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Se viene el parque de Mayo

Alejado del centro, en un terreno inundable, el barrio Adornado terminó siendo un fracaso.

Hace 120 años, en mayo de 1906, se dio a conocer la propuesta de construir un barrio parque y un parque municipal en los terrenos del hasta entonces conocido como Bañado de Jiménez.

Dos situaciones acuciantes serían atendidas con esta propuesta urbana a la que este diario no dudó en mencionar como “un Palermo bahiense”: la ausencia de paseos públicos y la escasez de viviendas. Dar una respuesta a estas carencias, se dijo, significaba generar para la ciudad un porvenir cómodo, desahogado y el ensanche de las actividades sociales y comerciales.

Tres inversores –Domingo Fernández Beschtedt, José Godinho y Adalberto Ramaugué, eran quienes, “auscultando el presente y el porvenir de Bahía Blanca” concibieron un proyecto conciliando esos dos anhelos con la transformación de paseo público y barrio moderno en ese terreno recostado sobre la avenida Alem, entre los arroyos Maldonado y Napostá, un espacio de 64 hectáreas.

De esa superficie, los titulares donaron 21 hectáreas a la municipalidad, la mitad para la formación de un Parque Municipal, el resto para la apertura de avenidas y calles. A cambio, la comuna se haría cargo del trazado del parque, lagos, nivelación general, demarcación de avenidas y calles del llamado Barrio Adornado.

Los propietarios dividirían luego las manzanas en lotes para su venta en condiciones de pago cómodas, sea construyendo casas y chalets o vendiendo simplemente los terrenos.

“Lo primero que se deduce del proyecto es que facilita la expansión de la población en un paraje sano y alegre, que será el paseo aristocrático de la ciudad con un proyecto simpático y perfectamente viable”, se dijo.

Inaugurado en diciembre de 1906, el barrio Adornado resultaría fallido y, con el tiempo, la municipalidad irá anexando al parque original el resto de los terrenos.