Con gestión eficiente y trazable, el municipio fortalece el Plan Calor en Bahía
Con más de 6.500 hogares asistidos en 2025, el programa combina ayuda directa, gestión territorial y tecnología para garantizar una distribución eficiente, transparente y con criterios técnicos de los recursos.
El municipio presentó los resultados de la segunda edición del Plan Calor, una política pública destinada a acompañar a familias bahienses en situación de vulnerabilidad durante los meses más fríos.
Con 6.504 hogares alcanzados en 2025 y un esquema que combina asistencia directa, gestión territorial y criterios técnicos de asignación, el programa muestra indicadores positivos y se proyecta con desafíos hacia 2026.
En la presentación del balance 2025, el intendente Federico Susbielles destacó el alcance de la iniciativa.
“El Plan Calor es un programa destinado a familias con dificultades para afrontar su calefacción en el invierno y estipula cuatro líneas de acción. Incluye banco de leña, estufa social, garrafas y provisión de frazadas y elementos de abrigo”.
Diseñado en conjunto con el Consejo Municipal de Políticas Sociales y el IIESS CONICET, implementa medidas y recursos trazables: las inscripciones se realizan través de la plataforma MiBahía, y los recursos se entregan a las personas que lo necesitan.
De acuerdo con los datos oficiales, el programa distribuyó:
--16.919 recargas de garrafa
--220 toneladas mensuales de leña
--31.833 pares de abrigo
--1.028 camperas
--6.815 frazadas
--142 estufas
Además, se llevaron adelante 23 operativos barriales y una instancia de capacitación denominada Invierno Seguro, con 30 horas de formación y 126 participantes.
El objetivo central es garantizar que los hogares con mayores dificultades puedan atravesar el invierno en mejores condiciones.
“El plan calor es un programa social que busca básicamente ayudar a poblaciones vulnerables en los meses más fríos, con una mirada puesta en poder acompañar desde una mirada integral con las distintas áreas de Salud, Desarrollo Social, Ambiente y Hábitat (a cargo del doctor Diego Palomo) y que busca sobre todo la trazabilidad en los recursos y la eficiencia del Estado”, resumió Romina Pires, secretaria de Políticas Sociales y Fortalecimiento Comunitario.
Y añadió: “Hay un un fuerte trabajo coordinado entre las distintas agencias, articulando las distintas áreas del municipio como también la parte de innovación tecnológica a cargo de Ricardo de Weerth (subsecretario de Tecnología y Control de Gestión) y de la dirección de Políticas Sociales, a través de Antonela Laiuppa”.
En ese sentido, la combinación de recursos energéticos (leña y gas envasado) y elementos de abrigo evidencia una estrategia adaptada a distintas realidades habitacionales, teniendo en cuenta que Bahía Blanca sufre un déficit de un 20% de hogares sin conexión a la red de gas natural, que es el combustible mas eficiente para calefaccionar los ambientes de las viviendas.
Precisamente, el Plan Calor es un programa que muestra los beneficios del modelo agencial que lleva adelante esta gestión municipal, el cual garantiza trabazabilidad y eficiencia en la asignación de recursos y fomenta la construcción de consensos para luego impactar en políticas públicas.
Un modelo trazable
El programa corresponde a la secretaría de Políticas Sociales y fortalecimiento Comunitario y fue diseñado en conjunto con el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur, dependiente de la Universidad Nacional del Sur y el CONICET, con participación de la doctora María Ibáñez Martín y la licenciada Milena Poggiese.
“Fuimos las encargadas de diseñar todo el protocolo de asignación, de criterios de decisión, capacitamos a los selectores, hicimos la evaluación técnica posterior a la primera edición y también fuimos convocadas para rediseñar el Plan Calor 2026”, explicó Ibáñez.
Uno de los aspectos más destacados fue la digitalización del sistema. El 98% de las solicitudes se realizaron a través de la plataforma MiBahía, lo que permitió mejorar la eficiencia respecto a 2024, cuando el proceso era manual vía WhatsApp y llamados telefónicos.
“Que esté digitalizado, en la misma base y con criterios de decisión homogeneizados hace que sea una política 100% trazable. Tener esa transparencia en una política de asistencia es algo novedoso para nuestro municipio y también a nivel nacional”, subrayó la especialista.
Amplia cobertura
En total, el programa recibió 7.100 solicitudes, de las cuales el 92% obtuvo asistencia, lo que evidencia una alta tasa de respuesta y una cobertura muy amplia.
Para definir la asignación, se utilizaron dos indicadores:
--Un índice de vulnerabilidad social multidimensional
--Un indicador de vulnerabilidad energética, que contempla acceso a electricidad, conexión a gas, equipamiento del hogar y confort térmico
“El objetivo fue priorizar a las familias con mayor nivel de vulnerabilidad para atenderlas con más premura y otorgarles más recursos”, se explicó.
Pese a los resultados alentadores, el escenario futuro presenta mayores desafíos.
“En el contexto actual es probable que encontremos solicitantes con niveles de vulnerabilidad más severos que el año pasado”, advirtió Ibáñez.
Entre los factores mencionados se encuentran: la quita de subsidios; el aumento en el precio de los energéticos; las subas estacionales cercanas al 20% y el deterioro socioeconómico general.
“Quizás haya un crecimiento en la cantidad de solicitudes, pero también es probable que las mismas familias presenten un nivel de necesidad más profundo”, agregó.
El período de inscripción al programa arrancó el 15 de abril y se extiende hasta el 31 de mayo. En virtud de lo solicitado, el equipo técnico de la Subsecretaría de Desarrollo Social y Territorial evalúa cada solicitud a efectos de determinar si es viable el otorgamiento del beneficio. Por consultas, los interesados pueden comunicarse vía mail a plancalor@mbb.gob.ar
“Es un programa que tiene un impacto muy fuerte y que ha ido mejorando a partir de la evaluación que hicimos de la primera edición y eso nos permite avanzar con la tercera con varias mejoras y con impactos concretos no sólo en lo habitacional de las viviendas sino también en la salud en una población sobre todo de niños y niñas y en adultos mayores y con personas con discapacidad”, manifestó Pires.
Política consolidada
El intendente Susbielles valoró la continuidad del programa.
“Esta política, diseñada en conjunto con el Consejo Municipal de Políticas Sociales y el IIESS Conicet, lleva dos años asistiendo a miles de familias, con medidas y recursos trazables, a partir de un estudio que año a año se profundiza”.
Y concluyó: “Seguiremos tendiendo la mano a los más necesitados con compromiso, responsabilidad y humildad”.
Con una base técnica sólida, alto nivel de cobertura y una gestión cada vez más profesionalizada, el Plan Calor se consolida como una herramienta clave de contención social, aunque con el desafío de adaptarse a un invierno que, todo indica, será más exigente que el anterior.