Fede Harina, decisivo y goleador en su debut en Mendoza: "Al principio me sentí incómodo", confesó
El tirador terminó como una de las figuras de Godoy Cruz (Mendoza).
Ingresó en La Nueva Provincia en 1995. Trabaja en la sección Deportes y fue colaborador en Regionales y Locales de este mismo medio. Se especializa en básquetbol. Formó parte del staff de la revista Encestando y Zona de Básquet durante 10 años. Tuvo experiencia en el programa Radial Contrabásquet, en Radio La Red.
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Federico Harina debutó anoche con la camiseta de Godoy Cruz, siendo el goleador y clave en la definición para la victoria frente a Huracán Las Heras, 74 a 67, por la 15º fecha de la Superliga en Mendoza.
El Tomba estaba un punto abajo ante el escolta del torneo, restando 1m05, y Fede anotó 10 puntos, incluyendo un triple que contabilizaron doble.
El tirador, que está aprovechando el receso de Liga Argentina tras la eliminación con Villa Mitre, aportó 20 puntos, con 2-4 en triples, 3-4 en dobles y 8-10 en libres, más 2 asistencias, 2 recuperos y 7 faltas recibidas, en 20m29.
Su equipo, que ganó el tercer cuarto 21-10 y anoche anotó 13-28 en triples, ahora marcha segundo (entre 12 participantes), con 12 victorias y 3 derrotas, detrás de Anzorena, que tiene una victoria más.
"Al principio me sentí incómodo, porque llevaba mucho tiempo sin jugar, desde la última fecha de la fase regular, cuando me lesioné (gemelo) en la primera jugada y después, el partido con Quilmes ni lo cuento (apenas jugó). Me faltaba ritmo de juego, entré de atrás, porque entrené solo lunes y martes con el equipo", le contó a "La Nueva".
De todos modos, quedó más que conforme.
"Era el debut, con mucha información de sistemas nuestros y del rival; a mis compañeros, salvo al base, no los conocía y, también, necesito que me conozcan ellos. Esto, sumado al tiempo parado, pero lo más importante fue que de la lesión no sentí nada, estoy recuperado", resaltó.
Harina también hizo un análisis respecto del nivel de la competencia, si bien reconoce que aún pudo observar muy poco.
"Es bastante desordenado el juego y se compensa con muchas ganas", definió.