El "Maldonado" de Vulcano, un canal en Los Ángeles
Terminator 2 y Vulcano, dos películas que recurrieron a un canal similar al Maldonado --ubicado en Los Ángeles-- para escenas míticas.
Es periodista, ingeniero civil y docente de la Universidad Nacional del Sud en materias relacionadas con el Patrimonio arquitectónico y el planeamiento urbano. Ha publicado notas en revistas Vivienda, Todo es Historia, Obras & Protagonistas y Summa +. Participa en varios micros radiales referidos a la historia de Bahía Blanca. En dos ocasiones recibió primera mención por parte de ADEPA en el rubro Cultura e Historia.
“Y salido Moisés de la presencia de Faraón, extendió sus manos a Dios y cesaron los truenos y el granizo, y la lluvia no cayó más sobre la tierra”. La Biblia, Éxodo, 9:33
Hace unas semanas referimos la existencia de un canal similar al Maldonado situado en la ciudad de Los Ángeles, Estados Unidos. Revestidas sus paredes y su fondo con hormigón y de medidas similares al de nuestra ciudad, en ese lugar se filmó una secuencia mítica de Terminator 2, película en la que un robot del futuro intenta salvar la vida de un joven.
No fue la única película que recurrió a ese sitio para una secuencia. Otro film catástrofe, Vulcano (1997), se centra en la entrada en erupción de un volcán subterráneo que invade la ciudad con ríos de lava.
Buscando redirigir ese flujo, el protagonista, interpretado por Tommy Lee Jones, hace implosionar la estructura de un edificio para así generar una barrera de hormigón que, finalmente, desvía la lava al Ballona Creek, tal el nombre del canal que la conduce hasta el Océano Pacífico.
Ese conducto generalmente contiene un modestísimo hilo de agua, pero cumple una función clave en esa ciudad norteamericana: fue diseñado para evacuar el agua cuando se registran precipitaciones de importancia.
Más allá de lo fantasioso de la historia, el film está inspirado en un hecho real, ocurrido en Michoacán, Méjico, en febrero de 1943, cuando se abrió una grieta en la tierra, emanando un vapor espeso, humo y piedras. Estaba naciendo un volcán, literal.
En las siguientes 24 horas la tierra se levantó 30 metros del suelo y a la semana alcanzó los 160 metros. Un mes después entró en erupción y la lava ocupó 10 kilómetros a la redonda, sepultando dos pueblos. No hubo víctimas pues se actuó a tiempo de desalojar la zona.
Lo cierto es que los elementos de la naturaleza se han manifestado con inusitada violencia en Bahía Blanca en los últimos meses. El viento con el temporal de diciembre de 2023, la piedra con la granizada de febrero 2025 y el agua con la inundación del 7 de marzo. Falta el fuego. Una razón más para avanzar con la reparación y eventual adecuación del canal Maldonado para volver a tenerlo en condiciones operables.
Hemos aprendido que debemos estar preparados para enfrentar lo inesperado, para esperar lo imposible.