Otro indicador de consumo negativo: la venta de ropa cayó 8,4% en el primer bimestre del año
Según la Cámara de la Indumentaria, ocho de cada diez empresas plantean que la falta de demanda es el principal problema que afrontan.
La venta de indumentaria cayó 8,4% en el primer bimestre del año respecto del mismo período de 2025 y consolidó dos años consecutivos con retrocesos, según el último relevamiento de la Cámara de la Indumentaria (CIAI).
En paralelo, el deterioro del empleo y el cierre de empresas se extendió a toda la cadena, desde la producción hasta el comercio.
La falta de demanda volvió a ubicarse como el principal condicionante del sector. Ocho de cada diez empresas la señalaron como su mayor preocupación, en un contexto en el que la capacidad de trasladar costos a precios se mantuvo limitada.
El cuadro se completa con un nivel de stocks en máximos de un año y medio, mayores dificultades en la cadena de pagos y un ajuste laboral que se profundizó en los primeros meses del año.
El relevamiento de la CIAI indicó que el 63% de las empresas registró caídas en sus ventas durante el primer bimestre, mientras que solo un 30% reportó subas y un 7% se mantuvo sin cambios.
El dato consolidó una tendencia que ya lleva dos años. En 12 de los últimos 13 bimestres se registraron retrocesos en las ventas, con un escenario en el que las bajas superaron de manera sostenida a las subas.
En ese contexto, la demanda volvió a ser el principal problema estructural. Según el informe, hace 24 meses que lidera las preocupaciones del sector y en este último relevamiento volvió a profundizarse, con ocho de cada diez empresas señalándola como el principal obstáculo para la actividad.
La debilidad del consumo impactó directamente en la política de precios. La mitad de las empresas no pudo trasladar los aumentos de costos a sus productos finales, mientras que un 43% apenas logró trasladar menos de la mitad.
El grupo de firmas que logró trasladar más de la mitad de los aumentos se redujo del 12% al 5% en un bimestre, y desaparecieron las empresas que podían trasladar el 100% de los incrementos.
Esta dinámica dejó al sector con márgenes cada vez más ajustados y mayor presión sobre la rentabilidad, en un escenario en el que los costos siguen en alza. (TN)