Bahía Blanca | Lunes, 27 de mayo

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"Quiero disfrutar de jugar y, cuando termine esa etapa, dedicarme a dirigir”, dijo Bautista Vila

El apertura bahiense repasó su carrera en Europa. Hoy es el único jugador de nuestra ciudad en el rugby italiano.

Bautista en acción con Villorba, su club en la actualidad. Fotos: Archivo La Nueva y gentileza Bautista Vila.

(Nota de la edición impresa)

Uno de los buenos jugadores que dio el rugby bahiense gracias a la cantera del club Argentino, transita los últimos años de su ciclo como profesional en Italia.

Juan Bautista Vila armó la valija en 2015 y a los 23 años viajó a Europa en busca de una oportunidad en el rugby "semi pro", sobre la huella de otros bahienses. Acá había mostrado su talento en juveniles -ascendió con la URS en el Argentino, como capitán- y en el plantel superior del Chancho, aunque sólo por dos temporadas y media.

Vila, de familia de rugby tradicional en Argentino, creció y maduró como profesional en CAU Valencia (DH B de España), Deal and Betteshanger RFC de Inglaterra (división regional 1), Fogliano Redipuglia (Serie C de Italia), Venjulia Rugby Trieste (Serie B de Italia) y en Villorba (hoy en Serie A de Italia), su casa desde hace tres años y medio.

Hoy es el único jugador de nuestro medio en actividad en Italia, en las categorías principales.

"Venía de un fin de temporada con algunas lesiones y, al inicio de la actual, hablando con el entrenador, medio que me advirtió que se me iba a reducir el tiempo de juego para este año por el tema del cupo de extranjeros. Acá en Italia tienen una política estricta y por momentos extraña: no depende del pasaporte sino de que hayas tenido la formación en el país. En este momento somos seis jugadores considerados extranjeros en el plantel y por reglamento se pueden presentar tres. Y solo dos pueden estar en la cancha al mismo tiempo. Eso limita las posibilidades para algunos", explicó Bautista sobre su presente, en diálogo con “La Nueva.”.

Bautista junto con Mateo Bast, capitán y subcapitán de Sur M18 que ascendió a zona Campeonato del Argentino juvenil 2010.

"Decidí enfocarme en mi trabajo con dos agencias de turismo. La verdad es que con 32 años, viendo que son mis últimos años años de deporte y sumando a que en Italia no es sencillo seguir viviendo del rugby, me contenté más jugando partidos en lo que sería la Intermedia, que me da más flexibilidad. Después de varios años de cambiar de club y ciudad, busco encontrar una estabilidad para después si disfrutar mis últimos años en el deporte. Serán unos seis o siete y se termina esto tan lindo que es jugar", dijo el bahiense, radicado en Véneto, cuna del rugby azzurro.

"Vengo jugando como apertura. Cuando llegué a Italia lo hacia de fullback, pero en Fogliano me empezaron a poner más como `10´ que de `15´. Con el paso de los años uno pierde intensidad. En Serie A la diferencia física de un fullback bajo, ya que mido un metro setenta, se nota. Prefieren ponerme adelante", dijo.

CAU Valencia le abrió las puertas de Europa.

Recordó que tuvo una chance previa para emigrar pero no se concretó.

"Cuando decidí irme de Bahía fue con la idea del deporte en mente. En un primer intento hice contacto con el club Gernika pero quedó trunco porque al momento de irme fue la crisis europea. Con 18 años, con temor a lo desconocido, preferí quedarme. Pero no quise volver a dejar pasar el tren: a través de un contacto de mi viejo (Marcelo), me fui a Valencia. Sabía que la parte más difícil era cruzar al otro lado. Una vez que estuviera allá, las distancias se acortaban y las posibilidades se expandían. Mi idea siempre fue moverme detrás del deporte e ir acoplándolo con trabajo si el deporte no me cubría la necesidad de vivir", recordó.

El balance en cada caso, siempre positivo.

"Fueron todas experiencias muy distintas entre sí. En España aprendí a adaptarme a un grupo y a un lugar que no conocía. Tuve la suerte que había otros argentinos que me ayudaron con eso. En Inglaterra siempre fui un jugador que priorizó la agilidad y el esquivar a los rivales por sobre imponerse físicamente. Pero por el tipo de rugby que tienen y porque el clima te empuja a jugar de esa manera, aprendí a jugar mucho más con el físico. Eso me ayudó a madurar como jugador", agregó.

Con Fogliano, ya en el rugby de ascenso de Italia.

"En Italia me dieron el rol de apertura, conductor, en un equipo con varios componentes jóvenes. Empecé a madurar como líder de grupo. Si bien era un jugador nuevo, supieron valorar mi experiencia. En Europa maduré como jugador", dijo.

No pierde de vista volver al equipo principal de Villorba, con quien ascendió la temporada pasada, y donde tampoco descarta asumir otro rol.

"La idea es quedarme. Me acoplé bastante bien al rugby de acá, aunque es difícil el vivir de lo que brinda el deporte. He tenido experiencia como DT y me ofrecieron volver a dirigir alguna categoría. Como son mis últimos años, quiero tomarlo con un poco más de calma. Disfrutar de jugar y cuando termine esa etapa, dedicarme más a dirigir", concluyó.

Caras conocidas

Vila compartió seleccionados juveniles de la URS con otros buenos jugadores surgidos acá como Nicolás Jurado (hoy en UE Santboiana, de España), Mateo Bast (en Zarautz, de España), Ignacio Ficcadenti, Manuel Santos, Nicolás Burgos y Martín Marbella, entre otros.

“El año que podía llegar a encontrarme con alguno fue con Naco Ficcadenti y Agus Veroli. Pero cuando ellos estuvieron jugando Serie A yo estaba en Serie B. Nosotros ascendimos la temporada pasada y la actual es la primera del club en Serie A”, explicó.

Alberto Sgarbi, un crack de Italia con quien Bautista compartió equipo.

En cambio, tuvo el privilegio de jugar o entrenar con algunos cracks que pasaron por el rugby italiano.

“En el Villorba compartí cancha con Alberto Sgarbi, un ex centro internacional con Italia, hace seis o siete años más o menos. Creo que fue el jugador de más alto nivel con el que tuve la suerte de compartir. Se notaba su experiencia de haber jugado a altísimos niveles. Como cuando el Bere (Bernardo Stortoni) volvió a Bahía... Jugadores que tienen otra velocidad en la cabeza y en la forma de moverse. Y cuando entrené dos equipos femeninos mientras estuve acá, tuve la suerte de compartir equipo con Paul Griffen, internacional con Italia a principios del 2.000 (ex medio scrum neocelandés que jugó para Italia). Lo veía por la tele y me acordaba de su look particular. Estar al lado fue bastante loco”, dijo.

El excéntrico Paul Griffen entrenó con Vila.

"Carrera" con La Tota

Un objetivo pendiente para Bautista es volver a jugar algunos partidos con la Primera de Argentino.

“Un poco de nostalgia siempre hay. Me fui joven y no jugué en el club todo lo que me hubiera gustado en Primera. Mis amigos siguen allá y varios siguen jugando. Queda la espina de haberme quedado unos años más, pero es el camino que elegí y no me arrepiento. Sí me gustaría, en algún momento, poder tomarme seis meses o tres y volver a ponerme la del club, para volver a tener la camiseta con la que crecí y la que me acompañará toda la vida”, afirmó.

Producción del año 2002 con los Vila para La Nueva Provincia: desde la izquierda, Lucas, Tomás y Guillermo. Al medio, Bautista.

“Iba a ser el último Vila en actividad, pero sigue la competencia con la Tota (Lucas). Estos últimos años dice que deja pero siempre termina volviendo… Que la Preinter, que la Inter, que falta gente y lo llaman para el banco de Primera… Es bastante más terco que yo para dejar de jugar, je. Todavía tengo competencia con el apellido. Me quedaron ganas de poder compartir cancha con Guillermo. Siempre dije que pudimos compartir cancha inclusive los cuatro a la vez en el seleccionado URS, pero nunca pude compartir la cancha con todos mis hermanos con la camiseta del club. Sí con Tomás, con Lucas... Me faltó con Guillermo. Hoy él está como head coach del M23 de Alcobendas (España), retirado como jugador. Pudimos jugar en seven pero nos quedó pendiente en XV”, afirmó.

Jugó rugby league

Una de las particularidades que vivió Bautista en Italia fue probarse en una modalidad del rugby llamada "league" (13 en cancha por equipo), que tiene otras reglas y se practica en regiones puntuales del mundo.

En esa modalidad Vila disputó tres test matches con la selección italiana, en un clasificatorio para la Copa del Mundo 2020.

“Fue medio de rebote. Mi entrenador en Fogliano fue un ex jugador de Italia M20 y tuvo exrperiencia en rugby league. Hoy el seleccionado de Italia en esta modalidad está conformado en un 90 o 95 por ciento por chicos australianos, de abuelos italianos. Pero en un momento empezaron a formar y formantar jugadores locales. Ahí me sumaron. Hicimos seis o siete concentraciones. Tuve algunos partidos, inclusive uno para la clasificación al Mundial de Rugby League de 2020”, recordó.

“Como me tocó ser parte de ese grupo que compartió los partidos de clasificación, en un momento quedé en una lista de quince jugadores para el Mundial, junto con los australianos que eran el núcleo del equipo. Pero no pasé el último corte. Fue una linda anécdota, lo viví con mucha ilusión. Hoy conservo mi camiseta de recuerdo”, concluyó.