Tránsito mortal: más de 200 víctimas en los últimos 7 años en Bahía Blanca
Las cifras, provistas por el GIECOV, corresponden a accidentes ocurridos dentro del ejido urbano bahiense en el período 2011-2017.
Federico Moreno / fmoreno@lanueva.com
No habían pasado cuatro horas del año que recién comienza y Bahía Blanca ya sufría su primera víctima del tránsito: el joven Matías Streitenberger, de 18 años, perdió la vida al ser atropellado por Galo Ochoa (41) en la esquina de la autovía Raúl Alfonsín y Milún.
Pero este lamentable hecho no es más que una imagen a la que los bahienses estamos acostumbrados, ya que según cifras brindadas por el Grupo Interdisciplinario para el Estudio de las Colisiones Viales (GIECOV), en los últimos 7 años hubo más de 200 víctimas fatales por accidentes de tránsito en el casco urbano de nuestra ciudad.
Como los especialistas señalan habitualmente, la principal causa de los siniestros suele ser la imprudencia del humano a la hora de conducir, signada por excesos de velocidad, conducción en estado de ebriedad o distracción por uso del teléfono celular.
De acuerdo con los números provistos por el citado organismo, integrado por distintos departamentos de la Universidad Nacional del Sur, entre 2011 y 2016 el número de muertes ascendió a 185, a las que hay que sumarle como mínimo 18.
Si bien el Grupo aún no pasó en limpio las cifras del año pasado, según estimaciones de la Policía Científica hubo más víctimas fatales que las 17 del 2016.
Eso arroja como mínimo 203 muertos por colisiones en 7 años, es decir 29 por año y 2,41 por mes.
El pico máximo del período mencionado se dio en 2013, con 43 muertes, es decir casi 4 por mes, y el mínimo en 2016, con 17, lo que refleja una disminución del 59% en apenas 3 años.
De hecho, dejando a un lado el 2017, del cual aseguran tuvo más muertes que su antecesor, los años posteriores al negativo récord venían significando una considerable reducción: 43 en 2013, 35 en 2014, 27 en 2015 y 18 en 2016.
En cuanto a los rangos etarios con más víctimas mortales en los 6 años detallados, llama la atención, teniendo en cuenta la “creencia popular” de que los adolescentes son los más imprudentes y quienes más frecuentan la noche, el alcohol y los excesos, que la franja más afectada sea la de 35-44 años, con 37 muertes, seguida por los rangos 15-24 y 25-34, con 27 muertes cada una.
Cabe aclarar, de todas formas, que el relevamiento incluye accidentes de todo tipo, en cualquier sector de la ciudad y en cualquier momento, y que contempla, claro está, no solo a los conductores, sino a las víctimas en general, sea cual fuera el lugar que ocuparon dentro del siniestro.
Por su parte, los grupos de edad menos afectados son los más chicos y los más ancianos, es decir de 0-14 (8 muertos) y de 75 en adelante (15). De hecho, según cifras brindadas por el Hospital Municipal, en 2017 no falleció ningún menor de 5 años por las causas mencionadas.
En el país el porcentaje de jóvenes muertos es mayor
Comparando las cifras ya citadas, y otras brindadas por la Asociación Civil Luchemos por la Vida –-referidas al año 2016--, surge el dato de que en nuestra ciudad es menor el porcentaje de personas menores de 35 años fallecidas en accidentes de tránsito en comparación con la totalidad del país. Mientras que en Bahía (2011-2016) esa franja representó el 35,67% de las muertes, en la Argentina significó un 56%, un 20% más.
Los entendidos, si bien no tienen individualizados los factores que provocan esta situación, consideran que una de las razones podría ser la capacidad de las nuevas generaciones para tomar conciencia sobre la problemática y la posibilidad de modificar más fácilmente algunos malos hábitos.
El doctor Pedro Silberman, quien comanda el Grupo Interdisciplinario para el Estudio de las Colisiones Viales, describió que es de 43 años la edad promedio de las personas fallecidas por siniestros viales en Bahía Blanca.
“En lo que es la mortalidad por accidente de tránsito se ha corrido la edad. Antes era de entre 20 y 35, ahora la franja comprendida se concentra entre los 30 y 45, a diferencia de la estadística mundial”, agregó.
Continuando con el análisis del informe 2016 de Luchemos por la Vida, se observa que en Argentina los moto/ciclomotoristas representaron un 39% de los fallecidos en accidentes de tránsito, siendo el rol más afectado, seguido por los conductores u ocupantes del automotor (32%), peatones (22%), ciclistas (6%) y otros (1%).
Según la franja etaria, 0-12 representó el 6% de los muertos, 13-19 el 11%, 20-24 el 15%, 25-34 el 24%, 35-60 el 26% y más de 60 años el 18%; de lo que se desprende que los menores de 35 años acapararon el 56% de las víctimas fatales del país.
Respecto de otros criterios, según la cantidad de vehículos involucrados el 67% fue de multivehiculares y el 33% de univehiculares; el 75% eran varones y el 25% mujeres; el 51% de las muertes se produjeron en zonas urbanas y el 49% en zonas rurales; según días de la semana sábados y domingos el 44% y días hábiles el 56%; y sobre el momento del día el 46% fueron en horario diurno y el 54% en nocturno.
“Los hombres tienen más problemas con el alcohol”
Para entender el porqué de estas cifras que revelan que los hombres dan positivo seis veces más que las mujeres, “La Nueva.” consultó al licenciado en Psicología Antonio Porcelli Piussi (M.P. 1.044).
“Una investigación hecha en distintas partes del mundo coincide con los datos que arrojan los operativos de Bahía Blanca y sostiene que hay más hombres que conducen alcoholizados que mujeres que hagan lo propio, incluso con una proporción muy similar a la local (7 hombres por cada 1 mujer)”, explicó Porcelli Piussi.
“Al dato se lo puede entender con dos cuestiones: por un lado los hombres tienen una mayor dependencia del alcohol que las mujeres y, por otro, los hombres son mucho menos propensos a experimentar miedo que las mujeres. Eso los lleva a tener distintas conductas consideradas de riesgo, como las que ponen en peligro la vida de uno y/o de terceros, lo que se da en el caso de manejar alcoholizado”, agregó.
“Debe haber varios Galos dando vueltas por la calle”
El doctor Pedro Silberman ratificó su pensamiento sobre los niveles de alcohol en sangre permitidos y sostuvo que hay que ir hacia la tolerancia cero para quienes conducen.
Actualmente en Bahía Blanca se permite un 0,5 en los conductores comunes y 0 para los profesionales.
“Esta vez le pasó al chico Matías pero le podría haber pasado a cualquiera. El tipo este en algún momento iba a matar a alguien, debe haber varios Galos dando vueltas por la calle. Me parece que cada vez se impone más la política de alcohol cero, no se puede seguir hablando de 0,5 porque aumenta al doble el riesgo de sufrir un accidente”, enfatizó Silberman.
“Es muy difícil buscar explicación a estas cosas si no las pensamos dentro del marco de una sociedad que no respeta límites y no respeta a los otros. Se trata de un tipo que transgrede las normas durante años, es denunciado por los vecinos numerosas veces y sin embargo lo dejamos andando por ahí”, opinó.
Consultado sobre si la tolerancia cero serviría para concientizar a quienes actualmente transgreden el 0,5, el especialista sostuvo que “probablemente el infractor siga infringiendo, pero la cuestión sería más bien en términos simbólicos. Porque al haber tolerancia cero, ya no podría haber nadie bebiendo y manejando, mientras que actualmente ese 0,5 hace que muchos se permitan beber un poco, creyéndose capaces de medirse o de tomar cierta cantidad de alcohol porque no les parece mucho. Cuando uno deja márgenes suceden esas cosas, por eso habría que hablar directamente de una prohibición total”.
Por otra parte, agregó que 9 de cada 10 accidentes son por error humano y que aumentó la cantidad de internaciones, a pesar de que bajó la cantidad de accidentes.
“Son más, pero menos graves”, explicó y añadió que entre viernes y sábado se da la mayor cantidad de accidentes en nuestra ciudad.
Cada vez menos positivos en la alcoholemia
Un informe realizado por este diario a mediados de 2017 reflejaba que cada año hay menos resultados positivos en los controles de alcoholemia.
Las cifras recolectadas por la Guardia Urbana Municipal en cada operativo de los últimos años indican que mientras que en 2012 los resultados positivos en controles de alcoholemia arrojaban un 14,40%, dicha cifra bajó prácticamente todos los años, alcanzando en 2016 un mínimo de 4,69%.
Los distintos actores de la materia sostienen que, entre otros, los factores que pueden haber influido para que esto ocurriera son las campañas municipales de concientización, el alto valor de las multas y el retiro de la licencia de conducir por tiempos prolongados.
En cifras, mientras que en 2012 el extinto Cuerpo Único de Inspectores Municipales (CUIM) realizó 2.667 controles de alcoholemia (unos 7 por día), en 2016 la también desaparecida Guardia Urbana Municipal (GUM) hizo 24.804 (unos 68 por día), es decir 8 veces más en apenas 4 años.
Una importante distinción que se puede realizar a partir del análisis de las estadísticas recogidas por la Municipalidad, es entre los resultados positivos obtenidos por los hombres (7,11 %) y por las mujeres (1,07 %), un dato que no se debe confundir con la cantidad de conductores controlados de ambos sexos, que arroja alrededor de 3 hombres por cada mujer.