Fue campeón con Independiente, jugó en Europa, pasó por Olimpo y hoy vende hamburguesas
La vida de “Toti”, lejos del fútbol pero con un emprendimiento gastrónomico y una marca que es furor en los locales de comidas rápidas. En el aurinegro estuvo una temporada, la 2011-2012.
El plantel de Independiente que ganó el torneo Apertura 2002 estaba plagado de grandes jugadores que lograron, hasta ahora, el último título doméstico del Rojo. En aquel plantel asomaba un mediocampista que tuvo dos pasos por el club, es muy recordado por los hinchas y hoy, alejado de la actividad profesional, encaró un emprendimiento gastronómico. ¿Quién es? Leonel Ríos.
Junto con Daniel Montenegro, ídolo del conjunto de Avellaneda, el Toti avanzó con un proyecto y cuenta con varios locales de una reconocida marca de hamburguesas a su cargo. "Es un emprendimiento que tenemos con el Rolfi y otro socio. Me ayuda a tener la cabeza ocupada porque el destrato y la inestabilidad del fútbol no me deja tranquilo. Me gustaría estar más cerca de los chicos que del profesionalismo puro", reflexionó, en diálogo con TN.
Al margen de su nueva faceta de vida, lo cierto es que la pasión por el fútbol, aquella que heredó de parte de su padre Gerardo --jugó en Boca bajo la dirección técnica de Juan Carlos Lorenzo-- sigue intacta: "La pasión me la trasladó mi papá, que fue jugador profesional de Boca en la época de Toto Lorenzo. Le tocó debutar por una huelga en 1975 pero no pudo sobresalir porque ese equipo estaba plagado de monstruos. Después jugó en Platense, Los Andes, All Boys y Manta de Ecuador. Recuerdo que todos los martes organizábamos partidos de baby de sus amigos contra los míos. Yo lo miraba mucho en el vestuario, cuando se ponía las vendas y se vestía de jugador. Fue un referente".
Hoy, el Toti está alejado del fútbol profesional, aunque despunta el vicio en el equipo Senior de Independiente. Mientras tanto, su foco pasó a estar en su familia y en esta nueva aventura gastronómica que comenzó junto al Rolfi y las hamburguesas.
Surgido de las Inferiores de “Diablo”, Ríos debutó como profesional en 2001, un año antes de aquel recordado título. Justamente en esa campaña en la que gritarían campeón, fue una de las figuras jóvenes de un equipo plagado de grandes estrellas, como Gabriel Milito, Federico Insúa o el goleador Andrés Silvera.
Su primer ciclo duró hasta, cuando emigró al fútbol de España, para luego recalar en Italia antes de regresar al país. Ya en 2008, Ríos regresó al Rojo, con Claudio Borghi como entrenador, pero este segundo ciclo duró apenas un año, antes de probar suerte en el fútbol de Grecia.
En la temporada 2011-2012 pasó sin pena ni gloria por Olimpo. Disputó 9 cotejos, no marcó goles y algunas lesiones le imposibilitaron ganar terreno en aquel equipo que descendió, que tuvo como DT a Héctor Rivoira en el inicio y que heredó, ya con la pérdida de categoría decretada, Walter Perazzo.