Bahía Blanca | Domingo, 31 de agosto

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Las pìntadas de cobardes y perversos

Sin restarle importancia al hecho, la reacción de rápidamente borrar pintadas agresivas es una buena manera de no darle entidad a quienes de manera cobarde las realizan.

Sedes del Partido Justicialista y Comunista de nuestra ciudad amaneció la semana última con pintadas de frases antisemitas, símbolos del nazismo e insultos a los partidarios a ese espacio político.

"Asesinos" y "dictador" son algunos de los términos que se leen en la fachada del local de 19 de Mayo al 200 y en la sede del partido Comunista. A las esvásticas pintadas sobre las persianas sumaron daños a los dibujos de los rostros de Juan Domingo Perón y María Eva Duarte.

Este tipo de hechos no son novedosos aunque tampoco, esto es interesante señalarlo, tan frecuentes, más allá de casos similares de pintadas contra locales políticos e instituciones judías.

En agosto del 2020, por citar un caso, aparecieron grafitis en una Unidad Básica del Frente de Todos de Lavalle al 300. Como corresponde, en ese momento se condenó esa conducta, muestra, se dijo, "de intolerancia” al tiempo de remarcar que “Nada positivo puede venir del odio".

A mediados de 2021 aparecieron escritos antisemitas en el frente de la Asociación Israelita, en la primera cuadra de Lavalle.

Pero volviendo a la actualidad, el partido comunista culpó al sector que representa Javier Milei como autor del atentado, en el marco de un momento político especial de cara a las elecciones.

La realidad es que este tipo de agresiones generan un repudio generalizado que deja en claro la postura de la sociedad frente a este tipo de mensajes, lo cuales además son realizados de manera cobarde, amparados por la oscuridad.

Una reacción coherente y sana fue la actitud del justicialismo de, en poco tiempo, pintar las paredes del local vandalizado y borrar rápidamente las consignas.

En un mundo tan complejo como el que vivimos, nunca faltará ese tipo de manifestaciones, que no merecen tener más atención que la que corresponde, en un país donde la democracia ha marcado claramente el camino que quiere la gente.