Bahía Blanca | Jueves, 08 de diciembre

Bahía Blanca | Jueves, 08 de diciembre

Bahía Blanca | Jueves, 08 de diciembre

Hipólito Yrigoyen por Buenos Aires

En 1948 el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el cambio de nombre de Buenos Aires a Hipólito Yrigoyen.

Mario Minervino / mminervino@lanueva.com

   Hace 74 años, en junio de 1948, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el cambio del nombre a la calle Buenos Aires, asignándole el del ex presidente Hipólito Yrigoyen.

   Quince años habían transcurrido del fallecimiento de quien fuera uno de los fundadores de la Unión Cívica Radical y que fuera dos veces presidente electo. Pudo cumplir el primero de sus mandatos, entre 1916 y 1922, pero el segundo, que inició en 1928, lo interrumpió el golpe militar que llevó a la presidente al general José Félix Uriburu y a la isla Martín García a Yrigoyen.

   Yrigoyen dio origen a una corriente llamada “yrigoyenista” y fue el hombre fuerte de su partido, sobre todo luego del suicidio, en 1896, de su tío, Leandro Alem.

   La decisión de bautizar una calle en pleno centro no generó mayores discusiones en el cuerpo deliberativo, que sancionó la ordenanza sin votos en contra. Buenos Aires era una de las calles más antiguas. Con la fundación del fuerte fue nombrada como “Calle mayor a Buenos Aires” y luego solamente Buenos Aires. A fines del siglo XIX, cuando dejó de existir la Fortaleza Protectora Argentina, dividió en dos a la manzana fundacional, continuaba por el medio de la plaza Rivadavia y seguía su recorrido hacia el arroyo Napostá.

La calle Buenos Aires en medio de la plaza Rivadavia, fines del siglo XIX

   Luego vinieron los cambios. Primero cuando el tramo que nace en la plaza Rivadavia hacía Loma Paraguaya fue rebautizada como avenida Cristóbal Colón,se procedió a su cierre en la plaza y, finalmente, resignó su nombre por el del ex presidente radical.

   Una curiosidad adicional. Es habitual que en los nomencladores el apellido Yrigoyen aparezca escrito con Y o con i latina. Eso es parte de una discusión ya que el ex presidente firmaba indistintamente utilizando ambas letras. Los estudiosos establecieron que el uso de la Y era la opción correcta.