El Ejército de Israel lanzó otra serie de ataques contra objetivos iraníes
Tropas israelíes iniciaron una nueva ofensiva para destruir sitios de lanzamiento de misiles. Trump dijo que la Marina de EE.UU. escoltará a los barcos petroleros en el Estrecho de Ormuz.
Tropas israelíes iniciaron en las últimas horas una nueva ofensiva para destruir sitios de lanzamiento de misiles, sistemas de defensa e infraestructura del gobierno teocrático.
Por su parte, el presidente Trump dijo que la Marina de EE.UU. escoltará a los barcos petroleros en el Estrecho de Ormuz.
Precisamente, Washington intensifica la campaña aérea contra el régimen iraní al tercer día de la Operación Furia Épica, con seis soldados estadounidenses muertos y 787 bajas civiles y militares contabilizadas por la Media Luna Roja iraní.
El ritmo de la ofensiva militar estadounidense contra Irán no cede. El Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom) informó este martes que sus fuerzas han golpeado más de 2.000 objetivos en territorio iraní desde el inicio de la Operación Furia Épica, el pasado sábado 28 de febrero, lo que supone un incremento de casi 450 blancos respecto al balance de las primeras 48 horas.
Como novedad operativa, Washington confirmó el uso por primera vez de bombarderos estratégicos B-52, que se incorporan a una campaña aérea en la que ya operan los B-1 y B-2.
Entre los objetivos alcanzados figuran centros de mando y control, el cuartel general conjunto del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y el de sus Fuerzas Aeroespaciales, sistemas de defensa antiaérea, silos de misiles balísticos y antibuque, buques y submarinos de la Armada iraní, y nodos de comunicación militar.
Washington también aseguró haber destruido la totalidad de los once buques de guerra iraníes desplegados en el golfo de Omán al inicio del conflicto.
La respuesta de Teherán no se ha hecho esperar. Irán mantiene activos sus ataques con misiles y drones contra Israel y contra instalaciones estadounidenses en la región.
Tras el ataque de dos drones que alcanzaron la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita, donde provocaron un pequeño incendio y daños materiales menores sin víctimas, Washington anunció este martes el cierre temporal de esa sede y de su embajada en Kuwait, e instó a sus ciudadanos a abandonar catorce países del área ante lo que calificó como “riesgos graves de seguridad”.
El conflicto arroja ya un balance humano creciente. Seis soldados estadounidenses han muerto desde el inicio de las operaciones. En Irán, la Media Luna Roja contabiliza 787 muertos. En Líbano, los ataques israelíes dejaron 40 muertos y 246 heridos, según el Ministerio de Salud libanés.
La Operación Furia Épica difiere cualitativamente de la acción previa que Washington denominó Operación Martillo de Medianoche, ejecutada en junio de 2025 contra instalaciones nucleares específicas.
La ofensiva actual, coordinada con Israel -que bautizó su parte como Operación León Rugiente-, arrancó el 28 de febrero a las 9:45 de la mañana, hora de Teherán, con un alcance mucho más abarcador: entre sus primeros objetivos estuvo el líder supremo Alí Khamenei, cuya muerte el Centcom confirmó en las primeras horas. Según fuentes citadas por Reuters, más de 40 altos mandos del régimen murieron en los ataques iniciales.
La campaña llegó tras el colapso de tres rondas de negociaciones nucleares celebradas en febrero en Omán. El canciller omaní Badr Al-Busaidi describió el 27 de febrero un “avance” en las conversaciones; sin embargo, el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, señaló que Irán insistió en su “derecho inalienable” a enriquecer uranio y rechazó el enriquecimiento cero, citando que sus reservas al 60% bastarían para fabricar once armas nucleares.
Trump señaló este martes que los bombardeos continuarán varias semanas hasta destruir el programa de misiles iraní, su marina y sus capacidades nucleares, y advirtió que la “gran oleada” de ataques aún no se había producido.
La pregunta que se abre paso entre los analistas es si la devastación militar puede traducirse en el colapso político de un régimen que lleva cuatro décadas resistiendo la presión exterior.
El conflicto ha sacudido los mercados energéticos con una intensidad sin precedentes. La Guardia Revolucionaria Islámica declaró el lunes el cierre del estrecho de Ormuz, amenazando con atacar cualquier buque que intentara cruzarlo. Aunque el Centcom rechazó que el cierre fuera efectivo en términos militares, la retirada masiva de las aseguradoras bastó para paralizar el tránsito comercial: navieras como Maersk, Hapag-Lloyd y CMA CGM suspendieron operaciones en la ruta.
Por el estrecho transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido en el mundo a diario, según la Agencia de Información de Energía de EEUU, y cerca del 19% del gas natural licuado global. El precio del barril Brent llegó a subir más de un 9% el lunes, mientras los fletes para superpetroleros alcanzaron máximos históricos. (Con información de TN e Infobae).