Scola y el desaparecido juego de poste bajo; la NBA y la realidad de la Selección
Luifa, actualmente en Varesse (Italia), dio su mirada de varios temas tan interesantes como debatibles.
Luis Scola se refirió a la evolución del básquetbol, la visión del juego que está intentando implementar en el Pallacanestro Varese, donde cumple la función de director ejecutivo. También habló del negocio de la NBA y del presente de Argentina, que no estará en el próximo Mundial.
Consultado respecto de si en la institución italiana está reinventando el estilo de intentar tirar en siete segundos o menos, Luifa, el histórico y gran capitán tuvo su respuesta.
"Eso es, desde mi punto de vista, una visión exagerada de lo que hacemos nosotros en Varesse. Nada de lo que hacemos ha sido inventado por nosotros. Ya hay un montón de equipos en el mundo que están jugando de esa manera, y hay mucha literatura y argumentos detrás sobre esa manera de jugar. Estamos tratando de copiar la que creemos que es más efectiva", aclaró, en nota con Marca.
"Pensar que estamos cambiando el baloncesto... Primero que no es verdad, y segundo que es demasiado exagerado. Simplemente vemos ideas, oportunidades y cosas que están pasando en diferente parte del mundo que creemos que son las más efectivas y las tratamos de copiar", aclaró.
No obstante, asumió que van por ese camino en cuanto al estilo.
"Pensamos que este estilo es la mejor manera de ganar partidos, y tenemos algunos argumentos para confirmarlo o, por lo menos, para defender nuestra posición. Después, si descubrimos que hay otra manera mejor de jugar, la buscaremos. No somos fundamentalistas de algo, simplemente queremos ganar y queremos ver cómo podemos hacerlo", dijo.
Con la evolución del juego y la tendencia de abrir mucho la cancha y lanzar mucho de tres puntos, se fue perdiendo lo que a él siempre le "dio de comer": jugar en el poste bajo.
"Se está perdiendo porque es menos efectivo, y si es menos efectivo.. ¿qué arte es? ¿No? La razón por la cual no se juega al poste bajo es porque los números son abrumadoramente inferiores a otros tiros. Si el poste bajo tuviese una eficiencia de, por decir un número, de 1,1 puntos por posición, jugaríamos en el poste bajo. Y esa es la razón por la que no se juega al poste bajo, lo mismo que cada vez se utiliza menos el tiro de dos largo", opinó.
"¿La razón -se preguntó-? Porque el tiro de dos largo es malo, no es porque alguien dijo que no le gusta estéticamente. Es porque su retorno a nivel de eficiencia y efectividad es más bajo que un tiro de tres o un tiro de contraataque, y eso es lo que mata a ese tiro, no la parte estética", señaló.
"Al final del día si tu equipo gana la gente está contenta y viene a ver el partido. Y no le importa si jugaste en poste bajo o si tiraste de tres puntos", agregó.
Y puso como ejemplo la NBA, para evaluar rendimientos.
"Para segmentar este argumento podemos ver los números de audiencia y producción en la NBA, que son históricamente altos con una diferencia brutal y con un crecimiento brutal. A los aficionados no les importa tanto como ganás el partido, sólo les importa que ganes. Y en Europa pasa más o menos lo mismo", dijo.
"Nosotros, por ejemplo, somos el equipo que menos juega en el poste bajo. Y sin embargo tenemos un nivel de repercusión a nivel nacional y a nivel local que es tremendamente superior a la del año pasado, en la cual éramos el primer equipo en jugadas en el poste bajo de la liga", detalló.
Y amplió: "El aficionado asocia el juego en el poste bajo como una herramienta para ganar y se quedó con eso. El problema no es el juego en el poste bajo, el problema es su eficiencia".
—¿Puede cambiar esta tendencia de juego y volver el juego en el poste bajo y en la pintura?
—El día de mañana esto puede cambiar. ¿Cómo puede cambiar? Con jugadores que efectivamente vuelvan al poste bajo que y que tengan un nivel. Con jugadores disruptivos, como en su momento fue Shaquille O'Neal, por ejemplo. Que cambien el reglamento, que no te permitan poner la mano... Que diferentes cosas cambien el sistema de juego y que este tiro se vuelva a convertir en un tiro eficiente. Entonces volverá, porque al final del día lo que importa es ganar. Esto ya está pasando... En un momento en la NBA era tirar de 3 puntos, tirar de 3 puntos de 3 puntos... y llegamos a un punto en el que el tiro de 2 puntos y el tiro de 3 en algunos momentos se nivelaron. ¿Eso quiere decir que llegamos al límite? ¿Cuántos tiros de 3 puntos podemos tirar? Las conclusiones que hoy tenemos del juego son distintas que las que teníamos hace 10 años, y se ajusta esa toma de decisiones.
—¿Cómo afecta a la salud de la NBA la evolución del juego?
—La salud de la NBA es espectacular, esa es la palabra. La NBA apunta al fútbol americano, apunta al fútbol... apunta a ser la mejor empresa, y no sólo de deportes. Son realmente increíbles. Yo cada vez que tengo la oportunidad de pasar tiempo con gente de la NBA lo disfruto muchísimo por las cosas que hacen, por la visión que tienen, por su ambición. Están en constante análisis evolutivo de las cosas. Ven si la gente lo ve más, lo ve menos, va a la cancha, le gusta, no le gusta... Ajustan todo el tiempo.
—¿Cómo vive un argentino una NBA sin argentinos y un Mundial sin la selección argentina?
—Es parte de un proceso. Argentina históricamente ha tenido un nivel entre el ocho y el quince en la historia de la FIBA. A mitad de los 90 coqueteamos con otros objetivos y finalmente en el 2000 logramos meternos en un lugar que fue el que todos conocen (dos medallas olímpicas y dos medallas en mundiales). Hoy damos un paso para atrás, pero si realmente mirás toda la línea del tiempo... ¿Qué es lo extraordinario, esos 10 años o que estemos afuera ahora? ¿Qué seamos el 15 o seamos el 3? Parte de esa línea evolutiva. Ahora hay que ver por qué, pero yo no, que estoy fuera. La gente que está dentro tiene que ver por qué y qué pasó, y tratar de ver cómo podemos volver a estar en ese mismo lugar. Si uno lo mira con frialdad va a ver que es mucho más lógico esto que lo que pasó en los 2000.