Bahía Blanca | Sabado, 24 de enero

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“Neruda” y una suerte de revisión histórica de la vida del poeta chileno

Gael García Bernal encarna al detective de la policía Óscar Peluchonneau, encargado de perseguir y encontrar al artista en plena crisis política en los años setenta.
Gael García Bernal personifica al gran poeta chileno.

Claudio Minghetti

Agencia Télam

E l actor mexicano Gael García Bernal enfrenta uno de los desafíos más grandes de su carrera: interpretar al personaje que sintetiza el universo ficcional y justifica la intriga de Neruda, penúltimo filme del cineasta chileno Pablo Larraín, que se estrenará en breve en las salas de cine bahienses.

Neruda toma un episodio de la vida del poeta chileno en un momento clave de la historia de su país, la crisis política que enfrentó como senador del Partido Comunista en 1948, al pararse de frente a la persecución que inició al gobierno de entonces a la izquierda, y lo forzó a su primer exilio.

En el guión, escrito por el dramaturgo Esteban Calderón, García Bernal encarna al detective de la policía Óscar Peluchonneau, encargado por el presidente Gabriel González Videla, producto de una coalición que incluyó el PC chileno, para perseguir a Pablo Neruda hasta dar con él como fuera.

En Neruda, además de García Bernal como el detective, el poeta es encarnado por Luis Gnecco, y el rol de su esposa argentina, Delia del Carril, quedó a cargo de la argentina Mercedes Morán, acompañados por el español Emilio Gutiérrez Caba, Diego Muñoz y Alejandro Goic.

García Bernal ya había trabajado con Larraín (cineasta que ahora participa en la puja por los Oscar de Hollywod con Jackie, versión libre de Jacqueline Kennedy) en una obra trascendente como lo fue No, que le permitió recibir el premio Ariel en México. García Bernal es dueño de un singular histrionismo, que aportó a propuestas disímiles como Diarios de motocicleta, El pasado, El ardor, Eva no duerme yVidas privadas, todas coproducciones con la Argentina; y también participó de El crimen del padre Amaro, Babel y La mala educación, entre otras.

Neruda forma parte de la sólida filmografía de Larraín, y logra sacar polémicas conclusiones acerca del personaje de Neruda y su tiempo, a partir de una ficción que en ese sentido resulta más efectiva que cualquiera aproximación que se pudiera ajustar a hechos concretos de su vida.

--¿Cómo recibiste la propuesta de Larraín?

--Gael García Bernal: El punto de partida es una ficción, pero con elementos reales. Por eso definirla como real no es correcto. Es una ficción, de principio a fin, inspirada en personajes y sucesos reales, pero no todos. Es un homenaje nerudiano y también borgeano a la poesía y a la literatura.

--Hay quienes cuestionan esa libertad en la inspiración...

--La película genera cierto desconcierto, en Chile sobre todo, porque mucha gente creía que era una biopic (biografía). Pero no lo es. Neruda es inabarcable.

--Es una historia que recurre a juegos literarios y cinematográficos...

-- Creo que a Neruda le hubiese encantado esta película, porque es un retrato muy fiel a su imaginación, al contexto en el que se vivía entonces, y es algo que retrata fielmente. La posguerra, el conflicto que surge en contra de los comunistas, la posición de los poetas en el poder.

Larraín y su guionista eluden los planteos políticos convencionales…

--No caen en las controversias políticas que son muy fáciles y muy banales, para comparar o denostar. La pregunta está planteada de forma muy interesante, cuando una compañera militante le pregunta a Neruda: "¿Cómo vamos a ser los comunistas cuando triunfemos: como usted o como yo?". Y la respuesta de él es fantástica, le dice: "Como yo, vamos a comer en la cama y a hacer el amor en la cocina".

--Una respuesta para sacar conclusiones...

--A mí me encanta esa respuesta, es fascinante, porque no resuelve esa controversia que siempre tuvo el comunismo, la del siglo XX sobre la igualdad, y sin embargo a la vez la contesta: de que no le falte nada a nadie. Al dar esa respuesta Neruda describe una postura de vida que abre posibilidades, que lleva la responsabilidad a tu mesa: hay que comer bien y cog... más, vivir la vida y disfrutarla.