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En Villa Mitre, el “proyecto fútbol” va viento en popa

“La idea es nutrir al plantel del Federal A, no nos podemos aportar de eso”, señaló Daniel Corea, DT de la primera local del tricolor. Con él al frente, la “Villa” fue campeón en 2017 y subcampeón del Apertura y Clausura en 2019.

 

Fotos: Pablo Presti y Archivo-La Nueva.

Por Sergio Daniel Peyssé / speysse@lanueva.com

   En Villa Mitre está todo tranquilo y bien. ¿Por qué tendría que haber alboroto o existir alguna inquietud futbolística?

   El equipo del Federal A, líder de la Zona 2, espera confiado por una posible definición de los ascensos a la B Nacional, y en el ámbito local se vienen cumpliendo al pie de la letra los objetivos institucionales: descubrir talentos o potenciar proyectos con la única intención de nutrir al plantel superior que participa en el tercer escalón del fútbol argentino.

   Más allá de eso, el tricolor liguista viene animado por resultados deportivos positivos y brillantes campañas (desde que Daniel Correa es el DT, campeón en el Clausura 2017 y subcampeón en el Apertura y Clausura 2019), reflejando el buen trabajo del club en todos sus estamentos.

   Repasando la plantilla, este juvenil conjunto “villero” tiene más jugadores de la zona, la región u otras provincias que de la propia ciudad bahiense.

   Como se dice habitualmente, “de cada pueblo un paisano”.

   “Contamos con jugadores de Neuquén, General Roca, Chimpay, Saldungaray, Tres Arroyos, Pehuajó, y seguramente me estoy olvidando de alguno”, empezó diciendo el orientador, otro de los tantos entrenadores surgidos del riñón de Liniers.

   “Al principio, cuando empezó todo este tema de la pandemia por el coronavirus, el Profe (Federico Marfil) mandaba rutinas semanales con distintos ejercicios físicos, había un gran entusiasmo y podíamos comprobar que cada futbolista, donde estaba y como podía, llevaba a cabo las tareas. Pero como nadie se imaginó llegar a los 80 días de aislamiento (social, preventivo y obligatorio), ese fervor se fue pinchando y llegamos a la conclusión de que ya no tiene sentido seguir entrenando”, admitió “Dani”.

   “Las rutinas se fueron espaciando cada vez más, hasta que se empezó a decir que no iba a haber fútbol en este 2020 porque los clubes se negaban a jugar sin público. Eso nos desmotivó por completo; y creo que a todos les está pasando algo parecido”, deslizó el “Tero”, quien aclaró que su equipo nunca llevó a cabo practicas vía virtual y que la comunicación con sus dirigidos es telefónica o por WhatsApp.

   En caso de que se defina una fecha de inicio para la competencia oficial, la “Villa” cuenta con 25 jugadores en su plantilla, aunque en esa lista hay que agregar a los que entrenan con el Federal A pero que a la hora de ver acción futbolística lo van a hacer en la Liga.

   Además de Juan Balvidares. Marcelo Erbín, Leandro Rosales, Enzo Yáñez, Braian Ramírez y Marcio Antón, jugadores que están a disposición de Carlos Mungo en el elenco superior pero juegan en el certamen local, en la última pretemporada se agregó Iván Salvagno, delantero con inferiores en Rosario Central, categoría 98 y con contrato profesional.

   Pese a que no movió demasiado el mercado y no acercó figuras estelares, Villa Mitre sumó a Franco Sangronis (a préstamo de Bella Vista), Ezequiel Dindart (viene de Rosario pero pertenece a Liniers), Benjamín Rossomando (La Armonía), Martín Benevent (quedó libre de Banfield) y Benjamín Gutiérrez (Villa del Parque de Tres Arroyos).

   Los que se alejaron de la entidad: Santiago Acosta (Pacífico de Cabildo), Nicolás Lozano (volvió a Olimpo de Tres Arroyos), Kendry Tejada (retornó al fútbol de su país: República Dominicana), Joaquín Parra (a Liniers), Branco Soutullo (dejó la actividad por cuestiones laborales), Juan Mainini (a préstamo a San Francisco), Santiago Ortega, Santiago Villalba (a Racing de Carhué) y Sergio Escudero (a Liniers).

   —Bueno “Dani”, la pregunta obligada: ¿crees que habrá fútbol este año?

   —Soy optimista por naturaleza y creo que sí, aunque me parece que habrá competencia en los últimos meses del año y no en los que se aproximan. Eso obligará a modificar los formatos de los torneos que estaban establecidos de movida, aunque no quiero hablar de más ni adelantarme a nada cuando la incertidumbre es la que sigue dominando la escena.

   “Hay que tener en cuenta que, de activarse la competencia, será difícil afrontarla sin gente en los estadios y con los protocolos onerosos que llevaran a los clubes a gastar dinero que no tienen. Todo lo que te van a exigir para que puedas jugar al fútbol, en cuanto a cuidados personales y medidas sanitarias, sale mucha plata, no lo veo viable para los campeonatos de la Liga del Sur”, manifestó, convencido, el DT villamitrense.

   “Además de que no se podrán respetar los protocolos a rajatabla, porque ya te digo que es imposible, hay que tener en cuenta que un jugador, dirigente, técnico, árbitro o policía, cuando llega a su casa después de estar en un lugar junto a otros 30 o 35 personas, va a tener contacto con su familia, lo que podría ser riesgoso para vos y para los que están a tu lado”.

   “Para mí, el regreso del fútbol va de la mano con el inicio del ciclo escolar. Cuando todo se normalice, cuando haya clases otra vez y funcione todo como debe funcionar, recién ahí le darán el alta a la pelota. Caso contrario, si se habilita para los últimos meses del año, estoy hablando de octubre, noviembre y diciembre, será cuestión de organizar torneos relámpago como para no perder el año y mantener expectativas concretas para el 2021”, indicó Correa.

   “Nos debemos mantener fuertes, necesitamos que en la ciudad no se disparen casos nuevos de contagios, para empezar a vislumbrar una posible fecha de inicio, seguramente después de las vacaciones de invierno. Es lo que me parece”, agregó.

   Correa y su cuerpo técnico cobraron el sueldo de marzo completo, el 50 por ciento de abril y fueron notificados que a partir de mayo no recibirán sus salarios mensuales.

   “Es una situación entendible; en el club no hay ingresos y no hay formas de generarlos”, subrayó, antes de meterse de lleno en los proyectos de la institución: Marcos Quiroga, volante ofensivo, categoría, 2001, quien viene de actuar en Automoto de Tornquist, y Marcos Gómez, de las inferiores, zurdo, carrilero, categoría 2001.

   —Daniel, ¿el plantel está cerrado?

   —Casi. Necesitaríamos algún delantero más, ahí estamos cortos de gente. Estuvimos en tratativas con Miguel Sanhueza y Nazareno Romero, dos centrodelanteros que nos iban a venir bien, pero que eligieron otros rumbos.

   “No tengo agendado a nadie ni estamos buscando por ningún lado, la meta del club es muy clara: darle rodaje a jugadores de las inferiores, o alguno que pueda aparecer de la zona y que necesite competencia, que sea de edad corta y un proyecto provechoso para el jugador y para la institución.

   “Villa Mitre está trabajando muy bien, a nivel social y deportivo. Todo va de la mano: lo social, lo económico y lo deportivo. Es muy raro que deportivamente te vaya bien si no hay un acompañamiento de la dirigencia en cuanto a orden, al estar siempre al pie del cañón y a brindarte las respuestas que necesitás”, destacó Correa.

   “Es el club que más ha crecido en cuanto a infraestructura en el último tiempo, no ha hecho locuras en la competencia propiamente dicha y se mantuvo a paso firme en los distintos torneos, sea en el Federal o en la Liga del Sur”, describió.

   “A nivel formativo, Villa Mitre cuenta con un complejo modelo en la ciudad, las menores siempre pelean campeonatos y para las conformaciones de los distintos cuerpos técnicos se eligieron a personas capacitadas, preparadas y de experiencia. Ese combo y el perfecto funcionamiento de todo, te demuestra que en el buen pasar del club nada es fortuito ni librado al azar”, cerró.