EE.UU: el padre del supuesto tirador aspiraba a presidente de Afganistán
El afgano-estadounidense Seddique Mir Mateen, padre de Omar Mateen, el "soldado" del Estado Islámico (EI) acusado de asesinar ayer a 50 personas en una disco de Orlando, se propuso llegar a la presidencia de ese país, negó toda relación entre la masacre y la religión, y durante tres años tuvo un programa de TV dirigido a los afganos en un canal estadounidense, según reveló la agencia Télam.
En un video publicado en la red Facebook, Seddique Mateen aseguró que su hijo tuvo una buena educación y era respetuoso con sus padres.
Seddique, conocido también como Mir Mateen, subrayó en un reportaje a la cadena NBC ayer que desconoce "qué le llevó a entrar en un club gay y matar a 50 personas", y afirmó que su raid "no tiene nada que ver con la religión".
Recordó además la ira que provocó en su hijo Omar el beso que se dieron dos hombres en el centro de Miami frente a él, su esposa y el hijo de ambos.
Mir Mateen se disculpó en el reportaje de la NBC y se declaró ignorante de ningún preparativo de su hijo.
Pero en el reportaje de la CBS, Sediqque afirmó que "Dios castigará a los implicados en la homosexualidad" porque es un tema que "no corresponde a los humanos", según informa la cadena de televisión CBS citada por el portal de noticias Europa Press.
Víctimas
Las autoridades de Orlando, Estados Unidos, revelaron hoy los nombres de 15 de las al menos 50 víctimas mortales de la matanza, que se suman a las 8 que se dieron a conocer ayer.
En la nueva lista figuran al menos 12 de origen hispano, para un total de 17 sobre los 23 muertos ya identificados entre los asistentes a la Noche Latina que organizó el sábado a la noche la discoteca Pulse, frecuentada por homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales.
Hasta el momento, la víctima más joven es Luis Omar Ocasio-Capo, de 20 años, mientras que la de mayor edad es Franky Jimmy Dejesus Velazquez, de 50.
La cifra de víctimas mortales sigue en 50, aunque se espera que pueda aumentar en las próximas horas.
Entre los 53 heridos en la masacre había varios en estado crítico, según las autoridades sanitarias locales.
Mientras tanto, sigue la actividad en la discoteca Pulse, de donde esta noche fueron retirados numerosos cuerpos para ser trasladados a la Oficina Forense del condado de Orange.
El alcalde de Orlando, Buddy Dyer, informó este domingo de que 39 personas murieron en la discoteca, mientras otras 11 lo hicieron en hospitales cercanos.
La matanza ocurrió en la madrugada de ayer cuando el sospechoso, Omar Mateen, comenzó a disparar en la discoteca y tomó un grupo de rehenes en su interior.
3 horas más tarde, agentes de los equipos especiales entraron en el local, liberaron a 30 personas y mataron al sospechoso, de 29 años y nacido en Nueva York.
Por otra parte, la Policía de Fort Pierce, 200 kilómetros al sur de Orlando, informó hoy de que los residentes del edificio de apartamentos donde vivía Mateen ya pueden regresar a sus viviendas, aunque la actividad policial continuará en la zona.
Ante el temor de que pudiera haber explosivos en el apartamento, las autoridades mandaron desalojar a cerca de 200 personas del edificio, extremo que finalmente descartaron.
El registro de esta propiedad se suma al realizado en la tarde del domingo en otra de Mateen en la vecina localidad de Port St Lucie, de donde extrajeron varias cajas y un ordenador, y a los 3 autos estacionados en la puerta de la casa unifamiliar.
En memoria de las víctimas y la comunidad LGBT, durante la noche se proyectó sobre varios edificios de la ciudad y el Orlando Eye, una noria de 122 metros de altura y uno de los nuevos símbolos de la ciudad, los colores del arcoiris.
El grupo terrorista Estado Islámico (EI) reivindicó hoy de nuevo la matanza y calificó a su autor, Omar Mateen, como un "soldado del califato". (EFE, Télam y La Nueva.)