Polonia: entra en vigencia una ley que prohíbe hablar sobre los crímenes del Holocausto
la norma no se ejecutará hasta que el Tribunal Constitucional no dictamine si la nueva legislación es compatible con el ordenamiento jurídico polaco.
Una ley que califica como delito atribuir a la nación polaca crímenes cometidos por la Alemania nazi entró hoy en vigor en ese país como parte de un esfuerzo más amplio del gobierno nacionalista de aprovechar la historia para defender el honor y el orgullo de Polonia.
El gobierno polaco aseguró que la norma no se ejecutará hasta que el Tribunal Constitucional no dictamine si la nueva legislación es compatible con el ordenamiento jurídico de Polonia.
El propio presidente polaco, Andrzej Duda, tras refrendar la ley del Holocausto, el mes pasado, decidió remitirla al Constitucional para que revisara su contenido.
La norma prevé condenas de hasta tres años de cárcel por el uso del término "campos de concentración polacos", referido a Auschwitz u otros instalados por la Alemania nazi en territorio de la Polonia ocupada.
Asimismo, se penalizará la mención de esos crímenes como perpetrados "por la nación polaca", en tiempos del Tercer Reich.
Se estima que en Auschwitz, el mayor de ellos, murieron entre su construcción, en 1940, y hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, más de 1 millón de personas, el 90 % de ellas judíos, pero también gitanos, homosexuales y presos soviéticos y polacos.
Israel rechazó esas nuevas leyes, porque considera que puede difuminar la complicidad, directa o indirecta, de sectores de la sociedad polaca en los crímenes contra los judíos.
La ley también generó tensiones con Ucrania porque incluye un artículo que tipifica como delito negar los crímenes de guerra de nacionalistas ucranianos, que asesinaron a unos 100.000 polacos en distintas masacres durante la Segunda Guerra.
Estados Unidos, por su parte, expresó su "decepción" por la decisión del presidente Duda de ratificar esa ley que, según el secretario de Estado, Rex Tillerson, "afecta adversamente a la libertad de expresión y la investigación académica".
El papa Francisco visitó en 2016 un campo de concentración en Auschwitz.
En un gesto hacia Estados Unidos ante la tensión por la ley, el gobierno polaco envió esta semana a Washington secretario de Estado adjunto del Ministerio de Relaciones Exteriores, Marek Magierowski, a reunirse con funcionarios, legisladores y grupos judíos estadounidenses para tratar de aliviar sus temores.
Magierowski dijo anoche que el gobierno polaco se vio sorprendido por las críticas a la ley y admitió que Varsovia no había "preparado el terreno" con mejores explicaciones y argumentos sobre las intenciones y el impacto de la ley, según la cadena CNN.
Al mismo tiempo, agregó, las informaciones de la prensa y los comentarios de políticos extranjeros sobre la ley la "malinterpretaron brutalmente", de allí que era necesaria la visita, señaló.
Magierowski afirmó que Polonia nunca "lavará" su historia ni el hecho de que algunos polacos cometieron "actos innobles" durante la Segunda Guerra Mundial. (Télam)