Bahía Blanca | Lunes, 23 de febrero

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Salarios 2026: ¿qué aumentos proyectan las empresas?

Un informe corporativo anticipa un cambio de escenario tras un 2025 donde los sueldos perdieron contra los precios y las compañías priorizarán previsibilidad.

Tras un 2025 marcado por una intensa volatilidad económica y una persistente carrera entre los precios y los ingresos, el panorama corporativo para el año 2026 comienza a mostrar signos de una transformación estratégica. 

Según los datos relevados por un reciente informe de PwC Argentina, basado en una encuesta a 148 organizaciones de todo el país, las empresas están virando hacia un escenario de mayor previsibilidad en el que los incrementos salariales buscarán, por primera vez en años, alinearse de manera casi exacta con la inflación proyectada.

Deuda pendiente

Para comprender el punto de partida de este año, es necesario analizar el cierre del ciclo anterior. Durante 2025, la inflación acumulada alcanzó el 31,5%, mientras que los ajustes para el personal fuera de convenio promediaron un 29,56%. 

Esta diferencia de casi dos puntos porcentuales se traduce en una pérdida real del poder adquisitivo para la mayoría de los empleados.

El estudio de PwC detalla que solo el 33% de las compañías logró otorgar aumentos que igualaron o superaron el índice de precios oficial. Por el contrario, un contundente 67% de las empresas quedó por debajo de esa referencia.

 A pesar de este rezago, el ánimo corporativo actual no parece inclinado a la compensación: más de la mitad de las organizaciones ya resolvió no implementar medidas correctivas para saldar la deuda salarial heredada del año pasado.

Planificación estratégica

Las proyecciones para 2026 reflejan una expectativa de estabilidad mucho mayor. Las empresas participantes del sondeo estiman una suba salarial anual del 23%, una cifra que guarda una sintonía casi total con el 22,4% de inflación proyectada por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central.

Este cierre de la brecha entre expectativas y realidad está permitiendo que las áreas de Recursos Humanos recuperen una herramienta que parecía perdida: la planificación. 

Según Damián Vázquez, socio líder de Management Consulting de PwC Argentina, la convergencia de estos valores permite a las organizaciones "salir de una lógica reactiva y volver a pensar políticas de compensación con una mirada estratégica, más alineada al negocio y al desempeño".

Un síntoma claro de este nuevo clima es la frecuencia de los ajustes. Mientras que en contextos de alta inflación las actualizaciones eran mensuales o bimestrales, en 2026 casi el 50% de las empresas planea realizar entre uno y tres incrementos en todo el año.

Heterogeneidad sectorial

No todos los sectores enfrentan el año con la misma solidez. 

Los expertos anticipan una recuperación económica heterogénea, donde sectores estratégicos como la energía y la minería —impulsados por proyectos como Vaca Muerta, donde los perfiles técnicos ya demandan sueldos iniciales elevados— presentan una mayor capacidad para mejorar las remuneraciones.

En la vereda opuesta, la industria y el comercio enfrentarán mayores restricciones presupuestarias.

En el ámbito de los trabajadores bajo convenio, los primeros meses de 2026 ya han dado señales de esta dinámica:

--Empleados de Comercio: El gremio más grande del país pactó sumas fijas no remunerativas de $100.000 mensuales para el primer trimestre (enero-marzo), que pasarán a formar parte del salario básico en abril.

--Sector bancario: Bajo la conducción de Sergio Palazzo, se aplicó un aumento del 2,8% para los sueldos de enero, replicando exactamente el dato de inflación de diciembre, una metodología que el sindicato utiliza para garantizar que no haya pérdida de poder real.

Salario pretendido

Un dato complementario que ayuda a entender la tensión en el mercado laboral proviene de los portales de empleo. 

Según datos de Bumeran, el salario pretendido por los trabajadores argentinos cerró el 2025 con un aumento acumulado del 34,66%, superando el 31,5% de inflación oficial. 

Sin embargo, el optimismo de los aspirantes sufrió un golpe en diciembre, cuando el salario pretendido promedio cayó un 3,71%, situándose en $1.731.592 brutos, el retroceso más marcado de todo el año anterior.

"Salarios dinámicos"

Finalmente, el 2026 está marcado por la influencia de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. En el marco del Consejo de Mayo, se promueve la implementación de "salarios dinámicos" o variables. 

Este modelo propone que una parte de la remuneración esté directamente vinculada al mérito individual, la productividad o los resultados económicos de la empresa.

El objetivo de estos componentes, según las fuentes oficiales, es permitir ajustes salariales transitorios que no afecten los mínimos legales obligatorios, otorgando a las compañías una flexibilidad que antes no tenían para premiar el desempeño en un contexto de mayor orden macroeconómico.