El padre Adán Caraballo fue designado capellán de Bomberos
El párroco, a cargo de la comunidad de Sagrado Corazón de Jesús, fue recibido por el jefe del cuerpo activo y el presidente de la comisión directiva, además de los servidores y público en general.
En la Asociación Bomberos Voluntarios de Punta Ata se llevó a cabo la consagración oficial del padre Adán Caraballo como capellán institucional.
En el acto de bienvenida, desarrollado en el cuartel central de calle Mitre al 500, el tercer oficial Iván Vega, jefe del cuerpo activo, sostuvo que “el padre Adán desde ahora, oficialmente, camina junto a nosotros”.
Y remarcó: “Hay cosas que en esta profesión aprendemos rápido, como a entrar cuando todos salen, actuar bajo presión, controlar el miedo, enfocarnos en la tarea que estamos ejerciendo en ese momento, a ser fuertes”.
“Pero hay algo que nadie nos enseña: qué hacer con lo que queda después, qué hacer con la imagen que no se va, con la pregunta que no tiene respuesta, con el silencio que reina cuando volvemos en el camión, cuando el servicio terminó pero algo adentro todavía no se fue”.
“En esta profesión -continuó- la fortaleza es una herramienta, pero también puede convertirse en una trampa porque a veces esa misma fortaleza nos lleva a cargar lo que no deberíamos cargar solos, a guardar lo que habría que soltar, a seguir adelante sin haber procesado lo que dejamos atrás”.
“Y eso, con el tiempo, pesa, y cuando pesa demasiado daña”.
“Hoy estamos acá porque creemos que eso tiene que cambiar, no porque seamos débiles, sino exactamente por lo contrario. Porque somos concientes de que el verdadero cuidado también incluye cuidarnos a nosotros mismos”.
“Entendemos que no hay servicio sostenible, sin el bienestar interno y sabemos que una institución fuerte no es la que nunca necesita apoyo, sino la que sabe cuándo buscarlo”.
“El padre Adán no viene a darnos respuestas que no existen, viene a acompañarnos cuando las respuestas no alcanzan, viene a estar disponible cuando la razón no es suficiente, a escuchar sin juzgar, acompañar sin imponer, a sostener cuando la carga se hace demasiado pesada para llevarla en silencio”.
“Y eso, en una profesión donde tan poco se habla de lo que se siente, significa muchísimo. Padre, bienvenido a esta familia”, finalizó el jefe del cuerpo.
Salvar la vida
En tanto el padre Adán mencionó que “Dios se va manifestando de maneras tan misteriosas, hablándonos, sugiriéndonos y proponiéndonos que el paso de Él no quede aislado de nuestra conciencia, entendimiento e incluso de aquellas cosas que no vamos a poder comprender nunca, solamente cuando estemos cara a cara frente a Él”.
“En ese momento le podremos preguntar por qué pasaron tantas cosas y seguramente nos diga por qué no te preguntás el motivo por el cual elegiste ser bombero y ayudar a tantas personas”.
“Y quizás salvando la vida de tanta gente, los bomberos se salvan su propia vida y le dan un sentido mucho más profundo”.
“Bendecir este lugar, es bendecir una historia: van a cumplir 99 años. Bendecir este espacio es bendecir una casa, una familia, significa bendecir todo lo que está por venir, los momentos difíciles y aquellos felices, los de compartir, en el cual me sumo a las filas, para abrazar y sostener, y para que también ustedes (en referencia a los servidores públicos) abracen y sostengan mi vida, y me acompañen porque este un camino mutuo, que lo hacemos juntos”.
“Así la Iglesia lo quiere vivir en este tiempo, cuando nos pide sentir con el otro, juntos, no de imposiciones ni mandatos que solo quedan escritos, sino una vida compartida, que nos juguemos el todo por el otro”, agregó el párroco.
“Muchas veces, en distintas circunstancias, los horarios en los sacerdotes no existen y en ustedes tampoco. La salida a cualquier hora, el sonido que tanto refleja la urgencia y la alegría en otras situaciones”.
“Que el sonido, sea también el sonido de nuestros pasos caminando juntos, nuestras manos estrechándose, la bendición de Dios alegrándose por personas como ustedes que a Su servicio brindamos humanidad por tantas otras personas que lo necesitan”, finalizó.
Bondad y buena predisposición
La designación implicó un momento significativo para la institución, ya que fortalece el acompañamiento espiritual y humano hacia todo el cuerpo activo y la comunidad.
Acompañaron este importante acto autoridades, integrantes del cuartel y allegados, compartiendo una jornada cargada de respeto, emoción y compromiso.
"Para la comisión directiva y toda la familia de Bomberos Voluntarios es una gran alegría recibir al padre Adán como nuestro capellán", dijo Julio Chanquía, presidente de la comisión directiva de la entidad bomberil puntaltense.
"Simplemente le quiero agradecer la bondad, la predisposición que tiene para esta institución y darle la bienvenida".
El padre Manuel Adán Caraballo está a cargo de la amplia comunidad de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús.