Gerontología: la diplomatura que responde a una mayor demanda de la sociedad
“Con una expectativa de vida que aumenta, el desafío es cómo hacemos para ayudar a vivir esos años de la mejor manera posible”, dijo la Lic. Martha E. Rivas, coordinadora de la UNS. Las clases empiezan este sábado 2.
Periodista. Círculo de Periodistas Deportivos de Bahía Blanca. Fue redactor de la revista Encestando (1985-2000). Desde 1987 trabaja en el diario La Nueva Provincia (hoy La Nueva.). Pasó por las secciones Deportes, La Región y La Ciudad, donde se desempeña actualmente. Está especializado en periodismo agropecuario desde 2001. Miembro de la Asociación Bonaerense de Periodistas Agropecuarios. Responsable de las páginas webs de la Asociación de Ganaderos (AGA) y de Abopa.
“A las carreras de salud de la UNS les faltaba algo específico en cuanto a gerontología, una especialidad relevante que aparece en las últimas décadas para dar respuesta al envejecimiento poblacional planetario. Como debemos trabajar en ese sentido, esta diplomatura es ideal para capacitarnos y lograr una mirada integral”.
Lo dijo Martha Elena Rivas, licenciada en Psicología y coordinadora de la Diplomatura Superior en Gerontología de la Universidad Nacional del Sur (UNS).
“Con la expectativa de vida cada vez superior, el desafío es cómo hacemos para ayudar a vivir esos años de la mejor manera posible. Y para eso hay que capacitarse”, agregó.
La carrera comienza este sábado 2, desde las 9, en el aula 16 del campus del Palihue. Prevé una modalidad híbrida.
Tras este inicio, el primer cuatrimestre se extenderá hasta noviembre, se estima retomar con el segundo en marzo y desde entonces se extenderá hasta junio de 2024. Las consultas y una mayor información se pueden realizar a diplo.gerontologia@uns.edu.ar
“Para los estudiantes de afuera lo ideal es una cursada mixta. Se puede ingresar al aula en forma virtual en el momento que lo deseen y desde el lugar que puedan. También se prevén encuentros presenciales, de 5 o 6 horas, para un sábado por cada módulo de cursada. En total serán cuatro”, explicó.
“Tenemos un total de 39 inscriptos, con 5 de ellos que pertenecen a organizaciones gerontológicas y se integraron para participar en los encuentros. En realidad, el número superó nuestras expectativas iniciales”, comentó.
Lic. Martha E. Rivas, coordinadora de la Diplomatura Superior en Gerontología de la UNS.
La Lic. Rivas —quien dialogó con La Nueva.— agregó que la diplomatura es arancelada, aunque con una tarifa plana, que ronda los 12.000 pesos (más la matrícula). “En tal sentido, estamos gestionando para conservar el mismo valor hasta el año que viene”, indicó.
La historia
“La idea de armar la diplomatura de Gerontología surge de una demanda realizada por egresados en derechos de adultos mayores, una carrera que se realizó desde la UNS junto al PAMI”, recordó.
“Un grupo importante de egresados se motivó para ampliar los derechos de las personas mayores. Para esto ayudó que Bahía Blanca es una ciudad con un alto porcentaje de población por encima de los 60 años, y en constante crecimiento”, dijo.
“Se trabajó también para la inclusión en distintos niveles educativos de la concepción del envejecimiento humano; es decir, de la vejez como una etapa más de la vida y para ir rompiendo y cuestionando los prejuicios que todos tenemos”, añadió.
Tras esos contactos, a fines de 2022 un grupo representativo de aquellos egresados dialogó con el director decano del departamento de Ciencias de la Salud de la UNS, Dr. Pablo Badr, y se avanzó respecto de una especialización en gerontología. Se convocó a docentes en grupos interdisciplinarios, desde médicos hasta abogados y economistas, y se trabajó en una cátedra abierta.
Si bien la vejez no es sinónimo de enfermedad, sí existe mayor prevalencia de enfermedades crónicas en la población mayor de 60 años.
“Era para estudiantes de ciencia de la salud. Fueron 58 alumnos, principalmente de la carrera de acompañante terapéutico de la UNS. También enfermeros y estudiantes de enfermería. Duró dos meses, fue interesante y en la última clase, casi a fin de año, se pidió por más formación gerontológica”, aseguró la Lic. Rivas, quien está especializada en psicogerontología y es docente universitaria en cátedras gerontológicas en las universidades Nacional del Sur (UNS); Maimonides (UMAI); Universidad del Salvador (USAL) y Universidad Atlántida Argentina (UAA). También coordina grupos y es psicoterapeuta de personas mayores.
Finalmente, el 5 de abril de este año quedó formalmente aprobada la propuesta de estudios presentada por el grupo planificador de la Diplomatura Superior Universitaria en Gerontología.
En el mismo instante se aprobó la planta docente. Con la coordinación de Martha Elena Rivas, estarán Yanina Ceminari, Manuela Salas, Gisela P. González, Sandra Ruggero y Victoria Aure, así como se reconoció, como docentes invitados de la diplomatura superior universitaria en gerontología, a Milva Geri y a Juan Virdis.
Los argumentos
En los fundamentos de la presentación realizada ante las autoridades de la UNS, se argumentó que en las últimas décadas los países del mundo trabajan para dar calidad a los años de sobrevida. La siguientes son otras de la razones:
—Surgen cada vez mayor cantidad de personas mayores activas, con necesidades y demandas nuevas hacia los profesionales gerontológicos. Si bien la vejez no es sinónimo de enfermedad, sí existe mayor prevalencia de enfermedades crónicas en la población mayor de 60 años. Asimismo, con la mayor edad se incrementa la presencia de limitaciones funcionales en personas mayores.
—Por eso se fundamenta la necesidad de brindar apoyos adecuados y oportunos. Las intervenciones de prevención primaria, secundaria, terciaria y cuaternaria tienen gran impacto en la reducción de la carga de enfermedad, así como en la disminución de la discapacidad y dependencia.
—En relación a la prevención primaria se han generado múltiples dispositivos, de abordaje grupal e individual a los efectos de estimular integralmente a las personas de modo tal que puedan continuar su construcción identitaria de modo flexible, resiliente y saludable a nivel biopsicosocial y espiritual.
—El envejecimiento demográfico y el aumento de la población mayor con dependencia convoca a las sociedades a dar respuestas, tanto a las personas que requieren cuidados como a aquellas que cuidan. Sumado a la dependencia y la posible necesidad de cuidados de las personas mayores, se pueden encontrar dos aspectos predisponentes o agravantes de esta situación, el aislamiento social y la soledad.
—En relación al sujeto cuidado y al cuidador es importante considerar que el envejecimiento se desarrolla en espacios concretos como el familiar, social y comunitario entendidos como entramados de redes sociales y que resulta imperioso indagar acerca de los recursos materiales y simbólicos con los que cuenta la persona mayor y su familia para afrontar el envejecimiento.
Se parte del enfoque de derecho, en el que se considera que las personas mayores son sujetos de derecho y de deseo, no “objetos” de protección; este enfoque incluye los derechos sociales y se orienta hacia el envejecimiento con dignidad.
—De allí que adquiera cada vez más relevancia la formación de profesionales de la salud competentes para la atención de las personas mayores, con el fin de construir prácticas de cuidado que lo aborden como un derecho y que se orienten a la calidad, pensando desde el paradigma de la complejidad.
—Resulta necesario formar profesionales capaces de responder al perfil epidemiológico de este grupo poblacional. Esta diplomatura se propone dar respuesta a estos objetivos, y cubrir un espacio de vacancia en gran parte de las y los profesionales de las distintas disciplinas sanitarias tanto de Bahía Blanca como de la región.
La vejez en la Argentina
Los habitantes de 60 años (y más) en nuestro país asciende al 15,7 % de la población total en el año 2020. Esto es, casi 7,1 millones de personas.
Se proyecta que esta proporción continúe incrementándose hasta llegar al 22 % en el año 2050: unos 12,5 millones de personas.
¿Cuándo envejece la población? Cuando aumenta el porcentaje de personas mayores, de 60 años y más, al tiempo que disminuye el porcentaje de niños (menores de 15 años) y de personas en edad de trabajar (de 15 a 59 años).
La Argentina es uno de los países más envejecidos de América Latina, ya que en el año 2010 la proporción de personas mayores respecto a la población total ascendía a 14,3 % y las estimaciones prevén que, para 2050, un cuarto de la población tendrá más de 60 años (OISS, 2007).