Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

Bahía Blanca | Viernes, 03 de abril

¿Se podía pronosticar la intensidad del fenómeno meteorológico que dejó 13 muertes en Bahía?

Los licenciados Cintia Piccolo y Carlos Zotelo explicaron lo que sucedió la tarde-noche del sábado. Había un alerta, pero ese tipo de advertencias son frecuentes y no derivan en hechos tan graves.

Fotos: Pablo Presti, Rodrigo García y Emmanuel Briane-La Nueva.

Huracán, tornado o turbonada. Son varias las maneras de intentar identificar lo que sucedió la tarde-noche del sábado en nuestra ciudad.

Lo cierto es que el fenómeno meteorológico sufrido por nuestra ciudad tuvo un saldo, hasta el momento, de 13 vecinos fallecidos, la peor tragedia que se tenga memoria.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) actuó con antelación, emitiendo una alerta por tormentas severas. Esta alerta incluía la posibilidad de lluvias intensas, ráfagas fuertes y caída ocasional de granizo.

Pero nadie pudo pronosticar semejante intensidad, que afectó a casi toda la ciudad y zona de influencia.

“Nadie tiene la varita mágica para dar un pronóstico exacto. Pero sí hay que estar preparado y darle importancia a las alertas. De hecho, en este caso en particular nos sorprendió a todos la intensidad de lo ocurrido, pero ya sabíamos que venía tormenta”, reconoció María Cintia Piccolo, licenciada en Ciencias Meteorológicas, investigadora superior del Conicet y profesora emérita de la UNS.

El licenciado Carlos Zotelo,  climatólogo del Centro de Recursos Naturales Renovables de la Zona Semiárida (Cerzos) del Conicet, opinó en la misma línea.

“Se puede prever el grado de intensidad de una tormenta y estimar situaciones de viento severo que se vinculen con la tormenta con, al menos, 5 días de anticipación. Ahora, pronosticar con exactitud la cantidad de milímetros de lluvia o la velocidad del viento, no es tan sencillo. Básicamente porque la atmósfera es un sistema dinámico”.

Y amplió: “La atmósfera es un sistema caótico con cierto grado de previsibilidad a 14 días. Sin embargo, la dinámica de la atmósfera hace que no sea 100% pronosticable. No existe el pronóstico perfecto, no a causa de los modelos, tampoco de los meteorólogos, ni de las ecuaciones que empleamos. Simplemente porque es un sistema caótico”.

Una tragedia humana que marcará para siempre la historia de la ciudad

Piccolo definió el evento como una turbonada y marcó las diferencias con el tornado.

“Se estaba acercando un frente frío bastante importante, que se contrapuso contra el clima tropical que se venía dando en gran parte de la provincia. Ese enfrentamiento de las dos masas tan opuestas originó el aumento tan importante de viento, con velocidades superiores a los 150 kilómetros por hora. De hecho, en algunos lugares medimos casi 185”, explicó.

Y agregó: “Los tornados tienen una circulación en sentido de las agujas del reloj, pero suelen ascender y afectar más en altura. Por eso, muchas veces se ven árboles volando o bien autos levantados del piso. En este caso, el viento fue muy bajo y parejo en todos lados. La manga fue muy larga y por eso afectó a casi toda la ciudad y no tan localizada en un solo lugar”.

Según la investigadora del Conicet, en Bahía Blanca se dio un hecho bastante particular.

“Acá también se dio que hubo varias tormentas que se interconectaron, generando una línea de inestabilidad muy importante, distinta a cualquier otra, que avanzaron en forma simultánea. De hecho, luego de pasar por aquí se fue moviendo por gran parte de la provincia”.

“Hay mucha energía en la atmósfera y es común que un frente frío se encuentre con otro diametralmente opuesto. Pero aquí, lo que pasó, fue la amplitud de esa diferencia. No hay que olvidar que los días anteriores hizo muchísimo calor en Bahía y eso propiciaron las condiciones de una turbonada”.

Ambos meteorólogos señalaron que había alertas emitidas.

“Había alertas naranjas emitidas. El tema es que no muchos le dan importancia. En este caso, las condiciones estaban, pero nadie puede dominar la atmósfera y es por eso que en muchos casos, hay alertas y después no pasa nada. De hecho, nosotros desde el Conicet recomendamos que muchos eventos sean suspendidos con cierta anticipación por los riesgos que se corrían”, dijo Piccolo.

Y añadió: “El Servicio Meteorológico Nacional emite alertas muy seguidos.  El temporal de San Blas fue pronosticado y sin embargo dejó a mucha gente varada por no confiar en ese alerta. Hay que hacer más énfasis en las alertas tempranas. Y no enojarse porque después no se da como uno lo pronosticó. Nadie es exacto, porque es imposible manejar la atmósfera”.

Otro agravante es el Fenómeno del Niño, que está siendo muy intenso.

“Está lanzando mucha energía a la atmósfera desde el Oceano Pacífico y esas consecuencias se van a sentir en nuestro país. Por eso digo que es probable que se repitan este tipo de situaciones en distintos lugares”, señaló Piccolo.