Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

Bahía Blanca | Domingo, 05 de abril

Alicia Giamberardino: una leyenda de las bochas que eligió el silencio tras su retiro

Dejó hace 24 años, pero su nombre sigue resonando en Bahía. Reconocida por su juego completo y un gran bochazo.

Fotos: Municipio BB y Archivo-La Nueva.

A más de dos décadas de su alejamiento de las canchas, el nombre de Alicia Giamberardino vuelve a resonar en el ambiente de las bochas a partir de distintos reconocimientos que buscan poner en valor su trayectoria. 

Dueña de un juego completo y protagonista de una etapa destacada para la disciplina en Bahía Blanca, su historia combina éxitos deportivos, perfil bajo y una decisión tajante de no volver a las canchas.

Hace 24 años que dejé de jugar”, señala Alicia, mientras revisa viejos recuerdos que la conectan con una época en la que supo ser protagonista. 
Su carrera, que incluyó participaciones a nivel selección representando a Bahía Blanca y al combinado argentino, y se extendió desde 1992 hasta 2002, la tuvo tanto en competencias individuales como en equipos de tercetos y mixtos. 

“Sí, me sentía segura en las dos cosas. Siempre me gustó el bochazo, era lo que más confianza me daba, pero no tenía problema en arrimar”, afirma, destacando que en su Algarrobo natal jugaba para Juventud Agraria cuando un amigo de las bochas, el exjuez Marcelo Rouaix, la invitó para jugar en el club Alem de Bahía Blanca.

Entre sus mejores recuerdos aparece el equipo que integró junto a Miriam Pena, Nora Páez y Ermelinda Pereyra (Soraya), con quienes disputó torneos provinciales y campeonatos argentinos. 

“Éramos siempre las mismas que jugábamos juntas. Nos conocíamos tanto que nos entendíamos en la cancha sin hablar”, subraya Alicia. 
Uno de esos viajes las llevó a Entre Ríos, Gualeguaychú, donde compitieron a nivel nacional.
"Teníamos un muy buen equipo, que siempre se arrimaba a las finales. También recuerdo un muy buen torneo Argentino en Casilda (Santa Fe)", resalta.

En el plano individual, Alicia también dejó su huella. Entre 1992 y 1996 se consagró 5 veces campeona consecutiva en Alem, y sumó otro título en 1998 y dos subcampeonatos. 

Luego, logró un título individual en 2001 y fue subcampeona en 2002, cerrando una etapa brillante. 

“Esos años fueron increíbles; cada torneo me hacía sentir más confianza y fuerza. En Alem viví momentos hermosos, porque fue la única casaca que vestí en Bahía. El día que me retiré, tras perder la final con Soraya, en 2002, dije que no volvía más y así fue. Ni siquiera voy a la cancha a ver partidos, aunque sí me gusta estar informada y ver lo lindo que progresó el deporte con enormes jugadoras a nivel nacional”, asegura.

Alicia tuvo el privilegio de integrar el seleccionado argentino que compitió en el Sudamericano de Lima, Perú, en 1996.

"En parejas terminamos terceras junto con Susana Mazzioli y también integré el equipo de tercetos. Fue un privilegio y el único torneo que salí del país", dice Alicia.

Mientras estaba en actividad, incluso contaba con una cancha en su campo, que utilizaba para entrenarse.

“Tenía una cancha en Algarrobo donde practicaba. Después la desarmé, pero jugaba con las bochas de plástico pesadas; ahora es otra cosas”, recuerda. 

El reconocimiento a su nivel quedó reflejado también en distinciones locales, ya que fue ternada en 1995 y 1996 por el Club Universitario de Bahía Blanca, compartiendo nominaciones con destacados deportistas, como César Colantonio, Cristian Zapata y Omar Scalerandi.

"Perdimos una final Mixta con César y Rosa Paladino. Yo jugaba con Marcelo Rouaix, pero fue un partido muy parejo", cuenta.

“Nunca me interesó tanto el reconocimiento, pero me hacía ilusión que valoraran mi esfuerzo”, dice.El retiro marcó un quiebre absoluto. A diferencia de otros deportistas que permanecen ligados a su actividad, Alicia decidió tomar distancia total. 

“Dejé y nunca más pisé una cancha, ni agarré una bocha. Extrañaba mucho, pero mi cuerpo no me acompañaba. No tenía la fuerza y los movimientos me afectaban la columna. Todos me decían ‘volvé, que falta hacés...’”, pero su decisión se mantuvo firme.

En el Museo del Deporte, Alicia recibió un merecido homenaje en el ciclo Glorias Deportivas: "Me hicieron emocionar", aseguró.

Hoy, su vida transcurre en el campo, a unos 20 o 25 kilómetros de Algarrobo, lejos del circuito competitivo. 

“Cada tanto hablo con Norita (Páez), aunque ahora ella se está recuperando de una caída”, comenta.

Incluso cuando volvió ocasionalmente a una cancha, como en una reciente reinauguración, su participación fue simbólica, apenas un lanzamiento, suficiente para reconectar con su historia. 

“El día que la inauguraron me hicieron tirar una bocha; fue un lindo gesto”, admite.

De perfil bajo y pocas palabras, evita extenderse demasiado sobre su propia carrera. “Capaz que me faltó algo y no me doy cuenta”, dice con sencillez, aunque no duda en agradecer el reconocimiento.

En el mes de la mujer, un mimo para Alicia

Alicia Giamberardino fue reconocida recientemente en el Museo del Deporte bahiense durante la entrega de los premios "Gloria Deportiva", que se entregan mensualmente a destacadas figuras del deporte bahiense y de la región.

En esta ocasión el reconocimiento lo hicieron efectivo el intendente municipal Federico Susbielles y Sebastián Barissone, director de Deportes del Municipio.

Román Igartúa aludió a su trayectoria y Eduardo "Cocho" López fue el organizador del evento.

También acompañó la transmisión el programa "Entre lisas y rayadas" y estuvieron presente dirigentes de la ABB.

"Se lo debo a mi familia y mis amigos de toda la vida", dijo Alicia, emocionada, quien recibió un caluroso aplauso y el acompañamiento de su familia, entre ellos su hijo, el futbolista Martín "Tata" Poncetta.