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Final inédita en Roland Garros: Mirra Andreeva y Maja Chwalinska buscarán su primer Grand Slam

La rusa Andreeva y la polaca Chwalinska, quienes superaron sus respectivas semifinales, buscarán en París el primer título de Grand Slam de sus carreras.

La final femenina de Roland Garros 2026 tendrá una definición inédita entre la rusa Mirra Andreeva y la polaca Maja Chwalinska, quienes superaron sus respectivas semifinales y buscarán en París el primer título de Grand Slam de sus carreras.

Andreeva, de apenas 19 años, continúa derribando barreras en el circuito y alcanzó la primera final major de su trayectoria tras imponerse con autoridad a la ucraniana Marta Kostyuk por 6-1 y 6-3.

La rusa llegaba en gran forma después de eliminar a Sorana Cirstea y mantuvo ese nivel en una semifinal en la que dominó de principio a fin.

Desde el inicio, Andreeva mostró claridad táctica y una gran consistencia desde el fondo de la cancha y aprovechó los errores de Kostyuk para tomar rápidamente una ventaja de 4-0 y encaminar el primer set.

La ucraniana logró descontar, pero no encontró respuestas ante el tenis de la moscovita, que cerró el parcial por 6-1 en poco más de treinta minutos.

En la segunda manga, las ráfagas de viento complicaron el desarrollo del encuentro, especialmente para Kostyuk, que se mostró incómoda y sin soluciones para contrarrestar el juego de su rival.

Andreeva volvió a tomar el control y se adelantó 4-1, quedando a dos juegos de la victoria.

Aunque algunos errores con el servicio le permitieron a la ucraniana recuperar un quiebre y acercarse en el marcador, la rusa reaccionó rápidamente, volvió a romper el saque de su rival y selló el triunfo para convertirse en finalista de Roland Garros por primera vez.

Del otro lado del cuadro, Chwalinska prolongó una campaña histórica al derrotar a la rusa Diana Shnaider y avanzar a la final tras una actuación sólida y madura.

La polaca llegó al torneo desde la clasificación y acumuló nueve victorias consecutivas en París, consolidándose como la gran revelación de la edición.

El partido comenzó con nervios e imprecisiones de ambas jugadoras, propios de una instancia inédita para las dos.

Chwalinska consiguió el primer quiebre en el cuarto juego, aunque Shnaider respondió de inmediato para igualar las acciones.

Con el paso de los games, ambas lograron asentarse y protagonizaron un desarrollo muy equilibrado que se definió en el tiebreak, donde la polaca fue más efectiva en los puntos decisivos y tomó ventaja en el marcador.

En el segundo set, Chwałinska logró una ruptura temprana aprovechando algunos errores de la rusa, pero Shnaider reaccionó rápidamente con una propuesta agresiva basada en la potencia de su derecha.

La polaca mantuvo su plan de juego, alternando defensa y ataque para desgastar a su rival, lo que le dio resultado en el noveno juego, cuando consiguió un quiebre decisivo gracias a un preciso drop shot y sostuvo su servicio sin sobresaltos hasta cerrar la victoria por 7-6 y 6-4.