“Me costó irme de Huracán, pero venía soñando seguido con una chance en el Federal A”
Ulises Olguin, el perfeccionado marcador central bahiense, le hizo caso a su papá Héctor, quien siempre le dice: “En la carrera de un futbolista el tren suele pasar una vez y hay que subirse”.
Egresado del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social. Cronista de la sección Deportes de La Nueva. desde el 9 de octubre de 1995, especializado en fútbol. Entre 2002 y 2018 cubrió a Olimpo en Primera división. Trabaja en televisión y radio. Además, integró el equipo periodístico de "El Diario del Mundial", que se emitió en La Nueva Play.
“Vine a Huracán a salir campeón, es lindo soñar cuando sabés que se puede”, había manifestado Ulises Olguin a fines de noviembre del año pasado, después del 4-1 del Globo sobre Libertad para sellar el pasaje a la final del torneo Clausura de la A liguista.
Luego siguieron dos partidos más frente a Liniers y la gran definición frente a Bella Vista, para conseguir el título oficial 2025 a nivel local, cerrando además, tal como aclaró él, su mejor año futbolístico, el que lo proyectó a categorías superiores y a pensar como jugador profesional.
“Me llamaron de Villa Mitre antes de que yo arranque la pretemporada con Huracán, pero en ese momento no se avanzó, hasta que un día, cuando me estaba volviendo del bule, Fede Mancinelli (manager del plantel superior tricolor) me mandó un mensaje para que me presente a entrenar, que ya estaba todo arreglado entre los clubes”, empezó diciendo el central zurdo de 22 años que ya está cumpliendo su tercera semana de prácticas con la comitiva villamitrense.
“Fede me presentó a Diego (Cochas, el DT), quien me comentó que me había visto en un Villla Mitre-Huracán en El Fortín, por el certamen de la Liga, y que pidió que me hagan un seguimiento. En ese momento se me puso la piel de gallina, pero hacía un tiempo largo que venía soñando con una chance en el Federal A”, sostuvo quien se formó en las menores de Olimpo de AFA, pasó por Liniers, siguió por La Armonía y consiguió su primera corona en el Globito de Ingeniero White.
“Según pude saber, en la comunicación entre los presidentes, Marcelo Osores (titular de Huracán), un hombre de bien, que siempre pensó en mi futuro y en mis ganas de progresar, le anticipó a La Rocca (Juan José, presi saliente de la Villa) que si me liberaba era para estar en el plantel del Federal A, que si era para la Liga él prefería que me quede en donde estaba. Y se dio así, en estos días firmo contrato, porque acá en Villa Mitre también es todo claro y respetan la palabra que te dieron al momento de acordar”, resaltó el propietario e instructor de fuerza y funcional en el gimnasio Training Up (Zelarrayán 1251).
“Esta oportunidad me llega en el momento justo, estoy en la cresta de la ola y quiero saber si me da para un Federal A, para muchos la categoría más reñida y compleja del fútbol argentino”, subrayó.
--¿Con qué te encontraste al llegar a Villa Mitre?
--Con un mundo totalmente distinto, con jugadores súper profesionales y un club donde tenés todo a disposición. No estaba acostumbrado a que te laven la ropa y los botines todos los días, es un lujo que muchos jugadores de la Liga que están a gran nivel merecerían conocer.
“Hugo Silva, con pasado en Racing y Defensa y Justicia, es un líder positivo y te transmite tranquilidad con un consejo o una simple mirada. El grupo humano es muy bueno, hay una mezcla interesante entre experiencia y juventud”.
--¿Sentís que está cerca o lejos la posibilidad de jugar, de ser parte del once inicial?
--Con estar entre los 18 para los primeros partidos me conformo. El técnico me dijo que me iba a tener en cuenta, que no me debía relajar y que tenía que estar preparado porque el torneo es largo y surgen un montón de imponderables.
--Físicamente, ¿cómo terminás cada uno de los entrenamientos?
--Al principio fue terrible, el dolor te pinchaba las piernas y los músculos se me movían solos; necesitaba una siesta larga y profunda para poder recuperar, pero ahora ya entré en ritmo y me siento bien, con ganas de que arranque el día para ir a entrenar.
--¿Cuál fue la sensación de papá Héctor?
--Mi viejo y mi familia son hinchas del equipo donde estoy yo; me siguen desde siempre y festejamos o nos amargamos juntos. Ya me anticipó todo en el primer día: que le meta, que apriete al acelerador y que recuerde que “El tren suele pasar una vez en la carrera de un futbolista”.