Marcha atrás: Conmebol presionó y finalmente Boca tendrá a su hinchada en Chile
Luego de varias idas y vueltas, finalmente se oficializó que el martes la parcialidad xeneize dispondrá de un sector en el San Carlos de Apoquindo, en Santiago, por Copa Libertadores.
Con la intervención de la Conmebol y del gobierno de Chile, finalmente se determinó que Boca podrá llevar 2.000 hinchas a la cancha de Universidad Católica, por la primera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores.
Todos los sectores involucrados aseguraron que habrá un refuerzo en los operativos de seguridad y en las próximas horas se informará el método de venta de entradas.
Tras ofrecer en un principio menos de 1.000 lugares, la dirigencia cruzada había dado marcha atrás y quería asegurarse todo el San Carlos de Apoquindo (hoy Claro Arena) para su propia gente.
Sin embargo, el Xeneize ejerció presión, amparado en el reglamento, y finalmente logró que el equipo de Claudio Úbeda pueda jugar con el apoyo de su parcialidad.
Habrá una mayor dotación de personalidad de seguridad y de carabineros para los ingresos, egresos e incluso para la separación dentro de la cancha para garantizarles tranquilidad a los hinchas de Boca.
Además, trabajarán en conjunto ambos países para el registro de los argentinos que viajen a Santiago, para conocer sus DNI y evitar, a través de los datos del programa Tribuna Segura, que ingresen personas con derecho de admisión.
Cabe recordar que los mismos reglamentos de Conmebol establecen la obligatoriedad de las parcialidades visitantes, algo que en casos particulares puede llegar a omitirse. No fue esta una de ellas, y por eso la máxima autoridad del fútbol sudamericano intercedió y terminó por lograr que Boca lleve 2.000 hinchas a Chile.
Esta será la primera vez que una hinchada argentina viaje a Chile tras las escenas barbáricas que se vivieron en el Libertadores de América cuando Independiente recibió a Universidad de Chile por la Copa Sudamericana, el 20 de agosto de 2025.
Aquella vez, luego de una invasión del público local en la tribuna visitante, la Conmebol decidió que el Rojo quedara eliminado y que el conjunto chileno accediera a la siguiente fase, que afrontó sin público en las tribunas.