Caos y sospechas en un club de la Liga Profesional: 10 jugadores “borrados” por “bajo rendimiento”
Ante la crisis de puntos en el torneo Apertura, Estudiantes de Río Cuarto decidió separar a un grupo de futbolistas, entre los que se encuentra el ex Boca y Huracán Ramón “Wanchope” Abila.
Lo que parecía ser un año de sueños para Estudiantes de Río Cuarto se está convirtiendo en una pesadilla que cada semana escribe un nuevo capítulo de terror para el conjunto de la provincia de Córdoba. El ascenso logrado a fines de la temporada pasada despertó todo tipo de expectativas para una ciudad y para un equipo que transita un pésimo momento en el Apertura de la Liga Profesional y que ahora sumó un bochorno luego de que separaran del plantel a un grupo de jugadores por decisión disciplinaria.
Diez futbolistas del plantel profesional fueron separados tras la derrota por 2-1 ante Barracas Central el sábado en el estadio Antonio Candini. La dirigencia adoptó la medida por “falta de compromiso”, según precisó el club en un comunicado oficial. En respuesta a versiones que circularon posteriormente sobre una posible relación entre los jugadores apartados y el mundo de las apuestas deportivas, el León del Imperio negó rotundamente cualquier vinculación.
No solo se trata de una cuestión de resultados que no acompañan y no llegan para el León, sino que otras cuestiones salen a la luz en el día a día del equipo. Primero había aparecido una queja pública del presidente Alicio Dagatti, a través de redes sociales sobre la actitud del equipo y, semanas más tarde, la salida del entrenador Iván Delfino, como primeros fusibles de un semestre muy difícil.
Pero si se habla de caminar cuesta arriba, más cuestiones sucederían a lo largo el tiempo, ya con Gerardo Acuña como DT interino del plantel. A la seguidilla de malos resultados en el Apertura, la participación en la Copa Argentina tampoco dejó alegrías, ya que su caída por penales ante San Martín de Tucumán lo dejó al margen de esa doble competencia.
Ahora, se generó otro foco de conflicto que marca el andar de Estudiantes en este 2026: la dirigencia decidió marginar a algunos jugadores por “falta de compromiso”, algo que marca definitivamente un quiebre dentro del grupo. Entre estos jugadores, se encuentra como cara principal Ramón “Wanchope” Ábila, quien llegó al club ascendido como una apuesta fuerte, después de que su nombre sonara por otros equipos de Córdoba.
El ex Boca, Instituto y Huracán jugó muy poco y no colmó las expectativas con las que la dirigencia esperaba cumplir, tal vez pensando en un salto de calidad y experiencia. De todas maneras, esto no ocurrió y el jugador cordobés quedó marginado y trabajará bajo supervisión, junto a otros integrantes, como Tobías Ostchega y Renzo Bacchia.
La lista se completa con Tobías Leiva, Tomás Olmos, Fernando Bersano, Nicolás Morro, Mauro Molina, Jeremías Ramponi y Agustín Morales.
Así, con nombres del plantel del ascenso y con nuevas de esta era en Primera División, el equipo de Río Cuarto volvió a dar un golpe de efecto para intentar cambiar una historia que por ahora llega muy torcida en su primera escalada en la máxima categoría del fútbol argentino.