, tanto Godoy como Zapata comenzaron a practicar sóftbol en las divisiones infantiles de la institución y hoy integran la categoría Cadetes.
"Los dos se iniciaron en el club en categoría infantil. Hoy están en cadetes", contó.
La dirigente remarcó que la convocatoria también refleja el impacto que tiene el trabajo de base que se realiza desde hace años en la entidad.
"Muchos de los citados se formaron en nuestro club, pero por una cosa u otra están jugando en otros de la ciudad. Para nosotros es un orgullo verlos progresar no sólo en lo deportivo, sino como personas. Siempre decimos que lo más importante es ayudarlos en su formación".
Precisamente, la formación integral de los jóvenes es uno de los pilares que sostiene el proyecto deportivo de Gremio.
"En el club estamos todos felices por este logro porque también, en cierto modo, demuestra que el trabajo da sus frutos. Es un lindo reconocimiento para ellos como jugadores y también para quienes encabezamos este proyecto de club", afirmó.
"Y en ese proyecto hacemos mucho énfasis en divisiones formativas, en acercar a los chicos a la actividad. Puedo asegurar que una vez que se suman, es raro que la dejen", agregó.
El camino hacia la Selección
La convocatoria llegó luego de la participación de los jugadores en el Torneo Proyección disputado el mes pasado en Paraná, una competencia especialmente diseñada para que los entrenadores nacionales puedan observar a los talentos juveniles de todo el país.
"Hubo un torneo denominado Proyección, el mes pasado en Paraná, que justamente se hace para esto, para que los entrenadores puedan ver a los chicos de todo el país. Claramente gustaron y por eso fueron preseleccionados", explicó Catribil.
Además, destacó el compromiso que están demostrando los jóvenes bahienses de cara a la primera concentración nacional.
"Los chicos preseleccionados de la ciudad tienen contacto entre ellos y decidieron comenzar a realizar entrenamientos paralelos para llegar de la mejor manera a esa instancia, junto con un entrenador local que forma parte del cuerpo técnico del seleccionado", comentó.
El respaldo del STMBB
Si bien el crecimiento deportivo es evidente, desde el club aseguran que hubiera sido muy difícil sostener el proyecto sin el acompañamiento permanente del Sindicato de Trabajadores Municipales.
"La relación con el Sindicato de Trabajadores Municipales es muy buena. De hecho, todo sería mucho más difícil si no contáramos con ese apoyo", reconoció Catribil.
Según explicó, el gremio colabora desde hace años con aportes económicos destinados a la compra de equipamiento y al funcionamiento cotidiano de la disciplina.
"Ya hace varios años que nos da un aporte económico para adquirir el equipamiento necesario y afrontar los gastos que genera la actividad. Además, se encargó de varias reformas de la cancha 2 del Parque de Mayo", destacó.
Ese respaldo permitió consolidar una estructura deportiva que hoy alberga a unos 50 chicos en las categorías menores y que mantiene abiertas sus puertas para quienes quieran sumarse.
"Nosotros aceptamos chicos y chicas desde los cinco años en adelante. En realidad, es un deporte para todas las edades, porque también tenemos equipo en la categoría Slow, que vendría a ser veteranos", explicó.
“Nuestra cancha está en el parque de Mayo y todos los días, a partir de las 17.30, hay movimiento. Los cadetes y juveniles entrenan lunes, miércoles y viernes. Y los infantiles tienen clases los martes y jueves”.
"Vení a aprender a jugar sóftbol", dice el banner que lanzó la secretaría de Deportes del STMBB para atraer a varones y mujeres de 5 a 18 años a un deporte que se juega de enero a diciembre.
Por Instagram (@softbolgremio) o facebook (Sóftbol Gremio) se pueden informar al detalle de toda la actividad y los días de entrenamiento.
Un deporte familiar
Además de los resultados deportivos, el sóftbol se transformó en un espacio de encuentro para familias enteras. La propia historia de Natalia es un ejemplo de ello.
"Yo llegué al club primero y después se sumaron mis dos hijos. Empecé a jugar y ellos me acompañaban porque en ese momento practicaban fútbol, pero de a poco se fueron enganchando y terminaron jugando también, al igual que mi marido. Empezaron con muchas dudas, pero cuando conocieron el deporte se enamoraron", recordó.
Para la coordinadora, uno de los mayores valores de esta disciplina es la construcción de vínculos.
"En el sóftbol tenés que interactuar permanentemente, si no es imposible jugarlo. A partir de eso se generan muchísimas amistades y compañerismo", sostuvo.
Y concluyó con una invitación abierta a toda la comunidad: "Queremos que los afiliados se acerquen y disfruten de este deporte sano y muy familiar. En nuestros equipos participan hijos, padres, abuelos, tíos, nietos y amigos desde los cuatro años hasta cerca de los 80, tanto en masculino como en femenino".
Mientras Braian Godoy y Roberto Zapata comienzan a transitar el sueño de vestir la camiseta argentina, en Gremio Sóftbol Club celebran una noticia que trasciende lo deportivo: la confirmación de que invertir en formación, inclusión y trabajo colectivo siempre termina dando resultados.