Bahía Blanca | Miércoles, 24 de abril

Bahía Blanca | Miércoles, 24 de abril

Bahía Blanca | Miércoles, 24 de abril

"Hemos logrado completar dos semanas sin ningún paro"

Escribe Guillermo Sierra, el padre de Bahía Blanca cuyo reclamo por la repetida falta de clases se hizo viral.

Guillermo Sierra. (Foto: Tomás Bernabé - La Nueva.)

Hoy, en el último día antes del receso invernal, quiero reflexionar sobre los acontecimientos que han tenido lugar en las Escuelas y la comunidad en general. Después de los eventos del 28 de junio en el Consejo Escolar y de varias reuniones, hemos logrado completar dos semanas completas sin ningún paro.

Para ser sincero, no recuerdo cuándo fue la última vez que esto sucedió. Aunque los sindicatos docentes y de auxiliares no nos garantizaron que esto ocurriría en respuesta a nuestro pedido durante una reunión, debo agradecerles, ya que hemos cumplido con los días de clase de julio.

Creo que esto se debe a una mayor concientización por parte de ellos sobre la importancia de evitar interrupciones en la jornada escolar. De esta manera, los docentes, auxiliares, sindicatos, directivos y la comunidad de padres podemos trabajar juntos en pos de un futuro próspero para nuestros niños y, por ende, para el país.

Se han negociado paritarias y sé que algunas se han aceptado y otras están en proceso. La diferencia en disputa es mínima, por lo que estoy seguro de que llegarán a un acuerdo, sobre todo ahora que cuentan con el apoyo de toda la comunidad.

Las negociaciones son el arte de ceder, no de imponer. Por ello, les pido a todas las partes que continúen con el compromiso de no interrumpir las actividades y aprovechen el receso para resolver lo máximo posible. Garanticemos la continuidad pedagógica de nuestros niños.

Este no ha sido un problema aislado, todo el país ha sufrido interrupciones en la educación, incluso nuestros hermanos en Santa Cruz llegaron a enfrentar 60 días sin clases. Esto representa una verdadera pérdida pedagógica y cognitiva muy difícil de recuperar. Hoy, el país se ha unido en un reclamo unificado: una educación continua y de calidad. El camino será largo, pero el comienzo y a la vez, lo más importante, es garantizar las clases todos los días.

Esto requiere voluntad política y sindical. Lamentablemente, aún nos encontramos con colegios que suspenden sus actividades debido a cuestiones básicas como la falta de suministro de gas o agua. Además, se han presentado casos en los que las clases han sido suspendidas por la presencia de roedores en las instalaciones. Resulta preocupante que aspectos tan fundamentales para el funcionamiento adecuado de una institución educativa sigan siendo motivo de interrupciones en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Estas situaciones no solo afectan la continuidad pedagógica de los estudiantes, sino que también generan un ambiente poco propicio para el desarrollo de sus capacidades. Es importante resaltar que tanto la falta de servicios básicos como la presencia de roedores pueden ser un riesgo para la salud y seguridad de los alumnos y del personal docente y administrativo.

Es responsabilidad de las autoridades escolares y de los organismos correspondientes garantizar condiciones óptimas en los establecimientos educativos. La educación es un pilar fundamental para el crecimiento y desarrollo de nuestra sociedad, y no podemos permitir que situaciones tan básicas y evitables obstaculicen el acceso a una educación de calidad.

Apelando a su buena voluntad y patriotismo, confío en que estamos en el camino correcto y encontraremos juntos no solo formas más creativas de protesta, sino también las tan anheladas soluciones que beneficien a todos. Agradezco sinceramente su responsabilidad y compromiso en este proceso.

Guillermo Sierra