Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

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Del bloqueo a la inspiración

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Si bien a veces pareciera que está todo inventando siempre irrumpe la novedad o la reversión de alguna creación. Inspirar, actividad automática que nos mantiene vivos cuando se la vincula con las ideas en ocasiones se bloquea y la mente queda “en blanco”. Entonces: ¿Por qué la inspiración puede pasar de ser una fuente inagotable a quedar en off? ¿Se puede estimular y desarrollar la creatividad?

Inspiración según el diccionario de la Real Academia Española tiene distintas acepciones, las más empleadas son las vinculadas con la acción de respirar es decir “atraer el aire exterior a los pulmones”, o “sugerir ideas o temas para la composición de la obra literaria o artística”, y por último “infundir o hacer nacer en el ánimo o la mente afectos, ideas, designios”; generalmente está asociada a aquellas personas que desarrollan actividades artísticas.

La creatividad, a su vez, desde siglos se la aborda desde diversas perspectivas, genera interés en ámbitos científicos, educativos, empresariales y de acuerdo con las bases teóricas hay una variada gama de definiciones. De acuerdo con la época y al contexto el concepto varía, y si bien no se puede significar como creativa cualquier actividad o situación hay límites específicos para el uso del concepto. 

Creatividad etimológicamente deriva del latín “creare”, la cual está ligada con “crecere”, que significa crecer; por ende, creatividad significa “crear de la nada”. Si bien publicaciones científicas hablan alrededor de 500 acepciones, para la Psicología Guildford es el pionero.

Un interminable debate surge respecto de la creatividad ante la disyuntiva si es un producto exclusivo de la herencia genética o si el entorno es el que determina que la misma se manifieste o no; lo cierto es que es parte de la humanidad. 

Si bien Van Gogh, Miguel Ángel, entre muchos otros reflejaron su inspiración en sus realizaciones, la creatividad se puede estimular y desarrollar. Leer mucho y materiales diversos asegura conocimientos para establecer combinaciones y asociaciones nuevas, visitar distintos lugares, intercambiar con diferentes sujetos ampliando los círculos posibilitan incorporar variadas experiencias, mantener “viva” la curiosidad interrogando situaciones, paisajes y personas asegura nuevas respuestas e ideas.

Además, desplegar los sentidos observando y escuchando para advertir detalles, intentar y experimentar cosas diferentes, tomar caminos alternativos mirar desde distintas perspectivas esbozando variadas soluciones a diferentes planteos, son acciones que estimulan la capacidad creativa.

Cansancio, estrés, inseguridad y también hasta las buenas noticias pueden bloquear la mente por un tiempo por lo tanto es recomendable hacer una pausa, descansar, relajarse, realizar un paseo o ejecutar tareas mecánicas como para que las ideas vuelvan a fluir.

Para desbloquear la mente y crear no se requieren procedimientos complejos, a veces simples acciones como tomar una ducha obran maravillas, de hecho, fue Arquímedes quien mientras se bañaba dijo “Eureka”.